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viernes, 11 de abril de 2025

Ética, plagio y aitoxicación: desafíos para la educación en la era de la inteligencia artificial

Creado por Copilot en Microsoft 365
En anteriores comentarios y siempre en colaboración de la Dra. Mercedes Leticia, venimos desarrollando la propuesta de estar viviendo en un mundo aitoxicado, es decir una intoxicación por herramientas e informaciones relacionadas con la inteligencia artificial (IA)

Ante este nivel de aitoxicación que se incrementa cada día, debemos mejorar la IA-alfabetización, que es la continuación de la alfabetización digital a la que se suma la relacionada con el mundo de la IA. Este acelerado impacto además de las numerosas ventajas palpables, trae nuevas preocupaciones éticas y pedagógicas. Entre estas está el plagio y la deshonestidad académica, impulsado por la automatización de los procesos de escritura y creación académica.

En este trabajo proponemos algunas ideas sobre este fenómeno, en especial en el ámbito educativo. Evitemos que el plagio sea aceptado, ya que estaríamos ingresando a la automatización de la mediocridad bajo la ilusión de la eficiencia.

El plagio.

El plagio es tan viejo como la escritura. Tempranamente en el siglo I el poeta Marcial usa el término para referirse a Fidentinus quien copió algunos de sus poemas sin dar crédito. (Publications Chester Fritz Library & Egan, 2024) El diccionario de la RAE expresa que plagio es la acción y efecto de copiar obras ajenas. Con la digitalización de la información y ahora con la IA el plagio es analizado desde diferentes aristas. Un ejemplo claro es a quién atribuir una imagen creada con IA bajo la instrucción de una persona, como la que ilustra este trabajo.

Este concepto siempre asociado al acto de copiar sin declarar la atribución, se ve transformado por el uso de herramientas de IA, en especial los sistemas generativos. Estos producen textos que en apariencia son originales, con buena redacción y un análisis detallado de un fenómeno en particular, pero su autoría y desarrollo crítico es posiblemente dudosa. Esto exige repensar los criterios para juzgar la originalidad y la responsabilidad intelectual en contextos educativos mediados por tecnología. (Vargas-Morúa, 2021)

Por esta razón, el plagio también puede adoptar el nombre de “copia académica”, expresado como: “… Al hecho de, en términos de las aplicaciones informáticas, de seleccionar, copiar y pegar; para después utilizar estos fragmentos o textos completos, y presentarlos como ideas propias” (Vargas-Morúa, 2021).

Hoy el plagio puede producirse de forma sofisticada, sin necesidad de copiar literalmente. Las IA generativas permiten generar textos originales en apariencia, pero cuya autoría y sustento crítico resultan dudosos. (Vargas-Morúa, 2021).

El concepto de plagio, tradicionalmente asociado al acto de copiar sin atribución, se ve transformado por el uso de sistemas generativos como ChatGPT. Las “habilidades de investigación profunda” de la mayoría de los bots generativos se están convirtiendo en fuentes permanentes en los trabajos de nuestros estudiantes. Como señalamos en otro post, estas fuentes, en especial las gratuitas, suelen ser bastante inexactas y al generar más información, lo que requiere de más tiempo para su revisión, son adoptadas como válidas, incrementando la confusión y la copia del contenido.

Esta facilidad de plagio es una de las más frecuentes observaciones que se realizan a la IA. Un estudio entre docentes universitarios de Ecuador revela que al menos el 50% de ellos considera que el principal riesgo de la IA es su pobre valoración ética. Esta misma investigación indica que el 96% de los encuestados reconoce que en sus instituciones no han llevado a cabo ninguna evaluación de riesgos en relación con la implementación de estas tecnologías al emplear herramientas de IA.  (Flor Terán & Sandoval Reyes, 2024)

Esta problemática está siendo tomada como excusa para los que no desean incorporar la IA a sus actividades de enseñanza, por miedo, temor a ser desplazados y por desconocimiento. Por lo que es apremiante transformar las estrategias de aprendizaje y sobre todo, la evaluación por actividades únicas, de esta manera, evitar la negación, anteponer la valoración ética de las actividades académicas de estudiantes y profesores.

Ética una transversal obligada.

