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domingo, 9 de agosto de 2026

¿Hacia dónde vamos? Del currículo polisémico al currículo conectado con inteligencia artificial

¿Hacia dónde debe orientarse el currículo en una época atravesada por la inteligencia artificial (IA)? La respuesta no consiste en eliminar las disciplinas ni en añadir herramientas digitales a las prácticas de siempre, sino en conectar saberes, contextualizar los problemas y preservar la inteligencia humana. La IA puede funcionar como puente entre conocimientos, pero no como brújula de las finalidades educativas.

Esta pregunta surgió después de leer 115 ensayos, de estudiantes de doctorado en Educación que cursan la materia de Diseño Curricular, quienes desde su experiencia como docentes analizaron el currículo en su versión polisémica. Para algunos, representa un plan de estudios; para otros, una selección cultural, una experiencia vivida, un proyecto político, una práctica pedagógica o una construcción social. Esta diversidad no constituye una debilidad conceptual. Expresa que todo currículo implica decisiones sobre qué conocimientos se consideran valiosos, quién los selecciona, con qué propósito se aprende y qué tipo de sociedad se pretende construir.

Disciplinas conectadas, no eliminadas

En algunos debates educativos se plantea que las asignaturas podrían dejar de ser el eje organizador de la escuela. Esta posibilidad no debe entenderse como la desaparición de las disciplinas. Las matemáticas permiten modelar y argumentar; las ciencias ayudan a comprender fenómenos; la historia ofrece herramientas para interpretar el presente; la literatura explora experiencias humanas, y las artes desarrollan sensibilidad e imaginación.

El problema no son las disciplinas, sino su aislamiento. Cuando el conocimiento se organiza en compartimentos rígidos, los estudiantes pueden aprobar materias sin comprender cómo se relacionan entre sí o con los problemas de su comunidad. Por ello, el cambio curricular debería volver permeables las fronteras disciplinarias. Los proyectos y desafíos pueden articular distintas perspectivas, mientras cada disciplina aporta conceptos, métodos y formas específicas de construir conocimiento.

Del currículo acumulativo al currículo con sentido

Durante años, las reformas educativas han incorporado contenidos, competencias y responsabilidades sin revisar siempre el tiempo disponible para aprenderlos. La OCDE advierte que la expansión continua puede producir sobrecarga curricular y dificultar un aprendizaje profundo; por ello, propone considerar principios como enfoque, rigor y coherencia en el diseño curricular (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos [OCDE], 2020).

En la era de la IA, acumular información resulta todavía menos pertinente. Una herramienta puede localizar datos, resumir documentos o generar explicaciones en segundos. Sin embargo, el acceso inmediato no sustituye los conocimientos previos: sin ellos, el estudiante difícilmente puede formular preguntas pertinentes, detectar errores, reconocer sesgos o valorar la calidad de una respuesta.

El desafío consiste en pasar de un currículo centrado en recordar respuestas a otro que enseñe a comprender, preguntar, crear, comunicar y actuar responsablemente. La iniciativa Future of Education and Skills 2030/2040 destaca la integración de conocimientos, habilidades, actitudes y valores, así como la agencia del estudiante para tomar decisiones y participar en la construcción de futuros compartidos (OCDE, s. f.).

La IA como puente, no como brújula

La IA puede contribuir a un currículo conectado. Problemas como la escasez de agua, la migración, la desigualdad o la desinformación requieren perspectivas científicas, históricas, sociales, éticas y comunicativas. Las herramientas de IA pueden apoyar la búsqueda y comparación de información, la representación de datos, la simulación de escenarios y la generación de preguntas. También pueden ayudar al docente a elaborar casos contextualizados, ofrecer prácticas diferenciadas y producir retroalimentación inicial.

No obstante, usar IA para resumir textos, contestar cuestionarios o entregar productos terminados solo incorpora una tecnología nueva a un currículo antiguo. La innovación pedagógica no depende de cuánto produce la herramienta, sino de los procesos intelectuales, creativos y éticos que desarrolla el estudiante al utilizarla. En lugar de pedir una definición aislada, puede solicitarse la comparación de varias perspectivas, la identificación de sus supuestos, la verificación de fuentes y la construcción de una postura propia.

La UNESCO recomienda una orientación centrada en el ser humano que proteja la agencia, la privacidad, la inclusión y la diversidad cultural (Miao & Holmes, 2023). Asimismo, el marco para docentes organiza las competencias en cinco dimensiones: enfoque humano, ética de la IA, fundamentos y aplicaciones, pedagogía con IA y aprendizaje profesional (Miao & Cukurova, 2024). Para los estudiantes, propone competencias relacionadas con el juicio crítico, el uso responsable y la participación como cocreadores de estas tecnologías (Miao et al., 2024).

Estas orientaciones recuerdan que incorporar IA no equivale a adoptar una plataforma. Significa formar criterios para decidir cuándo usarla, con qué propósito, cómo verificar sus resultados y cuándo es preferible no emplearla. También exige preguntar quién diseñó la herramienta, con qué datos fue entrenada, qué visiones reproduce, qué grupos están representados y qué sucede con los datos personales.

