Mostrando entradas con la etiqueta competencias docentes. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta competencias docentes. Mostrar todas las entradas

lunes, 28 de enero de 2013

Lo nuevo no siempre es útil


En mi anterior artículo comenté sobre Liveminutes que permite la integración con Evernote, al facilitar la creación y edición de notas compartidas. Sin embargo después de probar el sitio, no encontré lo necesario como para emplearlo de manera sistemática.

En ese caso fue una red más, que se suma a las muchas a las que pertenezco y cae dentro de aquellas, casi olvidadas o totalmente abandonadas. 
Ese mismo día y tras la llegada de más de diez correos enviados desde http://www.viadeo.com/ accedí a revisar de qué se trata. Esta nueva red es una mezcla de Linkedin con Google +, simulando los círculos de este último.
Revisé otras direcciones antiguas y descubrí mi presencia en más de diez redes sociales que no recuerdo y en las que nunca o casi nunca accedí. Por supuesto que en mi condición de profesor de tecnología educativa se me hace casi obligado revisar las posibilidades de todas las redes a las que pueda acceder.

En la práctica participamos en unas pocas redes, lo que pude comprobar en el pasado año cuando realizamos el curso abierto “30 días, 30 redes sociales” en la Red CUED de la Cátedra UNESCO. En aquel momento pensé que pasaríamos del análisis de 30 redes sociales. Sin embargo la realidad fue otra, ya que solo logramos el estudio de 23 redes.

Lo anterior es un indicativo que no todo lo nuevo resulta útil, que la creación de nuevas redes o aplicaciones tampoco contribuyen a un necesario mejoramiento del trabajo individual o colectivo, y mucho menos a su empleo en la formación.

Muchas redes nacen y mueren con rapidez y otras perduran en el tiempo. El sitio Theconversationprism realizó una infografía donde divide a las redes en 30 grupos diferentes y en cada una de ellas agrupa a no menos de cinco diferentes redes. 

En Wikipedia se puede consultar una extensa lista de redes sociales acompañadas de otros datos de interés. 

La proliferación de redes, la permanente creación de aplicaciones es sinónimo de la creatividad humana, es ejemplo del desarrollo científico, pero no significa necesariamente utilidad. A veces me tropiezo con algunos profesores que esgrimen la excusa de la variedad para no participar en las redes o no acercarse a algunas aplicaciones.

No debemos temer a la cantidad, pero no logramos desarrollar la habilidad para descubrir a cuáles necesitamos pertenecer y cuáles aplicaciones emplear. Nos queda aún un camino por recorrer para lograr la habilidad o competencia discriminativa. Estoy convencido que la lograremos, pero en el camino quedaran muchas redes y muchos sitios que nunca conoceremos. 

lunes, 20 de agosto de 2012

Las competencias de los profesores un tema inagotable


En los últimos días en la comunidad CUED de la Cátedra UNESCO de Educación a Distancia de la UNED se viene generando una discusión en torno a las competencias que los docentes de este momento debemos reunir. 

Caricatura de Fernando Perera Cumerna
fperera05@yahoo.es
La discusión se inició a partir de dos publicaciones del sitio Escuela 2.0 una inicial donde traducían del artículo “The 33 Digital Skills Every 21st Century Teacher shouldHave” las 33 "competencias" planteadas por su autor. Con posterioridad publicaron una recopilación de Laura Turner donde comenta 20 competencias para el docente de nuestra época. 

La primera impresión que tuve de este glosario tan amplio de supuestas competencias, es que no las alcanzaría jamás, pues algunas de ellas, están fuera de mi interés y otras de mis posibilidades reales para lograrlas. Cuando la lista se redujo a 20 aun me quedé con la insatisfacción de no alcanzarlas todas, lo que me deja mal parado como profesor de este momento. 

Con el desagrado de no lograr dichas competencias, empecé por realizar una lectura a las fuentes originales y empezó a cambiar mi temor. En ambos sitios hacen referencias a habilidades, que no es exactamente lo que entendemos por competencias, pues sí es lo mismo para qué emplear esta última categoría. 

Seguí disminuyendo mi enfado cuando empecé a leer a Díaz Barriga en un memorable artículo "El enfoque de competencias en la educación. ¿ Una alternativa o un disfraz de cambio?  que me permitió aclarar que no hay una definición precisa de esta categoría, mientras que su extrapolación al campo educativo viene más por el camino de la innovación forzada que por el de la necesidad. Responden a políticas gubernamentales, más que a la propia necesidad de cambiar en la formación del individuo. 

