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miércoles, 22 de abril de 2020

El trabajo de profesores y estudiantes en época de COVID-19

Entre el 14 y el 20  mes de abril se aplicó  una encuesta dirigida a  recabar datos sobre las formas en que los docentes de la Facultad de Humanidades de la Universidad Autónoma Gabriel René Moreno de Santa Cruz de la Sierra, están organizando las tareas de enseñanza debido a la cuarentena total impuesta por el Gobierno nacional.

La encuesta fue divulgada únicamente por los grupos de WhatsApp de las respectivas carreras donde participa la mayoría de los docentes, pero no todos acostumbran a leer los mensajes. A esto se une que se comunicó un par de veces, no era obligatoria y como en esta Red los mensajes se acumulan en horas, es probable que no fuera leído por una parte de los docentes. Las anteriores son las razones principales por las que respondieron 90 profesores, algo menos de la mitad de todos los docentes.

Las preguntas fueron elaboradas por los integrantes de la Comisión de diseño curricular de la carrera de Ciencias de la Educación perteneciente a nuestra Facultad. El objetivo fue el de recolectar un conjunto de datos que permitan proponer una estrategia de corto plazo para la culminación del primer semestre que quedó trunco al decretarse la suspensión total de las actividades escolares. Se crearon 13 preguntas, ocho cerradas y las demás abiertas, agrupadas en tres secciones.

La primera de estas recoge la distribución de las respuestas en función de la carrera donde se desempeñan los profesores. La mayor cantidad de respuestas corresponde a la carrera de Educación, le sigue Psicología, Comunicación y las restantes carreras, en total 8. Se debe señalar que algunos profesores trabajan en más de una carrera. La gráfica muestra dicha distribución. 

 

La siguiente sección estudió el empleo actual de las aulas virtuales en la plataforma de la Universidad. 

Los datos muestran que cerca de la mitad de los encuestados emplea las aulas digitales. Se debe señalar que la encuesta está dirigida a los profesores que trabajan en el sistema presencial y por ende no es obligatorio trabajar con aulas virtuales. Desde hace más de una década la Universidad viene desarrollando un proceso de creación de carreras a distancia mediante plataformas digitales, que se inició con la preparación de más de la mitad de los docentes de toda la Universidad. Tomando en cuenta la emergencia sanitaria de este tiempo y el cierre de las instituciones escolares se creó un aula digital para cada materia en las que se desempeñan los profesores de todas las carreras. Esto no significa que la empleen, mucho menos que conozcan su empleo. 

La siguiente pregunta de esta sección analizó el nivel de actualización de las aulas virtuales de aquellos que emplean las aulas.

La respuesta a la pregunta es la esperada, pocos profesores tienen sus aulas completas, es decir con todas las unidades o temas desarrollados. Esto se debe principalmente al poco tiempo que se tuvo para crear sus aulas. De todos modos es importante destacar que hay un grupo cada vez más creciente de profesores que combinan el trabajo presencial y las aulas digitales en una modalidad b-learning. 

La cuarta pregunta se orientó a explorar el porcentaje aproximado de estudiantes presenciales que participan en las aulas virtuales. 

Del gráfico se puede verificar que es muy bajo el empleo de las aulas por parte de los estudiantes. Las razones se comentan en la quinta pregunta que es de carácter abierto. Entre estas se encuentra el interés de los estudiantes y el desconocimiento en el manejo del aula. La más recurrente de las respuestas alude a no poseer los recursos económicos para acceder a Internet, así como limitaciones en algunas regiones del Departamento. 

El grado de participación de los estudiantes se vió perjudicado por anuncios de autoridades universitarias tanto desde la Rectoría como de las asociaciones estudiantiles en el sentido de insistir en una reprogramación sin contar con el tiempo destinado al trabajo a distancia. Estas comunicaciones minan el interés tanto de estudiantes como profesores.

En la siguiente sección de preguntas se averiguó por el empleo de otras herramientas para el trabajo a distancia en la que se aprecia una mayor participación de profesores y estudiantes. 

Como se deduce de los datos 6 de cada diez profesores emplea alguna herramienta de video conferencia, la más utilizada es Zoom y le sigue Jitsi. 

Al igual que en anteriores preguntas en la siguiente se indagó por la cantidad de estudiantes que participan de las video conferencia. 

