viernes, 13 de junio de 2014

30 días de fotografía educativa, el curso del recuerdo en la Red CUED. La organización del curso.


El punto de partida de cualquier tipo de curso es su organización. Esta comienza por la caracterización de los posibles participantes, los objetivos a cumplir, los contenidos, así como la selección de los medios o recursos necesarios para ejecutar el curso. En otros trabajos en este blog comenté sobre el Diseño instruccional de un Mooc, aplicable también en esta ocasión.

En el curso “30 días de fotografía educativa” empleamos la plataforma de la Red CUED donde se pueden crear foros y páginas, enviar comentarios a algunas redes sociales, añadir fotografías y videos, entre las acciones más significativas. Tres de las cuatro páginas creadas en el curso fueron las más activas. Dos de ellas se ocuparon en recopilar direcciones de programas de edición fotográfica y tutoriales relacionados con la fotografía y con el uso de los dispositivos móviles como cámaras.

Con todas las direcciones recopiladas en ambas páginas se realizó un mural interactivo que contiene más de 80 direcciones de interés. El mural puede ser compartido e insertado en otros sitios desde esta dirección

De las páginas creadas la que mantuvo durante más tiempo la discusión fue la denominada: “Entre la cámara y nosotros”. El debate se centró en la composición fotográfica, sin reducirlo a técnicas, reglas y propuestas específicas que es un tema tradicional en los cursos de fotografía. En este caso tratamos de provocar la intervención de los participantes sin partir de ataduras técnicas, aprovechando la experiencia como fotógrafos de ocasión. Considero que de comenzar el curso discutiendo las conocidas reglas fotográficas, muchas personas se habrían limitado en la cantidad de fotos a compartir y otros se dedicarían a revisar las reglas antes de tomar una foto.   

Evitar dicho debate facilitó la cantidad de fotografías compartidas, que como mencionamos superó las 1100, ocupando algo más de 1 Gb de espacio. Sin embargo es necesario aclarar que el compromiso era enviar al menos 10 fotos de los 30 temas sugeridos. Varios participantes no dejaron de enviar una foto diaria, a veces dos y tres del mismo tema. Esto justifica la cantidad de fotos, tomadas con todo tipo de dispositivo, algunas editadas, otras modificadas para lograr determinados efectos pero todas de calidad técnica y expresiva.

Uno de los retos técnicos del curso fue la manera de almacenar las fotografías. En este sentido fue necesario valorar la cantidad que diariamente se recibirían, la necesidad de acceder a todas las fotos de manera rápida y sencilla y además visible para cualquier público sin necesidad de inscribirse al curso. Esto último es una forma de romper con los contenidos hasta cierto punto “cerrados” de algunos Moocs. Para resolver este reto técnico se empleó Evernote, una agenda de la que muchas veces comenté en el blog.

Con Evernote los participantes enviaron sus fotografías a una dirección de correo electrónico propia de la cuenta empleada. Con solo colocar en el asunto del correo @30 todas se almacenaban directamente en una libreta con igual nombre. La casi totalidad de los participantes cumplieron con estos requisitos y cuando algún correo no contenía el nombre de la libreta siempre se recuperaba la nota enviada. Nuevamente Evernote nos ayudó a la organización de un curso.

La intención de emplear Evernote en esta ocasión tuvo otro propósito más y fue el de dar continuidad a un anterior curso realizado en la Red CUED relacionado con el empleo didáctico de esta agenda electrónica.

Cerrando el curso.

Como en todo curso de este tipo, más de la mitad o no participa o se limita solo a ser observador, lo que no fue una excepción en el nuestro. Tomando en cuenta que 113 personas respondieron la encuesta de inicio, número que tomaré como los verdaderos participantes y fueron recibidas algo más de 1100 fotos, da un promedio de 10 fotos por persona. Con este dato puedo considerar que se cumplió la meta de compartir como mínimo esa cantidad de fotos.

Sin embargo la mayor enseñanza del curso queda en la convicción alcanzada que la fotografía no es para ser acumulada en el celular o en la computadora, es para ser empleada y compartida. Por esta razón la mayoría de los participantes buscaron entre sus fotos, revisaron más de una vez sus archivos fotográficos, reviviendo momentos agradables, convirtiendo de esta manera los 30 días de fotografía en el curso del recuerdo.

Añado un resumen de las opiniones recogidas en la encuesta de culminación del curso.

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