viernes, 17 de julio de 2026

Resultados de la PSA IV de la Facultad de Humanidades.

Como comentamos en anteriores trabajos de este blog, la PSA, (Prueba de Suficiencia Académica), es en la que los estudiantes deben autoprepararse por sí solos. No se emplean tutores, ni se realizan videoconferencias o reuniones de orientación; es solo el estudiante el que debe estudiar para aprobar la prueba. Es necesario aclarar que estamos siguiendo la numeración de las pruebas desde la primera realizada a inicios de año.

Para esta cuarta versión, se abrieron cupos para las carreras de Educación, Comunicación, Sociología, Psicología y Turismo. Se tomó el mismo examen, se empleó el mismo cuaderno de NotebookLM con los mismos cuestionarios y formas de organización igual a las dos versiones anteriores.

Resultados de la cuarta PSA 2026

Para esta prueba se matricularon 98 aspirantes. En la PSA I se inscribieron 385 bachilleres, en la PSA II se matricularon 271 estudiantes y en la tercera 217, lo que hace un total de 971 estudiantes, como muestra la gráfica.

La disminución con respecto a la PSA I, obedece a que cada vez van quedando menos estudiantes para matricular. En la primera prueba se matriculan los que reprobaron el CUP y muchos que no pudieron pagar el costo de dicho examen. 

La gráfica muestra la relación en cantidad de postulantes entre el CUP 2026 y la suma de las cuatro PSA de este año. Mientras en el CUP 2026 se inscribieron 1442 estudiantes, en las cuatro PSA la cifra llega a los 971, que representa el 68,5 % respecto al CUP. Es importante señalar que en años anteriores nunca se lograron estas cifras.

Otro dato que llama la atención es la cantidad de aprobados en cada PSA. El gráfico muestra dicha relación.

Las diferencias son pocas: en la PSA I se logró el 73 % de aprobación, en la PSA II el 81 %, en la PSA III, se alcanzó un 75 % y en la IV se llegó al 65 %. La disminución de 10 puntos porcentuales respecto a la PSA III puede deberse a que el tamaño de las cohortes influye en la precisión de los porcentajes, pues la PSA IV, al contar con menos estudiantes, presenta una mayor variabilidad y sensibilidad ante pequeños cambios en el número de aprobados. En la PSA III un estudiante representa 0,45 punto porcentual, mientras que en la última es de 1,03 puntos porcentuales.

Un aspecto para considerar es que el 33 % de los reprobados en la PSA IV corresponde a los que se inscribieron 24 y 48 horas antes del examen. El examen se tomó el miércoles 15 de julio, y entre los días 13 y 14, se inscribió el 41 % de todos los matriculados. Esto influye en los resultados finales, al no disponer de suficiente tiempo para prepararse.

Una pregunta que incorporamos en esta última PSA fue la de indagar si era la primera vez que se presentaba al examen, si lo hizo en otra facultad o en Humanidades.

El 57 % es primera vez que da la PSA, mientras que casi el 26 % repite la PSA en la facultad y el 17 % proviene de otra facultad.

Resultados por materia

Como en los análisis anteriores, volvemos a estudiar las diferencias entre las cuatro materias que se toman en el examen: Biología, Historia, Lenguaje y Psicología. La siguiente tabla muestra las relaciones de aprobación entre las materias examinadas y las PSA I, II, III y IV.

En la PSA IV se observa una ligera disminución con relación a las tres PSA anteriores. Desde el punto de vista subjetivo, considero que la disminución se debe a que el 40 % de los postulantes hicieron otra PSA que reprobaron, además de que el 30 % de los reprobados se matriculó en los dos últimos días. Esto sugiere que su preparación no fue la adecuada.

Recursos empleados y opiniones de los participantes.