Evaluar el proceso y la transferencia

La presencia de IA obliga a revisar la evaluación. No basta con valorar la entrega puntual o la presentación impecable de un producto. Es necesario observar cómo se formuló el problema, qué decisiones se tomaron, qué fuentes se contrastaron, cómo se corrigieron errores y en qué nuevas situaciones puede utilizarse lo aprendido.

Por ello, la evaluación puede incorporar bitácoras de decisiones, versiones sucesivas, portafolios, defensas orales, resolución de casos y evidencias de transferencia. También debe valorar si el estudiante declara el uso de IA, protege datos personales, reconoce las limitaciones de la herramienta y conserva la responsabilidad intelectual sobre el resultado.

¿Hacia dónde debemos ir?

Necesitamos un currículo conectado sin perder profundidad disciplinar; contextualizado en los problemas y saberes de cada comunidad; flexible, pero no improvisado; centrado en la comprensión, la creación y la transferencia; y comprometido con la inclusión, la equidad y la dignidad humana.

La escuela del futuro no será la que incorpore más herramientas, sino la que formule mejores preguntas sobre sus finalidades. La IA puede ayudar a conectar lo que la escuela fragmentó y a diversificar los caminos para aprender. Sin embargo, el rumbo no debe señalarlo el algoritmo. El rumbo debemos decidirlo nosotros.

Referencias

Miao, F., & Cukurova, M. (2024). AI competency framework for teachers. UNESCO. https://unesdoc.unesco.org/ark:/48223/pf0000391104

Miao, F., & Holmes, W. (2023). Guidance for generative AI in education and research. UNESCO. https://unesdoc.unesco.org/ark:/48223/pf0000386693

Miao, F., Shiohira, K., & Lao, N. (2024). AI competency framework for students. UNESCO. https://unesdoc.unesco.org/ark:/48223/pf0000391105

Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos. (2020). Curriculum overload: A way forward. OECD Publishing. https://doi.org/10.1787/3081ceca-en

Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos. (s. f.). Future of Education and Skills 2030/2040. Recuperado el 1 de agosto de 2026, de https://www.oecd.org/en/about/projects/future-of-education-and-skills-2030.html

 

 

miércoles, 25 de junio de 2025

Diseño curricular transversal con Inteligencia artificial

 

Creado en POE

n colaboración con Mercedes Leticia Sánchez Ambriz

Enlace al pódcast

La integración efectiva de la inteligencia artificial (IA) en el currículo escolar no debe concebirse como la mera adición de una nueva asignatura, sino como una oportunidad para enriquecer y transformar la enseñanza y el aprendizaje en todas las disciplinas. Para lograr una transversalidad significativa, es crucial que el diseño curricular se fundamente en una serie de principios rectores que aseguren una incorporación coherente, relevante y pedagógicamente sólida de los conceptos y las herramientas de la IA.

La IA como herramienta significativa

Una clave para una integración exitosa de la IA en el currículo radica en su capacidad para trascender la teoría abstracta y manifestarse como una herramienta tangible y significativo para los estudiantes. Esto implica un cambio de estrategia en la forma en que se introduce la IA: no como un tema aislado para ser memorizado, sino como un conjunto de instrumentos conceptuales y prácticos que pueden aplicarse para analizar, resolver problemas y comprender el mundo que les rodea dentro del contexto de cada asignatura.

Para que la IA sea relevante, debe relacionarse con las experiencias y los intereses de los alumnos. Esto se logra al establecer conexiones explícitas con las aplicaciones de la IA que ya forman parte de su vida cotidiana. Consideremos algunos ejemplos:

  • En matemáticas: En lugar de simplemente definir algoritmos, se pueden explorar los algoritmos detrás de las redes sociales que utilizan, los sistemas de navegación GPS que les guían o los motores de búsqueda que emplean para obtener información. Analizar cómo estos algoritmos procesan datos, toman decisiones y aprenden de las interacciones puede hacer que conceptos matemáticos como la lógica booleana, la optimización o el análisis de grafos se vuelvan mucho más atractivos y comprensibles. Incluso se podría introducir la idea de cómo los modelos predictivos basados en datos se utilizan en finanzas o en la previsión del tiempo, conectando las matemáticas con aplicaciones prácticas y cruciales.
  • En ciencias: La IA ofrece herramientas poderosas para el análisis de grandes conjuntos de datos, algo cada vez más común en la investigación científica. En biología, los estudiantes podrían explorar cómo se utilizan algoritmos de bioinformática para analizar secuencias de ADN o cómo se emplean modelos de aprendizaje automático para predecir la propagación de enfermedades. En física, podrían simular fenómenos complejos utilizando modelos computacionales basados en IA. Estas aplicaciones no solo ilustran la utilidad de la IA en la investigación científica, sino que también desarrollan habilidades de pensamiento crítico y análisis de datos esenciales en el campo de las ciencias.
  • En lengua y literatura: La IA, a través del procesamiento del Lenguaje Natural (PLN), ofrece nuevas formas de analizar textos. Los estudiantes podrían utilizar herramientas de PLN para identificar patrones en el lenguaje de diferentes autores, analizar el sentimiento en textos literarios o incluso experimentar con la generación automática de texto (siempre con un enfoque crítico sobre sus limitaciones y posibles sesgos). Esto puede enriquecer su comprensión de la lingüística, la estilística y la semántica de una manera interactiva y basada en datos.
  • En ciencias sociales e historia: El análisis de grandes cantidades de datos históricos, como censos, registros de población o artículos de prensa, puede revelar tendencias y patrones que serían imposibles de identificar mediante la lectura tradicional. Las herramientas de IA pueden ayudar a los estudiantes a visualizar estos datos, a identificar correlaciones y a formular nuevas preguntas sobre el pasado. Por ejemplo, se podrían analizar patrones migratorios utilizando datos históricos y algoritmos de clustering, o estudiar la evolución del lenguaje a través del análisis textual de diferentes épocas.