El cambio que se está generando en los sistemas de IA hace pensar que los problemas de plagio se irán modificando permanentemente, aumentando el nivel de sofisticación. Por lo que es más importante analizar estos futuros desafíos desde el campo ético. Por ello en vez de negar la IA e impedir su empleo, es necesario apostar por su integración efectiva en el proceso pedagógico. (Gallent Torres et al., 2023)

La ética debe pasar a ser una asignatura transversal, como lo es la investigación en las instituciones educativas. Se debe generar un marco regulatorio, no para prohibir, sino para establecer reglas claras en lo que se debe considerar como plagio. Sancionar al estudiante no ayuda a evitar el plagio, por el contrario, lo puede volver más sofisticado. No debemos olvidar que a ChatGPT, por ejemplo, se le puede sugerir que reescriba un documento generado por el mismo y lo adapte a nuestro estilo de escritura.

Es necesario reevaluar el papel de las actividades académicas en las instituciones educativas, premiar por la originalidad y el tratamiento de la información y no como sucede muchas veces, dedicarse a emplear herramientas anti-plagio para verificar la originalidad. Conocemos que estas herramientas no son capaces de detectar con precisión un trabajo reelaborado a partir de la creación con IA.

Se requiere una colaboración interdisciplinaria entre todos los profesores para educar en ética y en valores relacionados directamente con el empleo de la IA. Otro punto importante y tal vez el más agudo es la evaluación. Pedir a los estudiantes trabajos que sabemos que van a ser creados y copiados directamente, favorecen el plagio y la deshonestidad. Por ello, es imperativo pasar a otras formas de evaluación, centradas en el proceso y no en el producto.

Otra de las estrategias para concientizar sobre el plagio es la de crear códigos de honor con los estudiantes y discutir con ellos las ventajas de la IA, siempre que sean bien utilizadas. Se debe trabajar en la escritura académica, en el empleo de herramientas bibliográficas y de búsqueda de contenidos. Otra de las tareas impostergables es la IA-alfabetización, sin limitarlo a las herramientas, incluyendo el tratamiento ético de la generación de textos, imágenes, audios, videos y cualquier otra forma de contenido.

La IA no puede suplantar el aprendizaje, no puede reducir el pensamiento crítico del estudiante. Su uso adecuado puede mejorar el aprendizaje, Combatir el plagio y entender la aitoxicación requiere transformar las prácticas educativas. Hay que concebir el tratamiento con un enfoque de sistema donde todos somos parte del mismo problema y en conjunto debemos encontrar las soluciones.

Nota importante. Este trabajo surge como una práctica en un posgrado de redacción académica. Se inició con una discusión grupal en Sócrates, un bot de IA que permite respuestas de todas las personas que se conecten a la discusión. El siguiente paso fue utilizar algunas herramientas de búsqueda y selección de contenido (ResarchRabbit y Elicit) de las que se descargaron varios artículos. Estos artículos fueron referenciados con el empleo de Mendely y son los que se muestran en la bibliografía citada. Con estos trabajos se creó un proyecto en ChatGPT, en el que se comenzó a elaborar las ideas centrales del escrito. También se creó un espacio de trabajo en NotebookLM donde también se evaluó el contenido a tratar. Por último, se revisó la redacción con Languaje Tool y la imagen fue creada con Copilot en la versión de Microsoft 365.

Flor Terán, G. A., & Sandoval Reyes, P. A. (2024). La ética en el uso de la inteligencia artificial (IA) en la educación: desafíos y oportunidades. Polo Del Conocimiento, 9(11), 255–282. https://doi.org/10.23857/pc.v9i11.8276

Gallent Torres, C., Zapata González, A., & Ortego Hernando, J. L. (2023). El impacto de la inteligencia artificial generativa en educación superior: una mirada desde la ética y la integridad académica. RELIEVE - Revista Electrónica de Investigación y Evaluación Educativa, 29(2). https://doi.org/10.30827/relieve.v29i2.29134

Publications Chester Fritz Library, L., & Egan, L. (2024). Plagiarism: History, Culture, and Prevention. https://commons.und.edu/cfl-lp/23

Vargas-Morúa, E. (2021). El plagio: consideraciones para su prevención. Revista Espiga, 20(41), 68–85. https://doi.org/10.22458/re.v20i41.3521

 

 

 

viernes, 17 de marzo de 2023

Conversando con ChatGpt sobre plagio

 Por Mercedes Leticia Sánchez y Carlos Bravo Reyes

Desde inicios de diciembre del pasado año a la fecha, una noticia acapara el mundo tecnológico; ChatGPT, su uso, ha causado revuelo y debate en el mundo académico.



¿Cómo se autodefine ChatGPT?

