lunes, 2 de febrero de 2026

Aprender a dialogar con los algoritmos: una competencia docente emergente

En colaboración con Mercedes Leticia Sánchez Ambriz

Las tecnologías emergentes han cobrado un papel central en la educación, y la inteligencia artificial (IA) generativa no es la excepción. Sin embargo, su uso creciente ha comenzado a generar una actitud preocupantemente pasiva entre muchos docentes: la IA produce recursos didácticos automáticamente, sin que el educador intervenga de manera crítica o creativa en el proceso. Esta delegación acrítica no solo empobrece el diseño pedagógico, sino que amenaza con erosionar la autonomía profesional docente.

La pedagogía crítica advierte que reducir la integración de la IA a un enfoque meramente operativo es insuficiente; por el contrario, su presencia transforma de forma profunda las dinámicas del aula y exige una reconfiguración activa del rol del docente. En este contexto, resulta urgente romper con la aceptación automática de los productos generados por la IA y aprender a dialogar con los algoritmos: formulando preguntas, diseñando consignas y orientando resultados desde objetivos de aprendizaje claros. Solo así será posible reapropiarse pedagógicamente de estas herramientas y recuperar un rol protagónico en el diseño de experiencias significativas.

El paso de una actitud pasiva a una relación dialógica con la inteligencia artificial requiere, ante todo, reconocer que las tecnologías no son neutras ni cerradas, y que su utilidad pedagógica depende de cómo se integran en los procesos de enseñanza y aprendizaje. La IA puede reproducir sesgos, simplificar el conocimiento o descontextualizar los contenidos si no se le orienta adecuadamente.

A lo largo de la historia de la educación, docentes y estudiantes emplean medios de enseñanza, desde el libro y la pizarra, hasta los medios digitales. Siempre se ha insistido que no basta con la selección del medio, sino que este proceso sigue al diseño y su empleo bajo una concepción pedagógica que denominado “Ruta crítica en el trabajo con los medios”. Esta idea se aplica por igual al trabajo con la IA.

Por eso, el desafío no es simplemente “aprender a usar herramientas”, sino adquirir la capacidad de gobernarlas desde la intencionalidad pedagógica. Este proceso a la continuidad del trabajo con los medios, solo que este momento la debemos ejercer una mediación activa entre los algoritmos y los propósitos educativos. Esto exige una nueva forma de alfabetización, donde el lenguaje de los algoritmos no domine la práctica docente, sino que sea interpretado, encauzado y transformado por ella.

Formar la competencia de dialogar con los algoritmos: una práctica pedagógica emancipadora

Aprender a dialogar con los algoritmos implica mucho más que conocer comandos o probar herramientas. Supone desarrollar una competencia pedagógica-tecnológica situada, que combine habilidades técnicas con claridad didáctica y pensamiento crítico. No se trata de pedirle a la IA que “haga la clase”, sino de saber cómo guiarla, cómo explicitar nuestros propósitos y cómo evaluar lo que devuelve. Esta competencia comienza con el dominio de la formulación de instrucciones precisas (prompting) en función de los objetivos de aprendizaje, el contexto del grupo y el tipo de conocimiento que se busca construir. Implica también aprender a iterar con el sistema: ajustar las solicitudes, contrastar respuestas, cuestionar lo que la IA sugiere y enriquecerlo con criterio pedagógico.

En lugar de aceptar el primer recurso generado, el docente debe preguntarse: ¿esto promueve pensamiento crítico? ¿Favorece el aprendizaje activo? ¿Responde a la diversidad del aula? En este proceso, el educador no actúa como consumidor, sino como diseñador y mediador. Formarse para “hablar con los algoritmos” es, en el fondo, formarse para no ceder el sentido pedagógico al diseño algorítmico, sino conservarlo como espacio de creación, juicio y autonomía.

Adoptar esta perspectiva activa no ocurre de forma intuitiva: requiere formación específica y práctica sistemática. El desarrollo de habilidades para interactuar críticamente con la IA implica aprender a formular prompts intencionales, evaluar las respuestas generadas y transformarlas en función de los contextos y propósitos educativos.

Esta capacidad no se reduce a un conocimiento técnico, sino que articula dimensiones pedagógicas, éticas y cognitivas. Como señalan Navarro (2025) y Tarasow (2024), la verdadera competencia no radica en usar la IA, sino en saber cómo usarla con sentido didáctico, en sincronía con el pensamiento crítico, la creatividad y la inclusión.

En este marco, comienzan a emerger propuestas metodológicas que guían la interacción formativa con los algoritmos: por ejemplo, el modelo VALS-GPT, utilizado en programas de formación docente de Junior Achievement (2025), propone un ciclo de diálogo con la IA que incluye pedir, evaluar, rediseñar y volver a interactuar, reforzando el pensamiento metacognitivo del educador.

Desde esta lógica, el rol docente no se limita a detectar si un estudiante usó IA para hacer una tarea, sino a diseñar consignas que trasciendan la respuesta literal y que exijan interpretación, posicionamiento, elaboración o transferencia. En palabras de Tarasow (2024), es urgente pasar “de preguntas fácticas a preguntas para pensar”, es decir, a consignas que estimulen procesos reflexivos, colaborativos y creativos.

