lunes, 18 de septiembre de 2017

No es el PowerPoint el culpable, son quienes lo emplean.

Recientemente en uno de los grupos de WhatsApp donde participo se generó una discusión que tuvo como base el empleo de PowerPoint a partir de un artículo recientemente publicado. El artículo original se denomina: “Let’s banPowerPoint in lectures – it makes students more stupid and professors moreboring”, que puede interpretarse como: “Vamos a prohibir el PowerPoint en las conferencias: convierte a los estudiantes en más estúpidos y a los profesores más aburridos. 

Desde el título, hasta el último párrafo el post está lleno de contradicciones y encierra el falso criterio de suprimir el empleo de los medios debido a su mal uso. Los medios y el PowerPoint es uno de ellos, son simplemente medios del proceso pedagógico. No son buenos, ni malos, no hacen a los estudiantes más “estúpidos” y a los profesores “más aburridos”.

Imagen del autor
No es el medio el culpable, este pasa por cuatros momentos importantes, que hemos llamado “Ruta crítica” que se puede leer en ese enlace. El primero de los nodos de esta ruta coincide con la selección. Se selecciona el medio tomando en cuenta las posibilidades de los estudiantes para trabajar con este medio, las potencialidades didácticas y comunicativas de cada medio, las características del local donde se empleará y por ende la existencia del medio entre los más importantes. Cuando el medio se selecciona por el gusto personal del profesor o el estudiante, se están obviando todos los elementos que componen el primer nodo.

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Una vez seleccionado el medio, se procede a su diseño y posterior elaboración. En el caso del PowerPoint se hace obligado realizar primeramente un boceto, donde se plasmen las ideas principales antes de proceder a su realización. Aquí intervienen muchos elementos del diseño gráfico, la cantidad de información, el tipo de letra, su tamaño, colores, imágenes, entre otros muchos.

El PowerPoint no es para trasladar toda una tesis menos un libro, no lo use para copiar textos con definiciones o conceptos, no lo emplee para tablas estadísticas llenas de datos, o para trasladar el acta de una reunión. El medio no está concebido para ese propósito. Es un recurso donde la combinación de voz e imagen es su carta distintiva.

Imagen del autor
El último nodo de la Ruta crítica, es su empleo y posterior evaluación. Emplear el medio resulta sencillo, una pantalla, el proyector, el lugar para el expositor, las condiciones de iluminación y ventilación en el caso que sea necesario. La evaluación del medio, es una tarea permanente del profesor, que debe valorar la comunicación con los estudiantes a través del medio empleado. Preguntarse cómo se aprecia la presentación, qué escriben los estudiantes, en cuál diapositiva dediqué más tiempo a explicar, en cuáles los estudiantes reflejaron más dudas, pueden ser indicadores para la evaluación del medio.


Sobre este tema se puede escribir todos los días, el PowerPoint es una herramienta de gran utilidad y aunque existen otras que le compiten creo que no llegan a imitarlo. Tomando en cuenta su utilidad unos años atrás realizamos un Mooc sobre este tema. En la actualidad el grupo tiene más de mil personas y puede acceder libremente a todos los documentos. Lo invitamos a que se matricule y revise la información del curso. 

miércoles, 5 de julio de 2017

La paradoja del tiempo universitario

El tiempo, esa magnitud implacable en la vida, fue y seguirá siendo el centro de múltiples debates. Einstein en su teoría de la Relatividad general demostró matemáticamente la dilatación del tiempo, en virtud de la idea que un reloj que se mueve en referencia a un observador inmóvil debe ir más despacio que uno estático.

En la llamada ciencia ficción, el tiempo tiene un tratamiento similar, es el caso de la Máquina del tiempo de Wells o la novela El viajero imprudente del escritor francés René Barjavel. En ella un viajero en el tiempo mata a su abuelo y se genera la paradoja que al regresar a su tiempo debe vivir o no haber nacido.

Mi reloj que es como los demás.
El tiempo siempre está presente en la realidad, como en la ficción. Ayer una estudiante me comentaba que después de varios años con sus estudios universitarios “congelados” decidió recuperarlos. No podía retroceder en el tiempo por lo que debía aprovechar al máximo esta segunda oportunidad.

Hasta aquí todo tiene sentido, pero el tiempo universitario es diferente. Los semestres no son de seis meses, sino de cuatro. Alguien se inventó la categoría de horas clases y la compara con la hora reloj. La primera puede ser de 45 min o 50 min, pero es igual a la hora de 60 min. Einstein saltaría de alegría al descubrir que sus cálculos del tiempo tenían una solución tan sencilla.

La moda en la mayoría de las universidades latinoamericanas es acortar el tiempo de formación de cinco a cuatro años, impartir más contenidos y creernos la historia que los estudiantes se forman en base a competencias.

Los creadores de WinZip y WinRar se quedarían atónitos al observar que sus complejos logaritmos de compactación no los necesitamos para “compactar” el tiempo de clases perdido por huelgas, paros, tomas de la Universidad, elecciones, días de limpieza, exámenes para ingresar a la Universidad, ferias y otras excusas diferentes. Siempre llegamos al último día con el tiempo cumplido.

Los estudiantes aplauden nuestra capacidad de compactar el tiempo, algunos incluso nos catalogan como magos del tiempo. Son aquellos que durante el semestre, de cuatro meses, asistieron a pocas clases, o no cumplieron con las evaluaciones y el último día, nos preguntan qué podemos hacer para ayudarles en su caso.

En fin para no dilatar el tiempo, los dejo con su tiempo, que el mío se agotó en este trabajo.  
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