Las competencias tienen su origen en el campo laboral, por lo que no es de extrañarse su traslado al sector, tratando de formar a un individuo que responda más a las necesidades industriales que sociales. En el artículo de Díaz Barriga reconoce la combinación de tres elementos en las competencias: “…a) una información, b) el desarrollo de una habilidad y, c) puestos en acción en una situación inédita”

En otras palabras para conformar una competencia se requiere del conocimiento específico, combinado con un  grupo de habilidades y generada en una situación real, concreta. 

Retomando los dos artículos, me puedo percatar que no apuntan a competencias (omito la clasificación de Díaz Barriga, que puede consultar en el artículo señalado) sino a un conjunto de habilidades, algunas de las cuáles no tenemos que alcanzar. 

Las habilidades en palabras de Gonzáles Maura “…constituyen el dominio de operaciones (psíquicas y prácticas) que permiten una regulación racional de la actividad”. El “saber hacer” como se conocen también las habilidades se manifiestan de forma muy diferente pues son producto de la sistematización de las acciones subordinadas a su fin consciente. Esa sistematización implica no solo repetición, sino en particular su perfeccionamiento. 

Más aliviado al comprender que no se deben analizar como competencias las sugeridas en ambos trabajos, me propuse revisar cada una de ellas. En el análisis partí de considerar que la  habilidad tiene que ver con las necesidades del individuo y por ello algunas de estas se enmarcan dentro de necesidades específicas. Por ejemplo un profesor que nada tiene que ver con la Geografía o la Historia, para qué debe conocer el trabajo con Google Earth. 

De igual manera para qué es necesario trabajar con hojas de cálculo o bases de datos, si usted nada tiene que ver con estadística, matemática o ciencias afines. Confieso que las cosas que trabajo en Excel son solamente repeticiones de hojas creadas por otros y hasta el presente para nada me sirve este programa (lo que no significa que no reconozca su utilidad). Lo mismo con las bases de datos, pasé de DBase a EverNote y no sé cómo funcionan las bases de datos. 

Otra de las habilidades citadas es la de trabajar con una pizarra digital interactiva (PDI), pero me pregunto todos los profesores deben trabajar con una. Es probable que muchos de los que lean esto nunca trabajaron con una PDI y tampoco tendrán una en su aula, pues cuando las vayan a comprar existirán otros modelos diferentes. Recordemos que estamos pasando de las computadoras de escritorio, las notebook, las netbook, los Smartphone y las tabletas. ¿Requerimos acaso habilidades específicas para cada una de ellas?

En el inventario de habilidades se señala el trabajo en Blogs y Wikis, lo que puede ser interpretado de manera diferente. Una habilidad es la de crear su propio Blog y su propio Wiki y otra es la mantener estas dos formas de información. ¿Es necesario que todos los profesores dispongan de su blog y de su Wiki? Sí hoy nos quejamos de la abundancia de información, no puedo imaginarme l0 que pasaría cuando cada profesor escriba para su blog y wiki. De manera similar pasa con la habilidad de diseñar y gestionar páginas Web, cuando hoy eso pasó a un segundo plano. Para qué me es útil diseñar una página Web que después no puedo colocarla en un sitio. 

Para no hacer extenso el análisis creo que ambos artículos son exagerados en el inventario de habilidades y favorecen a los profesores que prefieren el inmovilismo o el ligero cambio. A los que nos esforzamos en mejorar cada día, los artículos pocos nos ayudan. Hay que comprender además que sí la tecnología cambia, las habilidades citadas en esos artículos también se modifican o desaparecen. 

Los criterios que se presentan en ambos trabajos parecen insertarse más en la tendencia de cambiar por el mero hecho de cambiar, esgrimiendo un sentido innovador que a la larga carece de sentido científico. En este afán de la supuesta innovación empezamos a cambiar nombres, a los métodos le decimos estrategias, a la evaluación la conocemos por resultados esperados y al objetivo lo vestimos de competencia. 

Para concluir prefiero retomar el inventario de competencias que la UNESCO propuso en el 2008 para la formación de profesores y que son más precisas que las mal llamadas competencias de ambos artículos. 

Por último me pregunto, nuestros estudiantes lograrán esas competencias?. 


Díaz Barriga, Ángel. "El enfoque de competencias en la educación. ¿ Una alternativa o un disfraz de cambio? Revista Perfiles educativos  UNAM, México 2005

González Maura, Viviana y otros. "Psicología para educadores". Editorial Pueblo y Educación. La Habana. 1995

Fernando Perera Cumerna es Doctor en Ciencias Pedagógicas, caricaturista y amigo personal.

miércoles, 16 de mayo de 2012

La ruta crítica en el trabajo con las Tics: las competencias de los profesores.

Wordle: competenciasComo vengo explicando en los últimos artículos del blog, la ruta crítica en el empleo de las Tics, pasa por tres nodos: selección, diseño y empleo. En ellos las tareas que profesores y estudiantes deben cumplir son varias y no dependen solamente de su responsabilidad en el proceso pedagógico, sino y muy especialmente de las competencias en el manejo de las Tics.

