sábado, 22 de febrero de 2025

Desclasificando al clasificador o cómo desmontar una mentira que es muy mentira.

Cada semestre en la UAGRM, como en otras universidades nacionales, se lleva a cabo el proceso de admisión estudiantil, que conlleva varios pasos, tanto administrativos como los exámenes, que se realizan para medir los conocimientos previos de los bachilleres.

Para los no conocedores de este proceso, a inicios de año se convoca un curso preuniversitario (CUP) que, por resolución universitaria del 2019, debe contar con 192 horas mínimas de clases. Este se realiza durante un mes, en un proceso de alta intensidad de clases, por lo general de manera virtual. A su vez, el CUP supone una fuente alta de ingresos para cada Facultad, que como promedio los estudiantes pagan 700 bolivianos por todo este proceso.

El proceso conlleva, las clases virtuales, la lectura de los textos, por lo general cuatro materias, y dos exámenes con preguntas creadas por los profesores responsables de los textos. Los textos son elaborados por profesores especialistas en cada materia y ellos son los responsables de crear las preguntas que después se cargan a una plataforma y que los postulantes deben responder. Son 40 preguntas, 10 de cada una de las 4 asignaturas. Hasta aquí un preámbulo para los que no conocen este procedimiento.

Desclasificando al clasificador.


Dos videos en TikTok de un llamado profesor de lenguaje comentan sobre un banco de preguntas que los bachilleres compran, casualmente fuera de las instalaciones de la Universidad y que no se conoce quién o quienes lo realizaron. En el primer video de fecha que no logré detectar, hace referencia a un banco de preguntas cuya cubierta se muestra en la imagen capturada de su video.  En el pie de la imagen se lee que corresponde supuestamente a una facultad de la Universidad.

El video muestra varias preguntas que efectivamente contienen errores. Lo que no se demuestra es si esas preguntas corresponden a dicho texto, aunque sutilmente en una de las imágenes se observa la marca de agua del logo de dicha facultad.

Si accedemos a la página oficial de la Gabriel, https://www.uagrm.edu.bo/ no encontramos un banco de preguntas tanto para el CUP, como para la PSA, de la que comentaré más adelante. Al hacer un recorrido por las facultades en la misma página, tampoco se localiza documento alguno referido a dichas preguntas.

Indagando en los puestos que en los exteriores de la Gabriel venden dicho banco, me indicaron que son los estudiantes los que copian las preguntas y se las pasan a ellos, que luego las reproducen sin control alguno. En conclusión, venden un producto que no es aprobado por la Universidad, pero lo hacen a costa de esta. De este modo, los errores existentes solo son atribuibles a los vendedores y no a la Universidad. Por ello, cualquier afirmación que el banco pertenece a la Gabriel carece de sustento. ¿Qué derecho tienen los vendedores de preguntas para colocar los logotipos de la universidad y de las carreras? Otro punto más que no está aclarado.

CUP y PSA en la Facultad de Humanidades.

Desde mediados del pasado año, la Vicedecana de la Facultad me pidió que me haga cargo de la parte técnica del proceso de admisión, más específicamente de la realización de los exámenes. Para este fin contamos con los libros elaborados por cuatro profesores de alto prestigio, no solo en la facultad, sino en toda la universidad. Con esos libros nos entregaron su banco de preguntas, unas 100 por cada materia, en lenguaje 150. Las preguntas y los textos solo toman en cuenta los contenidos que avanzaron en años anteriores y nunca temas que se abordan en la universidad. 

Con estos textos y en unión de los estudiantes de la mención en Tecnología educativa, nos dimos a la tarea de elaborar cuatro chatbots, que emplean inteligencia artificial y que son empleados para estudiar, preguntar y repasar los contenidos del texto. En la configuración de cada Bot se limita el acceso a otros Bots. Estos se están empleando desde el pasado año, y son los únicos que existen en la Universidad.


