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lunes, 8 de agosto de 2011

Cuando no se dispone de computadoras.


Es muy probable que los lectores de este artículo, inicien su lectura más por la curiosidad que despierta el titulo, que por la ausencia de computadoras.

Sin embargo hay un grupo considerable de estudiantes universitarios que no tienen computadoras y que acceden a ellas en sitios públicos, al menos es mi experiencia en la Universidad Autónoma “Gabriel René Moreno”, de Santa Cruz de la Sierra, Bolivia y en especial con la Licenciatura en Educación

Cada semestre realizo una encuesta a los estudiantes de la Carrera, en la que entre otras preguntas indago por la presencia de computadoras en sus casas y el empleo de Internet.

Cuando empecé con estas encuestas en el 2006, apenas un 20% de los estudiantes disponían de computadoras en su casa y menos del 10% accedía a la Red desde su domicilio. En aquel momento, al menos en Santa Cruz las conexiones a Internet eran solamente por dial up, es decir mediante el teléfono.

En este semestre (II- 2011) los datos que obtuve señalan que entre el 45 y el 50% de los estudiantes declaran la presencia de computadoras en su casa, lo que evidentemente es un salto desde la primera vez que tomé la encuesta. Sin embargo el crecimiento de la cifra es lento. El 50% que no tiene este equipo en su casa puede deberse a muchas razones, desde las económicas hasta la poca necesidad de su empleo. No debemos olvidar que aun existe el mal hábito de considerar que el acceso a la computadora y a la Red es para “acomodar” la información que se copió en Internet. Pocos profesores incentivan en sus estudiantes el empleo de las computadoras para otros trabajos diferentes del copiar y pegar.

Volviendo a los datos de la encuesta, en la actualidad apenas el 30% de los estudiantes accede a la Red desde su casa, la mayoría lo hace desde un café Internet, o desde los laboratorios de la Carrera. Según datos del sitio “Éxito exportador” que actualiza estadísticas sobre Internet y su expansión, en el  2009 América Latina creció en un 30%. Sin embargo en el caso de mis estudiantes el crecimiento solo fue de un 10%. Bolivia es el país del Continente con precios más altos para la conexión a Internet. En comparación con el salario mínimo que es de 679 bolivianos, equivalentes a 97 USD, la conexión de banda ancha más barata equivale al 29% de dicho salario, mientras que una conexión móvil restringida por la cantidad de información descargada equivale al 17%. 

A los datos anteriores sumo que en una indagación que hice recientemente, los estudiantes de los últimos semestres de la Carrera, trabajan un promedio de 10 horas a la semana en la Red, mientras que los de los primeros semestres no sobrepasan las dos horas. 

Con todo lo anterior me surge la pregunta: ¿Qué hacer con el 50% que no tiene computadora en su casa y con el 70% que no se conecta a la Red desde su casa?

Por dónde comenzar.

La solución que propongo es la de emplear las memorias flash o llaveros USB convirtiéndolas en sus computadoras portátiles. En las encuestas citadas el 100 % de los estudiantes disponen al menos de una memoria, donde todos las emplean principalmente para trasladar y guardar información. Muy pocos tienen programas útiles para emlearlos desde la propia memoria.

Inicialmente les pido que limpien su memoria de cualquier tipo de información, para comenzar a instalar un manejador de datos en la memoria. Para ello sugiero instalar el gestor de portables llamado Launch A partir de este programa iniciamos el camino para instalar los demás programas y guardar sus archivos.

Imagen
http://spanish.getusb.info/
El objetivo de este paso, además de emplear la memoria USB como una computadora portable es el de guardar los archivos en la “nube”. Así la pérdida o el daño de la memoria, no significa la desaparición de los datos. Para esta última tarea los estudiantes deben crear una cuenta en Dropbox donde archivaran dichos datos. El sistema ofrece 2 gigas libres de información y sí invita a otras personas a compartir puede aumentar su espacio de almacenamiento. 

En el propio servicio creamos una carpeta accesible a todos los estudiantes de la materia a la que pueden acceder permanentemente, aun cuando vencieron la asignatura. 

Un paso obligado en este proceso es el de emplear un navegador Web que permita su acceso portable. Para ello empleamos Mozilla Firefox, que además de sus posibilidades reconocidas, facilita su personalización. Sugerimos a los estudiantes que empleen el gestor de contraseñas del navegador para que no olviden, algo que es muy habitual, las claves de los sitios donde navegan. A su vez indicamos cómo crear enlaces rápidos a los sitios que con más frecuencia acceden, cómo manejar los marcadores, los canales de noticias, instalar otros complementos de Firefox, entre otras utilidades.