Como en las tres anteriores PSA, se empleó un cuaderno de NotebookLM, donde se añadieron los mismos textos de las anteriores PSA y se ejecutaron tres cuestionarios de autoevaluación, cada uno de 20 preguntas. Para estos cuestionarios se empleó la siguiente instrucción:

Crea un cuestionario de 20 preguntas de opción múltiple sobre la fuente seleccionada; no te refieras a las restantes fuentes. Crea nuevas preguntas, no repitas la de este cuestionario. Para cada pregunta: Escribe una pregunta clara e inequívoca. Proporciona 4 opciones de respuesta (A, B, C, D). Incluye solo una respuesta correcta. Haz que las opciones incorrectas sean creíbles, pero claramente erróneas al analizarlas. Evita las preguntas capciosas. No incluyas opciones como todas las anteriores o ninguna de las anteriores.

Preparación de los estudiantes 

Al igual que en las dos PSA anteriores, se utilizaron las mismas preguntas en la encuesta para evaluar el empleo del cuaderno y el nivel de preparación. La encuesta fue comunicada en el grupo de WhatsApp donde se inscribieron los aspirantes y fue respondida por el 37 % de los integrantes. A continuación, las respuestas comparadas entre las PSA. Una de las preguntas indagó por el nivel de preparación para el examen; debían seleccionar entre alto, medio y poco.

El nivel de preparación poco experimenta un incremento hasta el 23 %, mientras que en la PSA I es del 10,3 %. El valor se duplica entre la I y la IV, lo que puede considerarse como uno de los elementos que hizo disminuir al 65 % el valor de aprobados.

Al igual que en las anteriores PSA, en esta se volvió a indagar si resolvieron los cuestionarios. La gráfica muestra los resultados.

En la PSA I, el 76 % declaró que los resolvieron; en la PSA II lo hizo el 96 %; en la PSA III respondió afirmativamente el 85 % y en la IV el 86 %.

Otra de las preguntas se refirió a la utilidad que el empleo de NotebookLM tuvo para su preparación.

En este caso, la relación es entre las tres últimas PSA, ya que esta pregunta no se realizó en la PSA I. Respecto a la III y IV, las diferencias están entre la evaluación de bueno, que es menor que en las dos PSA anteriores, y el de regular, que sube.

La última de las preguntas fue de carácter abierto y no obligatoria, donde se les pedía dejar un comentario relacionado con la PSA y su organización. En sentido general, al igual que en las anteriores PSA, las respuestas destacaron la utilidad de los recursos, valoraron de positiva la organización y destacaron la necesidad de seguir preparándose más en la universidad.

Conclusiones

La PSA IV logró la aprobación del 65 % de los inscritos; la III fue aprobada por el 75,1 % de los aspirantes, mientras que en la PSA II se alcanzó el 81 % y en la PSA I el 73 %. Las diferencias porcentuales son pocas entre las I, II y III, mientras que en la IV se disminuyó un 16 % respecto a la de mayor ingreso, que fue la del PSA II. La diferencia se debe a que es menor la cantidad de aspirantes y su preparación fue menor. 

No obstante, queda demostrado que la estrategia de emplear NotebookLM para la preparación es satisfactoria. Al revisar los resultados alcanzados en las pruebas del 2024 y 2025, el índice de aprobación es muy superior en todos los exámenes de este año. En aquellas ocasiones, el índice de preguntas respondidas estaba por debajo de la mitad, es decir, menos de 20. Mientras que en todas las realizadas este año, dicho valor oscila entre 22 y 25 preguntas correctas de un total de 40. Es necesario aclarar que para aprobar se debe lograr 51 puntos, lo que significa 21 respuestas correctas.

El resultado superior alcanzado este año se debe principalmente a la utilización de los cuestionarios de autoevaluación en NotebookLM, los que no se empleaban en los años 2024 y 2025. En este caso, NotebookLM se revela como un importante organizador del aprendizaje del estudiante.

 

martes, 14 de julio de 2026

¿Vale la pena pagar por ChatGPT?

En colaboración con Mercedes Leticia Sánchez Ambriz

En los últimos días, ChatGPT presentó varias novedades: varios modelos de lenguaje, conversación en vivo y, en especial, la opción Work, solo para las cuentas de pago. Este cambio, tal vez uno de los más llamativos en el año, nos hizo pensar si es necesario pagar o seguir gratis.

