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domingo, 31 de mayo de 2026

Escribir bien para pensar mejor… y dialogar con la inteligencia artificial


En colaboración con Mercedes Leticia Sánchez Ambriz

Durante años, muchos docentes aprendimos que redactar correctamente significaba respetar reglas ortográficas, memorizar conjugaciones verbales o seguir estructuras gramaticales rígidas. Sin embargo, la llegada de la inteligencia artificial está transformando profundamente esta visión. Hoy escribir bien ya no es únicamente una habilidad académica: se ha convertido en una competencia fundamental para pensar, enseñar y comunicarse eficazmente con sistemas inteligentes. Hoy la pregunta tiene un alto valor al interactuar con la IA.  

La inteligencia artificial generativa funciona a través del lenguaje. Plataformas como ChatGPT, Gemini o Claude responden a partir de las instrucciones y contextos que las personas escriben. Esto significa que la calidad de las respuestas depende, en gran medida, de la claridad, precisión y profundidad con la que el docente expresa sus ideas, es decir en cómo preguntar. En consecuencia, la redacción adquiere un nuevo sentido pedagógico: quien aprende a escribir con claridad también aprende a orientar mejor la inteligencia artificial (Gallent-Torres et al., 2023).

La IA está revelando problemas históricos de comunicación

Muchos docentes descubren a diario que la inteligencia artificial produce respuestas vagas, superficiales o incorrectas. Sin embargo, en numerosos casos el problema no radica únicamente en la herramienta, sino en la forma en que se redactan las instrucciones. Cuando una persona escribe ideas ambiguas, desordenadas o poco contextualizadas, la IA también genera respuestas ambiguas y poco útiles. Por el contrario, cuando existe claridad conceptual, intención comunicativa, estructura lógica y contexto suficiente, los resultados suelen ser mucho más precisos y enriquecedores.

Esta situación ha puesto en evidencia problemas históricos relacionados con la comprensión lectora, la argumentación y la producción escrita en distintos sistemas educativos latinoamericanos. Diversos estudios señalan que las debilidades en competencias comunicativas afectan directamente la calidad del aprendizaje y la construcción de pensamiento crítico (Vílchez Ruiz, 2024).

La inteligencia artificial, en cierto modo, obliga a las personas a pensar antes de escribir. Formular una instrucción clara requiere organizar ideas, contextualizar necesidades y definir objetivos. Por ello, escribir deja de ser únicamente un acto mecánico para convertirse en un proceso reflexivo y estratégico.

La escritura ya no solo comunica: ahora también programa

En la actualidad, escribir dejó de ser únicamente una herramienta para comunicarse con otros seres humanos. Ahora también permite interactuar con inteligencias artificiales. Cada indicación escrita funciona como una instrucción algorítmica que guía las respuestas del sistema. Por ello, comienza a consolidarse una nueva competencia educativa que puede denominarse alfabetización algorítmica: la capacidad de construir mensajes claros, contextualizados y estratégicos para interactuar críticamente con sistemas de inteligencia artificial.

Esta alfabetización implica:

  • organizar ideas;
  • contextualizar problemas;
  • formular preguntas complejas;
  • argumentar críticamente;
  • y expresar necesidades reales de aprendizaje.

En otras palabras, la inteligencia artificial está devolviendo protagonismo al lenguaje y a la capacidad humana de estructurar pensamiento.

El docente como diseñador de pensamiento

Durante mucho tiempo se pensó que la tecnología reemplazaría ciertos procesos educativos. Sin embargo, la IA está demostrando algo diferente: el papel del docente se vuelve aún más importante. Aunque la inteligencia artificial puede generar textos, imágenes, actividades o resúmenes, sigue dependiendo de la capacidad humana para formular preguntas significativas, validar información, contextualizar contenidos y desarrollar pensamiento crítico (Flor-Terán & Sandoval-Reyes, 2024).

Por ello, el docente deja de ser únicamente transmisor de información para convertirse en diseñador de experiencias de aprendizaje mediadas por lenguaje e inteligencia artificial. Un maestro que sabe redactar con claridad puede:

  • crear mejores prompts;
  • personalizar materiales;
  • adaptar contenidos al contexto latinoamericano;
  • generar recursos didácticos;
  • y orientar procesos de aprendizaje mucho más dinámicos.