Facilitando una comprensión más profunda

Al integrar la IA como una herramienta para la exploración y el análisis dentro de cada asignatura, se fomenta un aprendizaje más activo y significativo. Los estudiantes no solo aprenden sobre la IA, sino que aprenden con la IA. Esto les permite:

  • La IA puede ayudar a representar datos complejos o procesos abstractos de manera visual e interactiva, facilitando su comprensión.
  • A través de modelos basados en IA, los estudiantes pueden realizar experimentos virtuales y simular escenarios complejos que serían imposibles o peligrosos en el mundo real.
  • La IA proporciona las herramientas para trabajar con conjuntos de datos reales, desarrollando habilidades de análisis y pensamiento crítico relevantes para el mundo actual.
  • Los sistemas de IA adaptativos pueden ofrecer retroalimentación personalizada y ajustar el nivel de dificultad según las necesidades individuales de cada estudiante.

En definitiva, la IA como herramienta fundamental implica un diseño curricular que identifica estratégicamente los puntos de conexión entre los conceptos de IA y los objetivos de aprendizaje de cada asignatura, utilizando la IA como un medio para explorar, analizar y comprender el mundo de una manera más profunda y considerable para los estudiantes. Esto no solo aumenta su motivación e interés, sino que también los prepara para un futuro donde la alfabetización en IA será una habilidad valiosa.

La IA y las nuevas metodologías

La IA puede abrir nuevas metodologías de enseñanza que antes eran difíciles o imposibles de implementar a gran escala, como:

  • Aprendizaje personalizado: Los sistemas de IA analizan el progreso y las dificultades de cada estudiante de manera individualizada, adaptando el contenido, el ritmo y los recursos de aprendizaje para satisfacer sus necesidades específicas. Esto permite a los profesores centrarse en la guía y el apoyo individualizado, en lugar de tener que homogeneizar la enseñanza para toda la clase. Por ejemplo, en matemáticas, un sistema de tutoría inteligente puede identificar las áreas donde un estudiante está luchando y proporcionar ejercicios y explicaciones adicionales hasta que domine el concepto.
  • Retroalimentación inmediata y específica: Las herramientas de IA pueden proporcionar a los estudiantes retroalimentación instantánea sobre sus trabajos y tareas, señalando errores y sugiriendo áreas de mejora. Esto es particularmente útil en áreas como la escritura (con correctores gramaticales y de estilo avanzados) o la resolución de problemas (con sistemas que pueden analizar el proceso de solución, no solo el resultado final). Esta retroalimentación oportuna permite a los estudiantes aprender de sus errores de manera más eficiente.
  • Visualización y exploración de datos complejos: La IA transforma grandes conjuntos de datos en visualizaciones intuitivas y manipulables, permitiendo a los estudiantes explorar patrones y relaciones que de otra manera serían invisibles. En ciencias, esto podría implicar la visualización de datos genómicos o simulaciones climáticas interactivas. En ciencias sociales, podría ser la creación de mapas interactivos que muestren tendencias demográficas o económicas a lo largo del tiempo.
  • Fomento del aprendizaje activo y la investigación: La IA empodera a los estudiantes para que se conviertan en investigadores activos. Herramientas de búsqueda semántica, análisis de texto y procesamiento del lenguaje natural pueden ayudarles a encontrar, analizar y sintetizar información de diversas fuentes de manera más eficiente, apoyando proyectos de investigación y el desarrollo de habilidades de pensamiento crítico.