Una vez instalado Firefox como navegador por defecto en cada una de sus memorias, queda acceder a la carpeta en DropBox para descargar otros programas, en especial un antivirus. 

Con estos programas iniciales, iremos agregando otros que les permitirán ahorrar tiempo, acceder con más rapidez a la Red, aun cuando lo hagan desde un café Internet y encontrar que las memorias, no solo son para documentos y virus, sino para ser más productivos. 

Quiero señalar que esta experiencia no hubiera sido posible de no existir los grupos “TAAC Herramientas Portables” y  el de Herramientas Portables ambos liderados por Ferrán que además comparte un excelente Wiki donde mis estudiantes acceden a revisar las explicaciones y enlaces sugeridos.

martes, 5 de octubre de 2010

Qué competencias debe reunir el profesor universitario actual

Escuchamos a numerosos profesionales de diferentes ciencias referirse a las competencias que los profesores universitarios deben reunir en nuestra época. Aún cuando la categoría "competencias" en mi opinión tiene un marcado carácter empresarial, no deja de ser interesante pensar en un listado de las competencias, o capacidades que en función del desarrollo personal se requieren para desempeñarse como docente en la educación superior.

Confieso que este listado lo discutí en algunos posgrados orientados a la preparación de profesores para el trabajo en aulas digitales. El mismo lo divido en tres grandes áreas: competencias pedagógicas, competencias tecnológicas y competencias organizativas.

El primer grupo es el más importante y del cual se derivan los otros dos grupos. En este el profesor debe tener la capacidad de seleccionar, diseñar y emplear objetivos, contenidos, métodos, y formas de evaluación en el trabajo con sus estudiantes. De igual manera requiere detentar las posibilidades de los estudiantes para trabajar con los anteriores componentes del proceso pedagógico. El profesor universitario debe ser capaz de contribuir a la transformación de la información en conocimientos útiles. En otras palabras el profesor debe ser competente para impartir una “buena clase”.

Está de más mencionar que la primera competencia que debe reunir el profesor universitario, está relacionada con su ciencia y en particular la selección de aquellos elementos que se incluyen en los contenidos curriculares.

Es importante que dicho profesor pueda establecer tareas para que sus estudiantes desarrollen una de las capacidades que con frecuencia las empresas y numerosos empleadores exigen a los graduados universitarios: el trabajo en equipo. Esta capacidad no se "enseña", se aplica.

El segundo grupo de competencias se desarrollan en el campo tecnológico, donde los profesores tienen que seleccionar, diseñar y emplear los diferentes medios y recursos de la Web 2.0 útiles para la ciencia que explica. El profesor debe dominar el trabajo con procesadores de texto, editores de imágenes, sonidos y videos, compresores, búsqueda y procesamiento de la información a través de Internet, trabajo en las redes sociales entre otras áreas. Esta competencia que parece ser muy general, influye enormemente en las competencias pedagógicas y a su vez en las competencias organizativas.

En este último tipo de competencias el profesor debe organizar y reestructurar el programa de su asignatura, tomando en cuenta las herramientas de la Web 2.0 útiles para su ciencia. Debe ser capaz además de realizar las tareas administrativas y de actualización de las anteriores herramientas.

No se concibe un profesor universitario que no empleé las redes sociales en su actividad pedagógica. No se trata de emplearlas para estar " a la moda" sino favorecer el aprendizaje de sus estudiantes, el suyo propio y por consiguiente el desarrollo de la sociedad.

Todo lo anterior se lee muy "bonito", pero cuántas de estas competencias desarrollamos como para poder afirmar que somos profesores universitarios de esta época. Cuáles otras no tenemos.

La universidad de hoy debe modificarse sustancialmente, para qué seguir enseñando lo mismo que hace 20 ó 30 años atrás. Cuántas cosas "aprendimos" que hoy no nos sirven para nada, que fueron sustituidas por procesos tecnológicos que lo hacen mejor, más rápido y sin errores. Lo importante de nuestras competencias docentes está en convencernos que sí no cambiamos, sí no nos adaptamos al ritmo de la Web 2.0 seguiremos siendo los mismos profesores, que fueron nuestros profesores.

miércoles, 29 de septiembre de 2010

Mover el piso.