La IA amplifica la capacidad pedagógica del docente, pero no sustituye su criterio profesional ni su responsabilidad ética.

Enseñar a escribir en tiempos de IA

La educación latinoamericana enfrenta ahora un desafío importante. Ya no basta con enseñar gramática desde una perspectiva memorística o normativa. Enseñar a escribir implica también enseñar a pensar, interpretar, argumentar y construir conocimiento propio.

Además, el auge de herramientas de IA ha reactivado debates sobre integridad académica, plagio y honestidad intelectual. Diversos autores advierten que el uso irreflexivo de estas tecnologías puede fomentar dependencia intelectual, pérdida de pensamiento crítico y producción de textos superficiales o poco originales (Ibarra Beltrán et al., 2023).

Sin embargo, otros enfoques sostienen que la solución no consiste únicamente en restringir la IA, sino en enseñar a utilizarla éticamente, promoviendo transparencia, pensamiento crítico y responsabilidad autoral (Caldevilla-Domínguez, 2024).

En este contexto, la escritura adquiere una dimensión ética. Un estudiante o docente que redacta con claridad no solo mejora su comunicación, sino que también fortalece su autonomía intelectual y reduce la dependencia excesiva de contenidos generados automáticamente.

Conclusión

La llegada de la inteligencia artificial en la educación no representa únicamente un cambio tecnológico, sino también una transformación profunda en las formas de pensar, escribir y construir conocimiento. En este nuevo escenario, la capacidad de redactar con claridad, argumentar críticamente y contextualizar ideas deja de ser una competencia exclusivamente lingüística para convertirse en una habilidad intelectual y ética fundamental.

Lejos de reemplazar al docente, la inteligencia artificial evidencia la necesidad de fortalecer el pensamiento pedagógico, la interpretación crítica y la honestidad intelectual. La calidad de las respuestas generadas por sistemas inteligentes depende, en gran medida, de la capacidad humana para formular preguntas significativas, estructurar problemas y comunicar ideas con precisión.

Asimismo, la educación latinoamericana enfrenta el desafío urgente de enseñar no solo a utilizar herramientas de IA, sino también a comprender sus implicaciones éticas, cognitivas y sociales. Esto implica formar estudiantes capaces de pensar por sí mismos, evaluar información críticamente y utilizar la inteligencia artificial como apoyo al aprendizaje y no como sustituto de la elaboración intelectual.

En consecuencia, enseñar a escribir en tiempos de inteligencia artificial significa también enseñar a pensar, dialogar críticamente con la tecnología y ejercer una ciudadanía académica responsable. La verdadera innovación educativa no dependerá únicamente del avance tecnológico, sino de la capacidad humana para utilizarlo con criterio, creatividad e integridad.

Referencias

Caldevilla-Domínguez, D. (2024). Usos éticos de la IA en la universidad moderna: Más allá del plagio. EDU Review, 12(1), 57–65. https://doi.org/10.37467/revedu.v12.5184

Flor-Terán, G. A., & Sandoval-Reyes, P. A. (2024). La ética en el uso de la inteligencia artificial (IA) en la educación: desafíos y oportunidades. Polo del Conocimiento, 9(11), 255–282.

Gallent-Torres, C., Zapata-González, A., & Ortego-Hernando, J. L. (2023). El impacto de la inteligencia artificial generativa en educación superior: una mirada desde la ética y la integridad académica. RELIEVE, 29(2). https://doi.org/10.30827/relieve.v29i2.29134

Ibarra Beltrán, Á., Aguayo Álvarez, Z., & Velázquez García, R. E. (2023). Desmitificando el plagio digital: percepciones y realidades de la ética estudiantil desde el Centro Universitario de Tonalá. LATAM Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, 4(5), 1418–1431. https://doi.org/10.56712/latam.v4i5.1403

Vílchez Ruiz, M. I. (2024). Contenido educativo con inteligencia artificial: ¿Restringir o enseñar a personalizar éticamente en el ámbito educativo? Revista Ciencia & Tecnología, 24(44).

 

domingo, 26 de enero de 2014

Por qué los profesores debemos crear un blog.



Desde hace algo más de dos años me propuse la tarea de escribir para mi blog al menos un artículo cada semana. En un principio mi propio reto comenzó a resultarme difícil, pero con el tiempo me fui acostumbrando al ejercicio semanal.