Competencias para un currículo transversal con IA

La integración exitosa de la IA en un currículo transversal no depende únicamente de la disponibilidad de tecnología o de la definición de principios teóricos. Requiere un profesorado equipado con un conjunto de competencias específicas que les permitan navegar por este nuevo panorama educativo y aprovechar al máximo el potencial de la IA para enriquecer el aprendizaje en todas las disciplinas. Estas competencias abarcan tanto el conocimiento técnico como las habilidades pedagógicas y la disposición hacia la innovación:

  • Alfabetización básica en IA: Les permite identificar oportunidades de integración relevantes en sus respectivas asignaturas y comprender las capacidades y limitaciones de las herramientas de IA.
  • Conocimiento pedagógico y curricular con perspectiva de IA: Los profesores deben ser capaces de reimaginar sus prácticas pedagógicas y el diseño curricular a la luz de las posibilidades que ofrece la IA. Identificar cómo la IA puede facilitar la consecución de los objetivos de aprendizaje, diseñar actividades que integren la IA de manera significativa y adaptar las estrategias de evaluación para tener en cuenta el uso de estas herramientas.
  • Curación y evaluación de herramientas y recursos de IA: Esto incluye la habilidad de seleccionar las herramientas más adecuadas para cada contexto y de guiar a los estudiantes en su uso responsable y crítico.
  • Diseño de actividades de aprendizaje interdisciplinarias con IA: Esto requiere colaboración entre docentes de distintas disciplinas y la habilidad de identificar puntos de convergencia curricular donde la IA pueda actuar como un puente integrador.
  • Fomento del pensamiento crítico: Desarrollar en los alumnos la capacidad de ser usuarios informados y responsables de las tecnologías de IA.
  • Adaptabilidad y mentalidad de aprendizaje continuo: Esto implica participar en programas de formación continua, colaborar con otros educadores y mantenerse al día con los avances en el campo de la IA y su aplicación en la educación.
  • Habilidades de facilitación y guía: Los docentes deben ser capaces de apoyar a los estudiantes en su aprendizaje autónomo, fomentar la colaboración y el debate, y proporcionar retroalimentación individualizada que vaya más allá de la corrección de errores.

El desarrollo de estas competencias en el profesorado es fundamental para desbloquear el verdadero potencial de la IA en la educación transversal. Al invertir en la formación y el apoyo de los docentes, las instituciones educativas pueden construir una base sólida para un futuro donde la IA se integre de manera efectiva y ética en el corazón del proceso de enseñanza y aprendizaje.

Por otra parte, la integración transversal de la IA en el currículo escolar beneficia a los estudiantes al enriquecer su experiencia de aprendizaje actual, al fomentar conexiones más profundas entre las asignaturas, al desarrollar habilidades de pensamiento crítico, autonomía, y al prepararlos para un futuro donde la IA será una parte integral de prácticamente todos los aspectos de la vida, independientemente de su futura trayectoria profesional. Este rediseño no espera por años para ser desarrollado, la velocidad de los cambios en la IA, debe verse reflejados en los nuevos currículos. Dejar de lado la burocracia administrativa y asumir los cambios necesarios. 

domingo, 23 de abril de 2017

Un diseño curricular que no se distribuye en papel.

El pasado año publiqué algunos trabajos sobre el nuevo rediseño curricular de la carrera de Ciencias de la Educación de la Universidad Autónoma Gabriel René Moreno. Nuestra Carrera tenía un diseño con 14 años sin cambios importantes. Por esta razón un equipo de expertos nos dimos a la tarea durante algo más de dos años de modernizar el currículo.

El actual rediseño se ajusta a los requerimientos de una profesión que tiene cada vez una mayor demanda en una sociedad heterogénea en permanente desarrollo. En el documento oficial del rediseño se establece que el papel principal del licenciado en Educación es su vocación de servicio comprometido con el desarrollo humano, poseedor de una sólida preparación científica y técnica que le permite investigar, comprender, analizar y evaluar el fenómeno educativo de forma integral, es decir, considerando los múltiples y complejos componentes que caracterizan los diferentes contextos educativos, institucionales, familiares y comunitarios.

El documento también señala que el Licenciado realiza actividades de investigación educativa, diseño, desarrollo y evaluación de planes y programas de acciones formativas y educativas contextualizadas; aplica estrategias curriculares de detección de necesidades educativas; implementa acciones de desarrollo social de propuestas educativas pertinentes e innovadoras y evalúa resultados de desarrollo curricular en el campo de la educación formal y no formal.

En el diseño llama la atención que no se presenta al licenciado en el rol de profesor, como se asume en otras naciones. La función de este profesional es mucho más amplia que la docencia, por lo que se asume en su preparación la formación en varias áreas educativas. 

Es así que la Carrera establece dos salidas intermedias: Estimulación temprana y Gestión de Proyectos Socio-Educativos, a las que el estudiante puede acceder al culminar su quinto semestre.

Lo más novedoso del nuevo diseño es la creación de tres menciones, una de las cuales el estudiante debe seleccionar al ingresar al séptimo semestre. Estas menciones son: Psicopedagogía, Educación Social y Tecnología Educativa. Como la puesta en ejecución del diseño entró este año al cuarto semestre, es muy temprano para realizar una valoración de los resultados. Pero el primer logro del nuevo diseño se puso de manifiesto en que su distribución entre profesores y estudiantes no se realiza en formato impreso, sino a través de un novedoso medio.