En última instancia, interactuar activamente con la IA implica alfabetizarse tecnológicamente no solo para operar, sino para diseñar y mediar, manteniendo el control pedagógico sobre el sentido de las tecnologías. Solo así, como sugiere Roca (2025), la IA podrá ser comprendida no como una amenaza o reemplazo, sino como un compañero cognitivo que amplía las posibilidades de enseñar y aprender.

Herramientas de IA y adaptaciones pedagógicas

Herramientas como NotebookLM, Gemini o Studio Gemini han demostrado una notable capacidad para generar automáticamente materiales educativos —resúmenes, cuestionarios, presentaciones o esquemas— a partir de indicaciones simples. Sin embargo, el riesgo de esta eficiencia es que el docente se limite a recibir lo que el sistema produce, reproduciendo así una actitud pasiva en el diseño didáctico. Si bien estos entornos pueden ser útiles en contextos de alta demanda o limitación de tiempo, su mayor potencial no radica en la generación automática, sino en la posibilidad de ser personalizados mediante prompts cuidadosamente diseñados.

En lugar de aceptar de manera pasiva el recurso que ofrece la IA, el docente puede y debe intervenir activamente en el proceso: solicitando información específica, definiendo el enfoque didáctico, estructurando el diseño textual o visual, e incluso ajustando el nivel cognitivo según la taxonomía de Bloom.

Por ejemplo, un mismo contenido puede ser pedido en forma de analogía, mapa conceptual, caso problema o ejercicio creativo, dependiendo del propósito formativo. Esta capacidad de configurar la producción algorítmica convierte al profesor en un curador y arquitecto de experiencias de aprendizaje, y no en un simple consumidor de contenidos.

En esa línea, el control del docente sobre los parámetros de generación —tipo de actividad, profundidad, enfoque ético, diversidad cultural— es lo que garantiza que la IA trabaje a favor de una pedagogía situada, crítica y coherente con las necesidades reales del aula.

Conclusiones

La presencia creciente de la inteligencia artificial generativa en la educación exige un giro urgente en la forma en que los docentes interactúan con estas tecnologías. El riesgo de adoptar una actitud pasiva —en la que se aceptan sin cuestionamiento los productos de la IA— no solo empobrece la calidad pedagógica, sino que amenaza con desplazar el juicio profesional del educador. Frente a este escenario, la solución no es rechazar la IA, sino aprender a dialogar con los algoritmos: formular instrucciones con sentido didáctico, evaluar críticamente las respuestas y mantener el control sobre el diseño de las experiencias de aprendizaje.

Este artículo ha propuesto que dicha transición requiere formación específica: desarrollar la competencia de prompting pedagógico, fortalecer la alfabetización digital crítica y asumir el rol docente como diseñador, no como consumidor. Solo así será posible convertir la IA en una herramienta verdaderamente aliada, capaz de ampliar la creatividad, diversificar las metodologías y responder a las necesidades reales del aula latinoamericana.

En lugar de adaptar la práctica docente a las respuestas de la IA, se trata de adaptar la IA a los fines emancipadores de la educación. Esa es la frontera ética, pedagógica y política que debe guiar toda innovación en inteligencia artificial educativa.

Referencias

Cajavilca Reyes, K., Pérez-Hernández, E., & Cerrillo Martín, R. (2025). Alfabetización digital crítica en espacios educativos no formales. Digital Education Review, 47, 29–43.

Campaña Latinoamericana por el Derecho a la Educación (CLADE). (2023). Inteligencia artificial y educación: ¿herramienta de emancipación o nueva forma de alienación? https://redclade.org

Cordero Acevedo, C. Z. (2025). La inteligencia artificial en la educación desde la pedagogía crítica: Implicaciones éticas, sociales y pedagógicas. LATAM. Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales y Humanidades, 6(6), 2177–2189. https://doi.org/10.56712/latam.v6i6.5050

Grupo de trabajo de IA Generativa de la UNAM. (2025). Recomendaciones para el uso educativo de la Inteligencia Artificial Generativa en la UNAM. Universidad Nacional Autónoma de México.

Junior Achievement Argentina. (2025, septiembre 25). La educación que viene: Repensar la docencia en la era de la IA. https://junior.org.ar/educacion-ia/

Navarro, A. (2025). ¿Con o sin IA? La creatividad docente en la era digital. EducarChile. https://www.educarchile.cl/articulos/con-o-sin-ia-la-creatividad-docente-en-la-era-digital

Novumex. (2025, marzo 14). Suno: Innovación musical con IA. https://novumex.vip/suno-innovacion-musical-con-ia/

Rivas, A. (2025). La llegada de la IA a la educación en América Latina: En construcción. ProFuturo – Organización de Estados Iberoamericanos (OEI). https://profuturo.education/es/2025/ia-en-educacion-latinoamericana/

Roca, D. (2025, mayo 18). Guía NotebookLM para profesionales de la educación. Maieutic. https://davidroca.substack.com/p/guia-notebooklm-para-profesionales

UNESCO. (2024). Guía para el uso de IA generativa en educación e investigación. https://unesdoc.unesco.org

 

 

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