El desarrollo de estas competencias se inicia en el período de formación o durante la capacitación del profesor. Estas a partir del criterio del DrC. Amado García García, en su tesis doctoral, se dividen en tres momentos importantes: capacitación didáctica general y específica, didáctica organizativa y didáctica sistémica.

También tomo en cuenta lo que Cobo y Moravec en su libro “Aprendizaje invisible” comentan sobre las competencias no evidentes que resultan invisibles en los entornos formales. Esas competencias muy variadas, vinculadas tanto a las Tics, como al entorno social, son la base del grupo de competencias evidentes y necesarias para trabajar con las Tics, por parte de los profesores actuales.

Me sirve de base el trabajo de Prendes y Gutierrez denominado “Competenciastecnológicas del profesorado en las Universidades” en el que realizan un estudio de las competencias de este tipo exigidas a los profesores en EUA y en el Reino Unido y llegan a establecer a partir de una investigación sus propias competencias.

Por último en la lista de trabajos útiles para establecer las competencias necesarias de los profesores para el trabajo con la ruta crítica, tomé en cuenta los que la UNESCO señaló como estándares o competencias para docentes en el tema de las TICs.

Tomando en cuenta los criterios anteriores y otros no citados en esta nota, sugiero considerar tres grandes grupos de competencias necesarias que deben reunir los profesores en relación al trabajo con las Tics. Estos grupos son: competencias pedagógicas, organizativas y tecnológicas.

Competencias pedagógicas: Son las más importantes y toman en cuenta las habilidades adquiridas en su preparación como profesor. Entre ellas es necesario distinguir las siguientes competencias.
  • Selecciona las Tics a partir de los requisitos establecidos en la ruta crítica, en especial los relacionados con la selección de objetivos, contenidos, métodos, evaluación, formas de organización y posibilidades didácticas de los medios.
  • Detecta las posibilidades de los estudiantes para trabajar con las Tics, entre ellas las habilidades previas, el tiempo que deben destinar al trabajo así como la existencia del medio.
  • Facilita el desarrollo del sistema personal de aprendizaje de los estudiantes a partir de la selección de las Tics necesarias.
Competencias organizativas. En ellas se valora la importancia del trabajo del profesor en crear el sistema de medios para sus clases, estimulando a los estudiantes a emplear las Tics, a partir de su propio ejemplo.
  • Implementa actividades con el empleo de las Tics y variedad de métodos (grupales, proyecto, problémicos, entre otros)
  • Evalúa el empleo de las Tics, tanto en su trabajo en la clase como el de los estudiantes.
  • Propicia el empleo de recursos de la Web 2.0 que promueven la colaboración y el intercambio entre profesores y estudiantes.
  • Organiza actividades que permitan a los estudiantes perfeccionar su sistema personal de aprendizaje.
  • Organiza el sistema de medios de su asignatura, tomando en cuenta la integridad como punto final del sistema.
Competencias tecnológicas. En este último grupo se consideran aquellas relacionadas con el trabajo específico de programas informáticos, recursos de la Web y en especial la interacción en las redes sociales.
  • Selecciona y emplea una variedad de recursos tecnológicos como proyectores multimedia, computadoras, pizarras digitales, entre otros.
  • Maneja un navegador Web y otros programas informáticos, acorde a las materias que imparte; edición de imágenes, video y audio, elaboración de mapas conceptuales, edición de texto en variados formatos, producción de presentaciones entre los más generales.
  • Aprovecha y gestiona su tiempo y el de los estudiantes con el empleo de diferentes recursos de la Web (emplea varias de las utilidades de Google, trabaja con marcadores sociales, entre otros recursos).
  • Participa en redes sociales incentivando su empleo pedagógico.
  • Comparte documentos y otros archivos en las redes sociales e indica otros para compartir.
El número de las competencias puede ser mayor, en dependencia del tipo de asignatura, nivel escolar y región donde se apliquen las mismas. Lo importante es considerar que el profesor de este momento, tiene grandes diferencias con lo que hacíamos hace diez años atrás y estas diferencias se incrementan con el tiempo.

Cobo Romaní, Cristóbal; Moravec, John W. (2011). “Aprendizaje Invisible. Hacia una nueva ecología de la educación” Colección Transmedia XXI. Laboratori de Mitjans Interactius / Publicacions i Edicions de la Universitat de Barcelona. Barcelona

M. Paz Prendes Espinosa,  Isabel Gutiérrez Porlán. “Competencias tecnológicas del profesorado en las Universidades Españolas. Universidad de Murcia. Facultad de Educación. Departamento de Didáctica y Organización Escolar. Murcia, España. Revista de Educación, 361. Mayo-agosto 2011