Una conversación con un
amigo cubano* me dejó una imagen difícil de olvidar: Cuba como un cubo de
Rubik. No como juego, sino como método. No como entretenimiento, sino como
operación política. La idea es dura, pero certera: el cubo parece desarmado
durante mucho tiempo, aunque en cada giro algo va quedando colocado. Desde
afuera, la gente ve desorden, crisis, apagones, escasez, colas, emigración,
discursos repetidos. Pero dentro del mecanismo, pieza por pieza, se va
armando otra cosa: la conversión del poder político y militar en poder
económico.
El valor de esa metáfora
está en que permite mirar a Cuba no solo desde el deterioro visible, sino desde
la reorganización silenciosa de la propiedad. El país parece roto, pero tal vez
no está roto para todos. Para la mayoría, la vida diaria se desarma.
Para ciertos grupos, el cubo se acomoda.
La idea central es esta: los
militares y los grupos vinculados al aparato del poder no solo administran el
Estado; empiezan a colocarse como dueños reales de los sectores que generan
divisas, control comercial, turismo, finanzas, importaciones y servicios. La
discusión ya no es únicamente ideológica. No se trata solo de socialismo,
bloqueo, resistencia o soberanía. Se trata de quién controla los activos, quién
maneja las divisas, quién decide las inversiones y quién queda fuera del
reparto.
Esa es la parte más
delicada del cubo. Cada giro parece aislado: una empresa que pasa a manos
militares, una cadena turística que se reorganiza, una tienda en divisas que
aparece, una importadora que concentra operaciones, una cuenta que no se
audita, una jerarquía que se vuelve empresarial. Nada de eso, visto por
separado, parece el cierre del proceso. Pero la suma de los giros
empieza a mostrar una figura reconocible.
La prensa internacional
ha descrito a GAESA como un conglomerado empresarial operado por las Fuerzas
Armadas Revolucionarias cubanas. Associated Press recoge estimaciones del
economista Pavel Vidal según las cuales GAESA controlaría cerca del 40 % del producto
interno bruto cubano, con presencia en sectores como comercio minorista,
turismo, finanzas, casas de cambio, hoteles, servicios y redes de negocios
La cifra puede
discutirse, pero el fenómeno político no puede ignorarse: en Cuba se ha
producido una concentración económica dentro de estructuras militares y
estatales que no rinden cuentas ante la ciudadanía. Ese es el núcleo del
problema. El ciudadano común recibe consignas; los grupos de poder reciben
activos. Al pueblo se le pide sacrificio; a determinados sectores se les
permite administrar la riqueza nacional sin transparencia suficiente.
La comparación con Rusia
no es mecánica, pero ayuda a pensar. Tras la caída soviética, buena parte de la
antigua estructura del poder político, administrativo y empresarial se
reposicionó dentro del nuevo capitalismo postsoviético. No todos los antiguos cuadros
se volvieron millonarios, pero muchas redes previas del Partido, los
ministerios, las empresas estatales y los aparatos de gestión tenían algo que
el ciudadano común no tenía: información, conexiones, acceso, experiencia
administrativa y control sobre los recursos. Un estudio sobre la privatización
rusa señala que la transferencia de derechos de propiedad desde 1991 favoreció
a antiguos directivos de grandes empresas, funcionarios ministeriales y cuadros
vinculados a estructuras económicas del Partido Comunista soviético.
Esa experiencia rusa dejó
una lección amarga: cuando un sistema cerrado entra en crisis, quienes mejor
posicionados están para apropiarse del futuro no son necesariamente los
ciudadanos, sino quienes ya controlaban el presente. No necesitan anunciarlo. No
necesitan proclamar una reforma. Les basta con mover el cubo despacio.
En Cuba puede ocurrir
algo semejante, con sus propias características. No estamos ante una
privatización abierta al estilo clásico, donde el Estado reconoce que vende
empresas y transfiere propiedad a actores privados. El proceso cubano parece
más opaco: el poder mantiene el discurso socialista, pero administra zonas
enteras de la economía con lógica corporativa, militar y cerrada. La palabra
propiedad no siempre aparece, pero el control sí. Y en política, controlar
de manera permanente equivale muchas veces a poseer.
Ahí entra la psicología
social que mencionaba mi amigo. El pueblo ve, la gente sabe y muchos entienden
que algo no cuadra. Ven hoteles levantarse en medio de hospitales deteriorados.
Ven tiendas en divisas en medio de salarios devaluados. Ven militares
convertidos en administradores de negocios. Ven dirigentes que hablan de
sacrificio desde estructuras protegidas. Pero el miedo, el cansancio, la
emigración, la vigilancia y la costumbre de callar van produciendo una sociedad
que percibe el movimiento del cubo, pero no logra detenerlo.
La metáfora tiene otra
fuerza: el cubo no se arma con un solo movimiento. Se arma por acumulación. Un
cuarto de vuelta no cambia la figura completa. Dos giros tampoco. Pero cuando
llega el último movimiento, todos se sorprenden al ver que el cubo ya estaba
casi resuelto. La pregunta, entonces, no es si Cuba está en crisis. Eso es
evidente. La pregunta más profunda es quién está ordenando la crisis a su
favor.
Tal vez el drama cubano
no sea solo la ruina de un modelo. Tal vez sea la transición encubierta de una
élite política hacia una élite propietaria. Una mutación donde los viejos
administradores del discurso revolucionario se preparan para ser los nuevos dueños
de los recursos nacionales.
El cubo de Rubik cubano
no se está armando para el pueblo. Se está armando frente al pueblo. Esa es la
diferencia.
Y cuando termine de
girar, muchos descubrirán que el país que les pidieron defender durante décadas
ya había sido repartido antes de que les permitieran decidir sobre él.
·
No cito el
nombre de mi amigo por razones de seguridad, la represión del régimen cubano es
brutal y en su desesperación no les importa nadie
Citas
Rubio
defends US sanctions targeting Cuba’s GAESA | AP News.
(n.d.). Retrieved May 8, 2026, from
https://apnews.com/article/us-sanctions-cuba-gaesa-moa-nickel-fe68b795495c84760a392db2affc10b9
Steiner,
H. (n.d.). P 01-004 PRIVATISATION AND THE EMERGENCE OF NEW BUSINESS ELITES
IN RUSSIA. Retrieved May 8, 2026, from
http://bibliothek.wz-berlin.de/pdf/2001/p01-004.pdf
US
imposes sanctions on Cuban military conglomerate, mining joint venture |
Reuters. (n.d.). Retrieved May 8, 2026,
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https://www.reuters.com/world/us/us-issues-new-cuba-related-sanctions-treasury-department-website-shows-2026-05-07/