Durante mucho tiempo, la diferencia entre utilizar la versión gratuita y la versión de pago de ChatGPT parecía reducirse a una cuestión de límites. Quien pagaba podía conversar durante más tiempo, cargar más archivos o generar un mayor número de imágenes. Pero estas novedades modifican esa percepción. La diferencia ya no reside solamente en cuánto se usa ChatGPT, sino en el tipo de trabajo que se realiza con esta herramienta.

La versión gratuita continúa siendo una opción capaz de responder preguntas, buscar información en Internet, analizar algunos archivos, crear imágenes y acceder a GPT personalizados. Para una persona que entra ocasionalmente, realiza una consulta y luego cierra la aplicación, estas funciones pueden ser suficientes. No existe una razón seria para recomendar una suscripción a quien todavía no ha integrado ChatGPT en sus actividades habituales.

La situación cambia cuando la inteligencia artificial deja de ser una herramienta de consulta y comienza a formar parte del trabajo cotidiano. Un profesor que planifica clases, revisa documentos, analiza respuestas de sus estudiantes, prepara presentaciones, genera imágenes y organiza una investigación necesita algo más que respuestas aisladas. Necesita continuidad, capacidad de análisis, acceso a modelos de razonamiento y menos interrupciones provocadas por los límites de uso.

ChatGPT forma parte de mi actividad diaria. Lo empleo para investigar, organizar ideas, diseñar clases, revisar textos, construir instrumentos de evaluación, generar materiales visuales y explorar nuevas formas de integrar la inteligencia artificial en la educación. Desde esta perspectiva, la pregunta ya no es si la versión de pago ofrece más funciones. La pregunta adecuada es cuánto valor produce dentro de mi trabajo.

No todos los usuarios necesitan la misma versión

Podemos reconocer varios niveles de utilización. El primero corresponde al usuario ocasional. Es la persona que entra una o dos veces por semana para buscar un dato, resolver una duda, resumir un texto corto o redactar un mensaje. Su relación con ChatGPT es semejante a la que mantiene con un buscador. Formula una pregunta, recibe una respuesta y termina la conversación. Para este usuario, la versión gratuita suele ser suficiente.

El segundo nivel corresponde al usuario frecuente. Aquí encontramos estudiantes, profesores y profesionales que utilizan ChatGPT varias veces durante la semana. Suben documentos, solicitan explicaciones, revisan textos, generan imágenes o consultan información reciente. Este usuario comienza a sentir las restricciones de la versión gratuita. Puede alcanzar el límite del modelo principal, quedar temporalmente sin acceso al análisis de archivos o tener que esperar para continuar una tarea. Es lo que sucede a diario con nuestros estudiantes.

La versión gratuita no deja de funcionar al alcanzar ciertos límites, pero puede cambiar hacia un modelo de respaldo o suspender temporalmente algunas herramientas. OpenAI explica que los límites del plan gratuito son dinámicos y que el análisis de datos, la carga de archivos y la creación de imágenes poseen restricciones propias. Esto significa que una tarea puede quedar interrumpida justo en el momento en que el usuario necesita continuarla.

El tercer nivel es el usuario intensivo. En este grupo se encuentran quienes utilizan ChatGPT todos los días y lo incorporan a procesos formativos, investigativos, creativos o profesionales. Para ellos, la conversación no termina con una respuesta. Cada resultado conduce a una revisión, una nueva pregunta, la comparación con otras fuentes o la elaboración de un producto.

Este es el punto donde la versión de pago adquiere sentido. ChatGPT Plus ofrece mayor acceso a los modelos, respuestas más rápidas, análisis avanzado, investigación profunda, carga ampliada de archivos, generación de imágenes, proyectos, tareas programadas, GPT personalizados y acceso ampliado a ChatGPT Work. Su precio oficial es de 20 dólares mensuales, aunque sus límites pueden variar según la demanda y las condiciones del sistema.

Existe un cuarto nivel: el usuario profesional de alta intensidad. Es quien desarrolla muchas tareas complejas durante varias horas, trabaja con grandes cantidades de información o requiere modelos de razonamiento superiores. Para este perfil existen las modalidades Pro. Sin embargo, una mayor capacidad técnica no significa que toda persona necesite este plan. La elección debe responder al volumen real de trabajo y no al deseo de disponer de la versión más avanzada.