Portable y sin papel

Con las estudiantes de la carrera de Educación BoliviaSalinas y Gisely Endara decidimos llevar el diseño curricular a una aplicación móvil. Varias son las razones que nos motivaron para crear este tipo de aplicación. Detectamos que gran cantidad de los estudiantes beneficiados con el nuevo diseño no lo conocían en su totalidad. Esta problemática se extiende a los profesores, que si bien conocen el programa de su asignatura en la nueva malla, no tienen información completa de las restantes materias.

Otro de los problemas detectados es que los estudiantes de otros semestres que quieren adscribirse al nuevo diseño deben solicitar una copia impresa de las tablas de convalidaciones entre las materias del actual diseño y las del anterior. Como es una aplicación digital, se ahorra gran cantidad de papel, tinta y otros insumos que la Universidad no posee y que no son necesarios gastar.

Otro elemento que tratamos de resolver con la aplicación fue la de mejorar la información a los bachilleres interesados en matricular la Carrera así como a sus padres y profesores.
Captura de una de las pantallas
de la aplicación

La mayoría, por no señalar que todos nuestros estudiantes y profesores cuentan con un celular con conexión a Internet. A pesar de la presencia de este dispositivo en las aulas universitarias su empleo aún sigue limitado a las acciones de buscar y leer información. Una parte de los profesores lo consideran como un medio distractor y abundan los que exigen que sus estudiantes guarden los celulares, durante su clase.

Todas estas razones contribuyeron a realizar la App “Ciencias de la Educación”, que se puede descargar gratuitamente desde este enlace. 

En la aplicación, primera de su tipo en nuestra Universidad se puede acceder con facilidad a una breve historia de la Carrera Ciencias de la Educación, así como su misión, visión y objetivo. Los interesados pueden consultar la estructura del perfil del profesional, tanto en las dos salidas intermedias como en las tres menciones antes señaladas.

Desde la aplicación los estudiantes pueden revisar el programa de cada una de las asignaturas, las tablas de convalidación entre el actual y anterior diseño y todo el documento en sus más de 300 páginas. Se cuenta también con varios enlaces externos desde los cuales se puede descargar el documento completo o partes del mismo.

Un merecido premio.

En la entrega del premio, con las dos estudiantes
Cada año nuestra Universidad convoca a la Expo Ciencia, donde profesores y estudiantes exponen sus trabajos de investigación e innovación. La Expo tiene además una sección de concurso, donde a nivel de cada facultad se premian los mejores trabajos presentados.

Tuvimos el honor de obtener el primer premio en la Facultad de Humanidades y es un excelente reconocimiento a las dos estudiantes de ciencias de la educación. 

Ellas nunca antes habían realizado una aplicación para dispositivos móviles, pero investigaron y hallaron una plataforma donde se desarrollan estas aplicaciones. Esta plataforma que es gratuita se denomina Android Creator y en ella se pueden realizar desde tutoriales hasta aplicaciones para ventas de productos, entre otras posibilidades.

Durante algo de más de dos meses, el equipo trabajó recopilando la información, separando cada parte en función de la estructura, organizando los vínculos entre todas las páginas y diseñando la aplicación. El trabajo como señalamos es único en su tipo y puede servir de ejemplo para que otras instituciones vuelquen sus diseños a aplicaciones para celulares. Esperamos que descarguen la aplicación y comenten sus opiniones en este espacio o en el chat que está abierto en la aplicación. 


viernes, 3 de junio de 2016

El rediseño curricular de la Licenciatura en Ciencias de la Educación. (1)

El crecimiento de la información, los grandes cambios en la ciencia y su aliada la tecnología, los nuevos problemas que enfrenta la humanidad, entre otros tantos elementos obligan a una preparación permanente, actualizada y en constante cambio. Lo anterior es una de las razones por lo que la mayoría de las carreras universitarias asumen como tareas prioritarias los procesos de modernización y actualización de su malla curricular, adaptándola a las nuevas exigencias.

Esta necesidad fue la razón por la que el Decano de la Facultad de Humanidades de la Universidad Autónoma Gabriel René Moreno, designó una comisión encargada del rediseño y actualización de la licenciatura en Ciencias de la Educación. La misma fue creada a finales del 2014 e integrada por la Dra Rosario Betancourt García, la Dra Wilma Forest Herrera, la Msc María del Pilar Trigueros, la Msc Edith Villarroel Fernández, el Dr Henry Andrade Sánchez, el Dr Carlos Bravo Reyes y liderados por el Director de la Carrera el Msc Rafael Melgar Portales.

Edificio donde se ubica la Carrera
Nuestra Carrera se crea en 1993 bajo la modalidad presencial y paralelamente se organizó el programa de licenciatura para maestros normalistas de los niveles de educación primaria y secundaria bajo las modalidades semipresencial y a distancia conforme a los requerimientos establecidos por la Ley 1565 de la Reforma Educativa de aquel entonces.

A partir del 2002 entra en vigencia un nuevo diseño curricular (PL 145–9) para la formación de licenciados en educación vía bachilleres bajo la modalidad presencial. De inmediato dicho plan contó con una gran aceptación entre los jóvenes bachilleres del Departamento, lo que se vio reflejado en la cifra de matriculados que fue en aumento hasta el 2009.