Incluso en las ocasiones que no pude publicar, no dejé de escribir al menos una página o dos por semanas.  Escribir para el blog es una tarea saludable, se rompe la rutina de la actividad laboral, salimos de lo tradicional y cambiamos de actividad. Es ver lo cotidiano desde otra visión.

No gano monetariamente por el blog, pero cuando veo las estadísticas y encuentro que un sencillo trabajo fue leído por miles de personas y publicado en otros sitios, obtengo una ganancia personal que es imposible cuantificar. Cuando alguien me dice que un artículo le sirvió de fuente inspiradora para su tesis, o que le gustó un trabajo o una simple frase mi ganancia es infinita.

Con el tiempo aprendí que escribir es apasionante y más aún si lo hago sobre una ciencia tan compleja, con tantas opiniones y enfoques diferentes, como la Pedagogía. No soy escritor, soy un apasionado de la educación y como profesor digital no puedo quedarme sin comunicar lo que pienso y hago, siempre con el afán de aprender de otros.

Importancia del blog del profesor.

La Web 2.0 es compartir y colaborar, en cada reunión o curso con profesores o aspirantes a estos casi siempre incluyo el tema del blog como herramienta de comunicación con nuestros alumnos. Cada vez me es más fácil remitir a los participantes a trabajos que publiqué y varios de ellos los incluyo tanto en un grupo de Facebook como en un aula digital. Es más útil remitir a un artículo determinado en el blog y proponer una discusión posterior, que llenar una carpeta de Drive con decenas de documentos que nadie leerá.

Caricatura del amigo Drc. Fernando Perera
Insisto permanentemente en la necesidad de compartir el blog y por ello si lo desea puede descargar una copia completa del mismo desde este enlace.  

Otro punto a favor del blog del profesor es que los estudiantes tienen otros elementos para valorar su trabajo, su esfuerzo, sus ideas y metas. De este modo estamos contribuyendo a la formación en valores del estudiante y ayudamos con nuestro ejemplo a valorizar la importancia y complejidad de nuestra tarea.

Los trabajos en el blog sirven además para estimular otras ideas por parte de los estudiantes, que en ocasiones sirven de base para futuras investigaciones y trabajos finales de grado.

Igualmente es útil nuestro trabajo en el blog para publicar reseñas de libros, análisis de recursos, opiniones personales y otras muchas acciones diferentes. Escribir para el blog ayuda al profesor a concretar mejor sus ideas para una clase o una conferencia

Uno de los problemas que encontramos en la educación superior es el pobre desarrollo de la habilidad de escribir. Los estudiantes escriben poco, se acostumbran a copiar y pegar y cuando llegan a las asignaturas de grado, donde deben escribir sus trabajos finales, muy pocos pueden hacerlo con facilidad. Estimular a los estudiantes a crear sus propios blogs y que escriban en ellos sus ideas para los trabajos finales de grado, es una interesante manera de ayudarlos a mejorar en su obligado trabajo de escribir. Aquí también el profesor con su blog puede servir de ejemplo.

En el caso de los estudiantes escribir para el blog es un ejercicio que puede favorecer los estilos de aprendizaje. Veo estudiantes que poco comentan en clases, pero en su blog son creativos.

A todo lo anterior agrego que la acción de escribir está unida a la de leer, por lo que escribir para el blog contribuye a desarrollar ambas habilidades.

Escribir es un sano ejercicio que ayuda a mejorar la creatividad, en especial cuando nos trazamos la meta de escribir, de comunicar nuestras experiencias. La unidad entre creatividad e innovación se hace más sólida cuando argumentamos nuestras experiencias y las confrontamos con otras similares

Un buen punto de partida para empezar a escribir son las notas para las clases, desarrollar un tema de estas puede ayudarnos a preparar mejor las clases, a profundizar en determinados contenidos y encontrar otras opiniones sobre el tema.

Por último escribir para nuestro blog es también una buena forma de divulgar tanto la ciencia que explicamos como las ciencias pedagógicas.

Solo me queda embullarlo para que empiece su blog si es que no lo tiene, empezar es lo más difícil, después el camino es más sencillo y créame todos se lo agradecerán aun cuando no lo expresen públicamente.