Para dar certeza a las afirmaciones anteriores, adquirí el “llamado banco de preguntas” creado por alguien desconocido y sin nombre alguno, pero que lo adjudica a la Facultad de Humanidades. En la foto la portada de dicho engendro preguntón. La vendedora me afirmó que fue extraído de un documento en PDF que le llevaron algunos estudiantes.

Me decidí a revisar las preguntas en específico de lenguaje. En dos páginas de ese supuesto banco de preguntas no existe pregunta alguna de las que se aplicaron a los bachilleres.

Para más detalle, la respuesta correcta, si lo es, está subrayada y no remarcada con marcador amarillo, como se aprecia en el video al que hice referencia al inicio.

Desmontando la mentira que es muy mentira.

Hasta este punto se puede comprender que el banco de preguntas no es de la Universidad, tampoco de la facultad de Humanidades, mucho menos de los profesores que crean las preguntas. Una revisión a dicho banco, que, en argot cruceño, podemos llamarle “trucho” demuestra que varias de sus preguntas no corresponden a las creadas por los docentes de la Facultad y que pasaron a formar parte del CUP de este año. Por esta razón, la afirmación de que son preguntas de la Gabriel es un verdadero embuste y que lamentablemente sigue pasando fuera de la U.

Los exámenes del CUP y PSA en Humanidades.

El pasado año se tomaron tres pruebas de PSA en la facultad, en general, los resultados obtenidos se reflejan en esta tabla, que fue de dominio público.


La tabla recoge el valor porcentual de respuestas correctas por cada asignatura en las pruebas de PSA de mediados de año en nuestra Facultad. Los estudiantes deben responder diez preguntas de cada asignatura.

En biología, el índice de respuestas correctas fue del 22,8% es decir, casi tres de cada diez. En lenguaje, fue aún peor, con menos de dos respuestas correctas de cada diez preguntas.

La anterior tabla demuestra que la mayoría de los estudiantes están aplazados en la prueba, pues al menos se debía requerir un 51% para aprobar y no se logra en ninguna asignatura.

El CUP del 2025.

Para el CUP se toman dos exámenes. Los bachilleres conocen qué temas son los indicados para cada examen, por lo que podrían mejorar su preparación e incrementar el acierto de preguntas. Pero en la práctica los resultados son similares y hasta peores.


La tabla a continuación corresponde al primer examen del CUP 2025. En lenguaje solo hay 200 respuestas aprobadas de 1200 en total. Tome en cuenta que para aprobar se requiere de más de cinco preguntas correctas. Esto significa que menos de dos preguntas de las diez son respondidas correctamente, muy similar a la PSA de mediados de año.

El CUP es un salvavidas económico para las facultades.

No queda lugar a dudas de que los resultados obtenidos tanto en la PSA, donde los estudiantes se preparan solos, y cuando lo hacen en el CUP son similares y hasta peores en este último.

Las causas no dependen únicamente de las preguntas, es un proceso que se inicia en la escuela, en las materias que aprueban de una manera u otra. En otras palabras, el CUP verifica la capacidad memorística de los estudiantes, que es bien baja. 

Algunas ideas.

En mi opinión, el CUP como existe en la actualidad, debe eliminarse, con la pérdida del salvavidas económico para las facultades. Los bachilleres deben pasar por un proceso diferente, que puede comenzar con una entrevista en la carrera a la que aspiran y continuar con seminarios de varios temas propios de cada carrera. También se debe valorar su rendimiento en el bachiller a través de la llamada libreta de notas y concluir con un cuestionario que mida en realidad si está apto o no para ingresar a la universidad.

Una de las grandes dificultades de estos jóvenes y que fue palpable en los dos últimos exámenes es que tienen muy pocas habilidades digitales, apenas saben emplear un teclado y un mouse, les cuesta trabajo leer de la pantalla, entre otras dificultades que en un próximo trabajo comentaré. 


No hay comentarios:

Publicar un comentario