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viernes, 21 de noviembre de 2014

Iniciamos CLED 2014

Noviembre no quiere despedirse sin antes dejarnos una profunda huella en nuestro conocimiento. En esta semana estuvimos al tanto de las más de 200 intervenciones en la Conferencia global de Educación, de ellas unas 20 en nuestro idioma.

Hoy, 21 de noviembre se inaugura otro espacio de aprendizaje reconocido por sus siglas CLED que significa: Conocimiento libre y educación. La primera de estas jornadas de conocimiento libre se desarrollaron entre el 7 de mayo y el 1 de junio del 2009. Esta fijó las pautas paras las restantes jornadas y hoy arribamos a la sexta jornada.

El programa de las Jornadas prevé, tanto Conferencias en línea, ponencias para su debate en variados temas, como una interesante sala de prensa virtual, donde se comenta de todo.

En este enlace se puede consultar el calendario de las Jornadas. En los siguientes días comentaré sobre algunas de las ponencias.Los invito a unirse a esta comunidad Latinoamericana.





sábado, 28 de mayo de 2011

Los piratas de la imagen.

Recientemente se celebró el Día Mundial contra la piratería. El mayor énfasis en la divulgación de la fecha se dirigió a los medios digitales, que son los más vulnerables y menos costosos de piratear.

El tema es polémico, tiene muchas preguntas y respuestas. En numerosos países de América Latina es más fácil y barato comprar libremente la película pirateada que su copia original. Sabemos que es ilegal, pero todos pasamos la responsabilidad a otro y nos libramos de un “mea culpa”.

Piratear este tipo de medio se vuelve en algo cotidiano y hasta legal, en especial por las enormes diferencias de precio. Es preferible pagar menos de dos dólares por la última versión de un soft, o la película de estreno, que abonar su precio original, sabiendo sobre todo que este va a manos de enormes fortunas.

Por el contrario, esta acción se torna más deplorable cuando se piratea toda una tesis y solo se cambia el nombre del autor y la institución. Fui jurado de algunas de esas fraude-tesis y nunca pasaron de la primera revisión. Todos esos piratas siempre me miraron como un enemigo, acción que hasta hoy siguen haciendo y en realidad, no me importa. Algunos llegaron a tratar de acusarme ante los tribunales, sin éxito alguno.

Otra tendencia ampliamente difundida es la de copiar indiscriminadamente fragmentos de películas y videos, sin siquiera citar su origen. Es más vergonzoso adueñarse de algo que no hizo, que emplearlo citando su fuente.

En los canales de televisión locales, vemos una decoración permanente de las esquinas de la pantalla. Este decorado donde se sobre imponen logos de unos y otros tal vez haga más atractivo la visión del video.

El tema me hace recordar lo sucedido hace algunos años atrás cuando fui invitado a formar parte de un jurado evaluador de cortometrajes elaborados en video.

En una de las sesiones de trabajo del jurado se presentó un material de corte ecológico sobre el extremo más oriental de Cuba. Las primeras imágenes me parecieron conocidas, pero cuando se ven muchos materiales en un mismo día uno tiende a confundir imágenes y suponer que las vio en otro documental.

Sin embargo a medida que se sucedía una imagen tras otra aquella primera parte del documental me empezó ser muy familiar. Al cabo del minuto me percaté que lo que estaba viendo era una secuencia de un documental que dirigí hacía unos cinco años atrás.

El realizador de este nuevo material no pudo ir al lugar donde nosotros con mucho trabajo llegamos, se limitó a tomar toda una secuencia de este programa para utilizarla con otro objetivo, sustituyendo además toda la banda sonora.

No estamos en presencia de una obra propia, sino de una obra pirateada, que en muchos países es castigado por las leyes, mientras que en otros ni es posible denunciarlo.

Este caso terminó con una molestia generalizada de todos los jurados y una llamada de atención al videasta, que lo menos que pudo hacer era citar en los créditos que se tomaron imágenes de otro documental, lo que en mi opinión era lo acertado.

La molestia viene no por lo legal, sino por lo inmoral de acostumbrarnos a copiar sin citar de dónde lo obtuvimos.

Cuál es su opinión.