La relación puede expresarse de una manera sencilla. Si ChatGPT es utilizado como buscador ocasional, la versión gratuita cumple su función. Si actúa como asistente académico diario, Plus comienza a justificarse. Si se convierte en una infraestructura permanente de producción profesional, puede tener sentido valorar una modalidad superior.

Pagar no garantiza un mejor uso

La suscripción ofrece acceso, pero no sustituye el criterio del usuario. Una persona puede pagar por ChatGPT y continuar formulando preguntas superficiales. También puede aceptar respuestas sin verificarlas, generar textos que no comprende o delegar decisiones que le corresponden. En ese caso, la versión de pago solo permite producir más contenido, pero no mejor conocimiento.

La diferencia aparece cuando el usuario transforma las funciones disponibles en procesos de aprendizaje y producción consciente. Un modelo de razonamiento avanzado resulta útil si se utiliza para examinar un problema desde varias perspectivas. La investigación profunda adquiere valor cuando sus fuentes son revisadas. La memoria es pertinente cuando ayuda a mantener la continuidad de un proyecto. La carga de archivos tiene sentido cuando permite comparar textos, identificar relaciones y construir nuevas interpretaciones.

Las novedades de este mes refuerzan esta idea. ChatGPT Work permite desarrollar tareas prolongadas, trabajar con archivos y aplicaciones conectadas, crear documentos, hojas de cálculo, presentaciones, informes y sitios. El usuario puede observar el proceso, responder preguntas y modificar la dirección del trabajo. Las tareas programadas permiten mantener búsquedas periódicas, seguir publicaciones o vigilar cambios en un tema. ChatGPT Sites transforma ideas y contenidos en recursos interactivos.

Para un profesor universitario, estas funciones abren posibilidades que van mucho más allá de redactar un texto. Se puede organizar una revisión teórica, analizar los resultados de una encuesta, preparar una presentación, generar un instrumento de evaluación y construir un recurso interactivo dentro de una misma línea de trabajo. La ventaja no se encuentra en realizar cada tarea de forma aislada, sino en conectarlas y mantener su continuidad.

En mi experiencia, el beneficio de la versión de pago tampoco se mide por la cantidad de mensajes enviados. Se mide por las horas de trabajo que ayuda a reorganizar, por las ideas que permite contrastar y por la continuidad que mantiene entre diferentes proyectos. ChatGPT no reemplaza mi experiencia pedagógica ni mi responsabilidad intelectual. Funciona como un mediador con el que dialogo, cuestiono resultados, detecto errores y elaboro nuevas propuestas.

Esta relación diaria también contiene un riesgo. Cuantas más funciones ofrece la herramienta, mayor puede ser la dependencia. El acceso permanente a modelos avanzados puede conducir a consultar antes de pensar, generar antes de planificar y aceptar antes de verificar. Estas ideas las presentamos en nuestro libro sobre Aitoxicación La suscripción debe ir acompañada de una disciplina de uso: definir el propósito, formular buenas preguntas, revisar las respuestas, contrastar las fuentes y conservar la autoría de las decisiones.

Por esta razón, no afirmaría que la versión de pago es mejor para todos. Es mejor para determinados usuarios y bajo ciertas condiciones. Resulta conveniente para quien trabaja con ChatGPT de manera frecuente, desarrolla tareas complejas, necesita continuidad y utiliza sus resultados con criterio. La versión gratuita sigue siendo una puerta de entrada válida para explorar la herramienta, aprender a formular instrucciones y decidir si realmente puede integrarse a una actividad académica o profesional.

La decisión final puede resolverse mediante una pregunta: ¿ChatGPT ocupa un lugar ocasional o permanente dentro de mi trabajo? Si la respuesta es ocasional, la versión gratuita cubre las necesidades. Si la respuesta es permanente, como sucede en mi caso, la versión de pago deja de ser un lujo tecnológico y se convierte en una inversión de trabajo. Su verdadero valor no está en tener más inteligencia artificial disponible, sino en saber para qué usarla, cómo integrarla y cuándo detenerse para pensar con criterio propio.