“Es un modelo de lenguaje de inteligencia artificial entrenado por OpenAI que puede comunicarse con los usuarios a través de texto. Es capaz de procesar y generar texto en varios idiomas y puede entender y responder a preguntas y comentarios de manera coherente y natural. ChatGPT se basa en una red neuronal de aprendizaje profundo que ha sido entrenada con grandes cantidades de datos de lenguaje natural, lo que le permite aprender patrones en el lenguaje y generar respuestas relevantes y precisas a partir de la entrada del usuario. En resumen, ChatGPT es una herramienta poderosa para la comunicación y el procesamiento de lenguaje natural que puede ser utilizada en una variedad de aplicaciones, incluyendo asistentes virtuales, chatbots y sistemas de recomendación”.

Al preguntarle ¿Si lo que acabas de escribir lo público sin citarte, se puede considerar como plagio?

“Sí, si copias y pegas mi respuesta sin dar crédito a su origen, se consideraría plagio, ya que estarías tomando y utilizando mi trabajo original sin mi permiso ni reconocimiento. Es importante siempre citar y dar crédito a las fuentes de cualquier información o ideas que utilices en tu trabajo para evitar el plagio y respetar los derechos de autor de los autores originales”.

Con más dudas sobre la autoría de lo anterior, mi siguiente pregunta fue: ¿Aun cuando eres una máquina y no un ser humano, se sigue considerando plagio?

Su respuesta

“Sí, aunque soy una máquina, el texto que genero es el resultado del trabajo de programadores, ingenieros y científicos que desarrollaron el modelo de lenguaje y lo entrenaron con grandes cantidades de datos. Por lo tanto, el contenido que genero todavía está protegido por derechos de autor y debe ser citado adecuadamente si se utiliza en otro lugar. El uso de mis respuestas sin dar crédito a su origen se consideraría plagio y podría tener consecuencias legales y éticas”.

Parte de la conversación con ChatGpt


¿Cuáles son esos autores, cómo puedo citarte?

“Como modelo de lenguaje desarrollado por OpenAI, el equipo de ChatGPT incluye a varios autores y desarrolladores. Para citarme, puedes incluir “ChatGPT, modelo de lenguaje de OpenAI" como la fuente de la respuesta que proporcioné. También es importante incluir la fecha en que se realizó la conversación, ya que mi conocimiento y respuestas pueden cambiar y actualizarse con el tiempo. Aquí hay un ejemplo de cómo puedes citar una conversación conmigo:

ChatGPT. (2023, marzo 13). “Cómo puedo definir a ChatGPT" [Mensaje de chat]. Recuperado de [URL de la conversación]  

Recuerda que la cita puede variar dependiendo del estilo de citación que se esté utilizando, así que es importante verificar el formato correcto según las normas de estilo aplicables, como APA o MLA”, concluyó ChatGPT

Nuevamente escribí en el chat: Tomaste en cuenta que otras personas pueden realizar la misma cita que me recomiendas, con el mismo día. Qué puede suceder con esa información

Su respuesta: Es cierto, si otras personas realizan la misma cita con la misma fecha, podría haber cierta confusión en cuanto a la originalidad de la conversación. Sin embargo, la mayoría de los sistemas de chat, incluyendo la plataforma en la que estamos conversando ahora, suelen generar identificadores únicos para cada conversación, lo que ayudaría a diferenciar una conversación de otra.

De todas formas, es importante tener en cuenta que mi conocimiento y respuestas están en constante evolución y cambio, por lo que incluso si otra persona citara la misma conversación en una fecha posterior, es posible que las respuestas que yo brinde hayan cambiado o se hayan actualizado. Es por eso que es importante citar y hacer referencia a la fuente original de la conversación en cada caso, para mantener la trazabilidad y la exactitud en la información.

Conclusión.

Esta herramienta es un asistente que nos ayuda a realizar un proceso de indagación al proporcionarnos datos sobre una pregunta en concreto. Como vimos en el ejemplo, al seguir generando dudas  y extrayendo datos,  se inicia el  proceso de análisis y por ende de nuevos saberes.

Para evitar caer en plagio, se recomienda citar la consulta de acuerdo a los diferentes formatos de citación, en el caso de APA, el autor sería ChatGPT, entre paréntesis la fecha y el URL.

Otra opción es: Autor, pregunta realizada, fecha y URL. En resumen, aunque ChatGPT es un sistema de inteligencia artificial, es correcto y éticamente aceptable citar sus respuestas.


domingo, 14 de junio de 2015

Cuando el plagio es evidente no es necesario su demostración



El plagio cobra cada día mayores dimensiones, la culpa no la tiene la Red, tampoco las computadoras, mucho menos los dispositivos móviles, los únicos culpables somos los que empleamos esos medios a diario. 