Desde el 2010 y hasta el 2015 la matricula descendió un 36%, lo que se debe a muchas razones. Entre ellas destaca que las autoridades universitarias regulan el ingreso a partir de fórmulas matemáticas poco comprensibles que favorecen unas carreras en detrimento de otras. Por lo que en cada año los cupos para nuestra Carrera se vieron reducidos.

Sin embargo en mi opinión hay otro factor que también es responsable de esta baja tasa de ingresos. Por lo general, la licenciatura en educación se asocia directamente con la práctica docente, con el trabajo en el aula, en otras palabras con la formación profesoral. Una revisión de los currículos de esta profesión en numerosas universidades corrobora este criterio.

Pero en Bolivia sucede un fenómeno diferente, las licenciaturas en educación que se ofertan en las universidades públicas y privadas, no están dirigidas al trabajo en aula. Por ello el perfil de sus graduados, del que comentaremos en otras entradas, es más amplio y diverso. Lo anterior puede parecer un acierto de estas carreras, lo cual es correcto, pero al analizarlo desde otro punto de vista, la interpretación puede ser diferente.

En Bolivia la formación normalista se mantiene, aunque con otra denominación. Como gremio estos profesores se opusieron a que los licenciados en educación pudieran trabajar como profesores en las escuelas fiscales e incluso ocupar cargos en este tipo de institución. Sin embargo muchos de esos profesores normalistas, se graduaron de licenciados en nuestra Carrera

La nueva Ley de Educación Avelino Siñani - Elizardo Pérez, promulgada por el actual Gobierno Nacional en diciembre del 2010, cita en el artículo 36: “(Exclusividad de la Formación de Maestras y Maestros). Las Escuelas Superiores de Formación de Maestras y Maestros son las únicas instituciones autorizadas para ofertar y desarrollar programas académicos de formación de maestras y maestros”. A su vez el artículo 38 de la citada Ley señala: “El Ministerio de Educación otorgará el Título de Maestro con grado de Licenciatura, y su respectivo reconocimiento en el Escalafón del Magisterio”.

Lo anterior puede interpretarse que la licenciatura en educación para las universidades y de maestro para las Escuelas Superiores de Formación de Maestras y Maestros, antes llamadas Escuelas Normales, tienen puntos en común, pero perfiles opuestos. Es en este contradictorio panorama nacional que nuestra Carrera se desenvuelve en el último lustro.

La situación actual de la Carrera de Ciencias de la Educación

El currículo actual no fue modificado sustancialmente desde el 2002, quedó rezagado de la realidad educativa actual, además de no actualizarse en campos que no son cubiertos por otras carreras y donde el licenciado en educación puede trabajar y aportar al desarrollo del país. Otro elemento tomado en cuenta para la modificación curricular es el bajo nivel de titulación en relación con los inscritos y los que concluyeron el plan de estudios (egresados), situación que es similar a lo que sucede en el sistema de universidades públicas.

Desde el 2010 al 2014 el promedio de titulación anual fue del 4,2 por ciento en relación con los inscritos en la carrera. Si ese dato lo analizamos tomando en cuenta los estudiantes que culminan la Carrera en los diez semestres, sin interrupción alguna, el número disminuye al 3,0% como demostró la investigación que realizaron dos estudiantes.

En esa misma investigación se demostró que como promedio los estudiantes requieren 13 semestres para alcanzar el noveno semestre, es decir seis años y medio, eso sin contar la defensa de su trabajo de grado o la modalidad que seleccionen en el décimo semestre. Si los resultados anteriores son preocupantes y no exclusivos de la Carrera, no debemos dejar de reconocer la poca investigación que se realiza, tanto por estudiantes como por profesores.

En el primer caso, los estudiantes deben seleccionar una asignatura final de grado en el noveno semestre, donde inician una investigación que debe ser defendida en el siguiente semestre. Sin embargo el 63% abandona esa investigación para matricular un Diplomado como modalidad de graduación y evitar la defensa de sus trabajos de investigación. Esta práctica muy extendida en casi todas las carreras de nuestra Universidad atenta directamente a la investigación. 

Al analizar el panorama de la investigación por parte de los profesores encontramos que carecen de incentivos para investigar, e incluso para trabajar en programas de postgrado, asesorar tesis de maestría y doctorado por la prohibición que establece la Ley Financial de percibir dos salarios en la misma institución. Aun cuando el posgrado y la asesoría de tesis no conlleven un salario mensual, tampoco puede recibir la remuneración. Esto implica la imposibilidad de realizar las tareas anteriores. 