Mover el piso es una expresión que tiene diferentes tipos de interpretaciones, en mi caso la estoy empleando en el sentido del profesor que cambia y rompe con las reglas tradicionales en la clase.

La enseñanza que recibimos de nuestros profesores se apoyó principalmente en el libro de texto, como fuente generadora de contenidos y en su voz como medio principal y controlador de los restantes medios. Nuestros profesores se ubicaron al frente del aula y su espacio era impenetrable por cualquier tipo de estudiante o por otros tipos de libros.

Nos hicimos profesionales absorbiendo los ejemplos del trabajo de nuestro profesores, en su época no tenían Internet y en muy pocos casos computadoras. Mi primera computadora la utilicé en el año 1985, algunos años después de concluir la universidad y nada tenía que ver con la actividad docente.

Hoy ese prototipo del profesor universitario no resiste más tiempo en nuestras universidades. Su piso debe ser removido, transformado por completo por un piso donde se integran numerosos medios y el contenido ya no es de exclusividad absoluta del material impreso.

Pero no sólo es al profesor al que se le debe mover el piso, el estudiante universitario también tiene la obligación de remover su piso. Cuando esto empieza a suceder y el profesor es consciente de la necesidad de no mantenerse estático, de no mantenerse siempre al frente del aula, inicia la remoción del piso de sus estudiantes, empieza a ser observado por aquellos que se aferran al piso.

Introducir las actuales tecnologías en los cursos universitarios, tanto de pre como de posgrado, no es una necesidad, mucho menos una innovación, es una obligación. No podemos seguir esperando a mañana, no podemos seguir esperando a que todos manejen adecuadamente una computadora, a que todos accedan permanentemente a Internet, a que todos pierdan el miedo a trabajar en la red.

La universidad actual está obligada a cambiar el puesto frontal del profesor por el aula digital, a cambiar el texto oficial, por el texto elaborado entre todos. Rompamos el miedo a interactuar en el espacio digital, erradiquemos las justificaciones al desconocimiento, no sigamos criticando al que  removió el piso. Sólo así estaremos en condiciones de tener un nuevo piso.

miércoles, 28 de julio de 2010

Cuánto nos falta para la Universidad 2.0


Mediante Twitter me llega este interesante Wiki, denominado Web 2.0 en la Escuela 2.0 La idea que rescato es que no basta con disponer de Internet y de todos los recursos tecnológicos posibles, lo que más necesitamos en comprender cómo emplear esos recursos y apoyados en una concepción desarrolladora del aprendizaje, lograr que nuestros profesores y estudiantes se sientan responsables de su aprendizaje.

La Web 2.0 implica colaboración e intercambio, pero estamos lejos de una u otra posibilidad.  Según puedo apreciar en el Wiki, la escuelas y en este caso me permito analizarlo desde la perspectiva de la universidad es aquella que busca la información, la analizar, la comparte, la distribuye y la publica. No hacemos mucho sí nos quedamos con esa información, tenemos que publicarla y ese es nuestro punto débil. No publicamos, es un grito desesperado a los profesores que no publican y a los estudiantes que menos hacen.

La cultura de copiar y pegar se adueña de todos, y eso nos aleja de la universidad 2.0.
El Wiki me lleva a pensar que en nuestras universidades nos falta también la comunicación con otras universidades y dentro de estas con carreras similares. En la urdimbre que es Internet, no he leído hasta el momento que una carrera universitaria tiene lazos de amistad con otra, eso nos falta, lo necesitamos urgentemente. Por qué no lo hacemos, tendrán la respuesta los que dirigen las universidades, me temo que no, tampoco la tenemos los profesores y menos los estudiantes.

La tercera reflexión que extraigo, es que no comunicamos lo que hacemos, tenemos miedo a expresar las ideas y casi siempre argumentamos el criterio del tiempo o el desconocimiento. Nada nos hace más desconocedores de nosotros mismos que justificar nuestros temores y dudas, no aventurarnos a ingresar definitivamente a la universidad 2.0.

La última reflexión la relaciono directamente con un mal que aprecio en la Universidad, que es el mal empleado concepto de trabajo grupal. Este en mi Universidad es el complemento ideal para pedir a los estudiantes que nos engañen repitiendo de memoria lo que copiaron de otros y repartiéndose todo el trabajo en pedacitos, lo que llamo el aprendizaje  mosaico.  Saco en conclusión que ese trabajo grupal podemos realizarlo con otros estudiantes o profesores lejos de nuestra Universidad.

Esta es la excelente imagen que me motivó a escribir estas líneas.