No me copies
El plagio es tan viejo como la humanidad, se conoce que en el siglo V aC algunos concursantes presentaron poesías existentes en la biblioteca de Alejandría, como suyas. Al ser descubiertos fueron castigados como ladrones. (Soto Rodríguez, Armando)

Casos de plagios llegan todos los días a diarios, revistas y a las redes sociales. Uno de los más publicitados fue el del ministro alemán de defensa, que le fue revocado su doctorado, después de ser descubierto que su trabajo no era científicamente aceptable.

En un interesante artículo, de Armando Soto Rodríguez se señalan varias formas de plagio, desde el más común de copiar y pegar hasta aquellos donde deliberadamente no se cita el autor. El plagio le resta validez a cualquier trabajo, desde el más sencillo que un estudiante puede hacer hasta la más compleja tesis de maestría o doctorado. 

Recientemente en nuestra Universidad se produjo un caso de reincorporación temporal de un profesor, que plagiando el borrador de su tesis de maestría, fue separado de su puesto de trabajo. Aun continúan los procesos legales en su contra y la justicia no ha determinado el procedimiento de su sanción.

Años atrás me topé con una tesis de maestría íntegramente copiada de varios artículos. Como miembro del tribunal y antes de la defensa comuniqué el plagio total de la obra. Para mi sorpresa la universidad que no voy a citar, me separó del tribunal, nombró a otro y la persona obtuvo su título de maestría. Situación similar me pasó un año después con la misma universidad cuando nuevamente fui designado para ser miembro del tribunal, lo que sugiere que lo más importante no es la moral, sino el ingreso económico. 

Con mis estudiantes discuto esta problemática, pero no logro hacer entender que copiar y pegar es plagio, que copiar y modificar también es plagio, que copiar y no citar es también plagio. Los estudiantes ven esa tarea como algo tan cotidiano que les cuesta trabajo valorar su importancia.En ocasiones les digo, si van a copiar hagánlo con elegancia, lo que significa colocar comillas, citar la fuente y comentar su importancia.

Un burdo plagio.

Hace unos días andaba por slideshare y cuál fue mi sorpresa al encontrar esta presentación que reproduce un trabajo escrito para este blog: Profesores de este siglo con mentalidad del siglo pasado. . El plagio es tan burdo que comienza señalando mis experiencias personales, reproduciéndolas en casi su totalidad y hasta señalando que ocurren en la universidad (en mi universidad). También toma una imagen que elaboré para dicho artículo y la pega en la presentación solo que no supo pegarla adecuadamente y cambió su fondo, pero ni eso le impidió seguir el plagio. 

Al final de su presentación señala en una diapositiva la fuente de información, pero eso no indica que las palabras copiadas literalmente sean de mi autoría. Aunque este blog, como muchos otros tiene una licencia Cretive Commons eso no significa que pueda copiar literalmente, cambiar el nombre del autor y difundirlo como suyo. 

Un ejemplo del empleo adecuado de las referencias.

Nos molestamos por el plagio y a veces dejamos sin el debido reconocimiento aquellos trabajos donde se cita y engrandece el trabajo que realizamos. En este caso cito un video realizado por María Victoria Román donde toma un artículo de este blog y lo transforma en un video.  

Este tipo de trabajo es una muestra de lo sencillo que es citar la fuente, así refuerza el valor de no apropiarse de lo ajeno y contribuye a difundir la obra de los demás. 



A veces los profesores sin percatarnos influimos de manera indirecta en este problema. Pedimos a los estudiantes trabajos de variada índole y no los confrontamos en la Red, en vez de exigir el resumen de un libro, es preferible pedir que busquen el más malo de estos resúmenes. A veces enfatizamos en buscar en la red, en vez de producir sin necesidad de acudir a la misma. 

La facilidad del plagio seguirá existiendo, no depende de la tecnología y su eliminación es responsabilidad de todos y en especial de aquellos que contribuimos a la formación del ser humano. 

Bibliografía consultada
 
Soto Rodríguez, Armando. El plagio y su impacto a nivel académico y profesional.

E-Ciencias de la Información Revista electrónica semestral, ISSN-1659-4142 Volumen 2, número 1, artículo 2 Enero - junio, 2012 Publicado 1 de enero, 2012 http://revistaebci.ucr.ac.cr/