Con estas premisas y tomando en cuenta las entrevistas a los graduados, a sus empleadores, a autoridades del sector educacional y la auto evaluación de la Carrera, los integrantes de la Comisión nos dimos a la tarea de comenzar el complejo trabajo de diseñar el nuevo currículo. El punto de partida fue las bases del diseño curricular, de las que comentaré en el siguiente trabajo. 

martes, 10 de noviembre de 2015

Ampliando las herramientas para el rediseño curricular (parte 2)

En el comentario anterior describí una herramienta empleada para obtener información de los estudiantes sobre el por qué matriculó la carrera de Ciencias de educación, por qué se mantiene en ella y en qué área le gustaría especializarse. En aquel post los datos se obtuvieron mediante la aplicación hootcourse.com que conecta la cuenta de Twitter de cada estudiante con un “curso” creado previamente por el profesor. En ese momento las preguntas estuvieron dirigidas a los estudiantes del octavo semestre de la Carrera.


Estudiantes escuchando las orientaciones iniciales
Con el objetivo de contrastar las respuestas con estudiantes de otros semestres, repetí las mismas preguntas, pero esta vez con mis alumnos del quinto semestre de la Carrera. 

También cambié de recurso, esta vez empleé un foro en el aula digital bajo Moodle con la que trabajamos. La diferencia de herramientas reside en que las respuestas no son públicas como las de Twitter, pero de igual modo están accesibles para los que deseen revisarlas.

Por qué matriculaste la Carrera.

Esta fue la primera pregunta, la misma que en el caso anterior. Las respuestas fueron diferentes. Mientras que los estudiantes de octavo se inclinaron por no conocer de qué trata la Carrera y que no tuvieron otras opciones, lo del quinto semestre respondió de forma diferente.

Ellos en su mayoría reconocen que su decisión de matricular la Carrera radica en la importancia que tiene la misma en el desarrollo de la sociedad, en su interés por cambiar el pensamiento de otros, porque les llamó la atención, por vocación, por el ejemplo de la familia, entre otros fundamentos. Una minoría de opiniones señala que fue por el test psicológico, por ser la segunda opción y porque no le gustan los números.

Al comparar las opiniones las diferencias demuestran un mayor conocimiento de estos estudiantes por la Carrera y su disposición de matricularla por su interés, lo que no es así en los actuales de octavo semestre. Habrá que investigar más el porqué de las diferencias. 

Por qué te mantienes en la Carrera.

Al igual que en la anterior indagación la segunda pregunta fue la misma. En esta las diferencias con lo del octavo semestre no son tan dispares como en la primera pregunta. 

Los estudiantes de quinto semestre respondieron en su mayoría que la Carrera les gusta, que valoran la importancia de la educación, que tiene un gran futuro, que les gustó con el tiempo, que quieren terminar lo que comenzaron, que como los grupos son pequeños es más fácil lograr la atención de los profesores y desean tener una profesión.

Como en el caso de los estudiantes de octavo semestre los de quinto tienen los mismos intereses en relación con concluir lo que empezaron y además alcanzar una profesión de gran utilidad.

En qué área te gustaría trabajar una vez concluyas la Carrera.

Como en los dos casos anteriores, la tercera pregunta fue la misma para los dos grupos de estudiantes. Si en el caso de los de octavo semestre sus aspiraciones estaban dirigidas a la administración educativa, los proyectos, la educación especial, la tecnología educativa y la educación especial, los de quinto tienen aspiraciones muy similares.

A dichas áreas los de este semestre suman la educación ambiental, el trabajo con niños, en ONG, alcaldías y gobiernos municipales.

En conclusión el análisis de las tres respuestas demostró que los estudiantes que están en la mitad de la Carrera o en el último tramo de la misma, mantienen su interés de concluir y ser profesionales. Es en estos semestres donde se aprecia la menor cantidad de abandonos, lo que no sucede con los primeros semestres. A su vez se demuestra que tanto los estudiantes de quinto como los del octavo tienen intereses muy similares en cuanto a su trabajo futuro en el campo de la educación. 

Queda demostrado que en la recolección de opiniones para el rediseño curricular pueden ser empleadas diferentes herramientas que se apoyan tanto en las redes sociales, como en plataformas de aprendizaje. Lo principal es que en la selección de la herramienta prime el criterio de la novedad con lo que se puede garantizar el interés de los estudiantes y mejorar la fiabilidad de los resultados. 

viernes, 23 de octubre de 2015

Ampliando las herramientas para el rediseño curricular

En medio del proceso de rediseño curricular de la licenciatura en Educación de nuestra Universidad, nos hemos visto rodeado de diferentes formas de obtener información sobre graduados, empleadores, profesores y estudiantes actuales de la carrera, todas con el fin de pensar colectivamente el futuro de la Carrera.

Con los egresados se aplicó una encuesta en línea, con los empleadores entrevistas y con los profesores, en esta primera etapa se tomó una encuesta respondida por la mayoría.

Los estudiantes actuales de la Carrera, si bien son nuestra esperanza futura, no constituyen la principal fuente de datos para mejorar y modificar la malla curricular de la Carrera, ellos aportan su experiencia como estudiantes, pero matizada por el enfoque que los profesores dan a sus asignaturas. 

Es muy diferente estar al amparo de la universidad y otra trabajar como profesional pleno. Con estos estudiantes se realizó un amplio grupo de talleres, demasiados, donde se les preguntó sus opiniones sobre el futuro de la Carrera, su idea de la misión y visión y las competencias que debían formarse en los próximos matriculados.

En un taller donde una o varias personas conducen la discusión, las opiniones de los participantes van quedando relegadas a lo que llamaría “acuerdo colectivo”. En otras palabras se va conformando un criterio único, que bajo la dirección del responsable del taller, puede ser extremadamente subjetivo y dirigido, con las posibilidades de influir en las opiniones. Esa es la lógica del taller, aun cuando se trabaje de la manera más colectiva, no se puede dejar de lado su carácter subjetivo.

Con estas dudas y tomando en cuenta que en dichos talleres no se hicieron preguntas más precisas como el por qué matriculaste la carrera, por qué te mantienes en ella y en qué te gustaría trabajar una vez graduado, apliqué otro tipo de técnica, no empleada con anterioridad en nuestro rediseño. Trabajé con mis estudiantes de octavo semestre de la Carrera, que están a un paso de terminar su plan curricular y que tienen una percepción más amplia de sus estudios.

La técnica empleada posee un fuerte componente tecnológico en su desarrollo, pero a la vez una elevada participación grupal. Es un debate donde todos leen las respuestas de todos, algo difícil de alcanzar en un taller. Además para evitar susceptibilidades en el análisis, las opiniones expresadas por cada estudiante quedan registradas para su lectura en cualquier momento. Para responder a las preguntas empleé un servicio asociado a Twitter que se denomina Hootcourse.com Es una aplicación sencilla de manejar, solo se requiere una cuenta en dicha red social y el profesor crear previamente el “curso”.

Los estudiantes que participaron, representan la mitad de todos lo que cursan el octavo semestre, ya que existen solamente dos sesiones de clases; matutina y vespertina y esta última corresponde a la de mis estudiantes. Todos tienen cuenta en Twitter y estaban familiarizados con la plataforma, pues previamente hicimos un ejercicio similar, pero en otro tema diferente. Las respuestas y sus resultados. se pueden cosnultar en este enlace 

La primera pregunta: 

La lectura de las respuestas muestran variados criterios, la mayoría giran alrededor de no conocer de qué trataba la carrera, el peso de la influencia familiar, la segunda opción en el ingreso a la universidad, la posibilidad de cambiarse a otra carrera, los resultados de un test psicotécnico aplicado en el colegio, el ingreso directo por ser de provincia y la influencia de los amigos.

En un grupo menor de respuestas se evidencia que les llamó la atención el trabajo con la educación especial, la tecnología educativa, la orientación vocacional, lo relacionado con la profesión del profesor y el interés en mejorar la educación del país.

En resumen, los actuales estudiantes no tenían una vocación definida cuando matricularon la Carrera, algunos lo hicieron como puente a otra carrera o cómo única opción de ingreso a la universidad. La orientación vocacional es por lo general una tarea realizada tres o cuatro meses antes de concluir sus estudios de bachiller. Sucede que cuando una universidad va a los colegios y aplica test psicotécnicos, estos dan como resultado que los jóvenes son excelentes para un área específica, como las ciencias sociales. Sin embargo cuando es otra universidad diferente, el mismo joven, con el mismo test es excelente para ser ingeniero. Por ello la orientación vocacional no empieza ese día, comienza desde la sociedad y la valoración justa de las diferentes profesiones.

La segunda pregunta:

Contrariamente a las respuestas diferentes de la primera pregunta, en esta se logró mayor consenso en las razones por la que se mantienen. Varios señalaron que tienen que terminar lo que empezaron, otros por qué al no poder cambiar de carrera, quieren terminar la actual. Sobresalen las respuestas que indican que fueron tomando interés en la carrera y valoran la importancia que tiene la educación en el desarrollo del país. También se aprecian intereses bien definidos como el abrir una guardería con otras personas y trabajar en la atención a niños con capacidades diferentes.

No es un descubrimiento que los estudiantes universitarios en su mayoría van apreciando la carrera matriculada, lo que se consolida una vez graduados.

La tercera pregunta.

Las respuestas fueron más precisas, una gran parte señalaron como su área de preferencia la educación especial. Le siguen los proyectos y la administración educativa, la psicopedagogía, la tecnología educativa y la educación superior. En este caso los estudiantes están a un paso de concluir su carrera, varios de ellos trabajan, algunos en áreas vinculadas a la educación.

Llama la atención que ninguno planteó que quiere ser profesor, esto se debe a una contradicción: el Estado boliviano solo permite trabajar como profesores a los egresados de las escuelas normales y no así a los licenciados en educación de las universidades públicas.

En resumen las respuestas me permitieron despejar algunas de mis dudas. Los estudiantes de una carrera universitaria tienen su enfoque en terminar, en hacerlo cuanto antes y poder desempeñarse en un área de trabajo. Después de eso vienen los reclamos de lo que no estudió o lo que dejó de hacer y con ello las ideas de una mejor perspectiva para su concluida carrera universitaria.