Las respuestas demuestran que no se logra una mayoría de estudiantes accediendo a este tipo de sistema. Las razones se comentan en la siguiente pregunta abierta, donde al igual que las respuestas a la quinta pregunta, prevalece el criterio económico en el acceso a interés, el conseguir con facilidad tarjetas magnéticas para recarga, entre las más repetidas. 

La penúltima pregunta se dirigió a detectar las herramientas tecnológicas que más se emplean en estos días, para el desarrollo de las clases. Ocho de cada diez docentes emplea WhatsApp, le sigue Google Classroom y Facebook en menor cantidad. La variedad de herramientas empleadas es amplia, lo que demuestra el interés de los docentes que respondieron la encuesta de seguir su trabajo a pesar de las limitaciones actuales.

La última pregunta fue de carácter abierto donde se pedía el comentario de los participantes en relación a la posibilidad de extenderse la cuarentena y el ingreso a clases. Los criterios demuestran que una mayoría está de acuerdo a seguir avanzando de esta manera, reconocer todo el trabajo realizado, reprogramar las asignaturas donde los docentes no pudieron por diversas razones trabajar con sus estudiantes, seguir empleando una variedad de herramientas y mejorar el trabajo en estas. Además se enfatiza en Internet gratuito para los estudiantes, con lo que evitaría la justificación de no acceder por recursos económicos.

La Comisión luego de sostener varias reuniones por video conferencia y revisar los resultados de la encuesta propone lo siguiente: 


  1. Sugerir a las autoridades viabilizar la continuidad del semestre I-2020, mediante el uso de tecnología y herramientas al alcance del profesor y de los estudiantes, cuidando el avance curricular fundamental y la calidad del proceso.

  2. Calendarizar el semestre 1-2020, de manera que se dé oportunidad a los estudiantes que no se han inscrito o no han podido tomar materias  por motivos administrativos o de la situación actual.

  3. Realizar a la brevedad posible cursos certificados de la plataforma Moodle  en coordinación con la Dirección de Educación a distancia y Tecnología educativa (DEDTE)  con el objetivo de lograr una mejor coordinación de las actividades de planificación, desarrollo y evaluación curricular, mediante dicha plataforma, en el semestre 2-2020, para todos los profesores de la Facultad.

  4. Programar cursos bajo la modalidad de microaprendizaje sobre la selección y empleo de recursos útiles para el trabajo a distancia en los momentos actuales, de manera permanente y continua, acreditados con puntaje al escalafón docente.

  5. Coordinación con los Directores de Carrera  en cada facultad, la manera en que se va a compensar la disminución de las actividades prácticas ( por el cuidado que hay que tener en los momentos actuales) para la configuración de competencias de los estudiante, o los que están a punto de graduarse. Se recomienda emplear métodos como la simulación y el aprendizaje basado en problemas, para suplir en alguna manera la ausencia de las tareas prácticas

  6. Realizar el seguimiento curricular por parte de los Directores de Carrera, en el marco de la propuesta.

  7. Reconocer las reuniones que profesores de otras facultades de nuestra Universidad están llevando a cabo en busca de propuestas para la reincorporación a clases y la programación del siguiente semestre. 

La Comisión está integrada por: Dra. Rosario Betancourt, Dra Wilma Forest, MsC Pilar Trigueros, Msc Edith Villarroel, Msc Rafael Melgar, Msc. Hugo Cambará, Dr Henry Andrade y Dr Carlos Bravo. 


martes, 20 de agosto de 2013

Desnudando el Mooc. La organización: evaluación. Parte 6



En este análisis del Mooc Tecnología educativa a través de las redes sociales, me referiré a la evaluación. Como señalé anteriormente la organización del curso se analizó desde los componentes externos e internos. En estos últimos reconocimos los objetivos, contenidos, métodos, medios y por último la evaluación.

El estudio de esta categoría didáctica la realizo desde el punto de vista de un curso a distancia como fue nuestro Mooc y como son todos los que se generan. Estoy totalmente convencido que necesitamos realizar cambios disruptivos en la estructura y organización del Mooc, pero estos no pueden ser por simple moda y olvidar a nuestro principal receptor. Estos cambios tampoco pueden dejar de lado la plataforma donde se desarrolló el curso y que se convirtió en uno de los más importantes retos. 

Concebimos el Mooc como un curso de aprendizaje en un tema (en nuestro caso un poco amplio), sin minimizar los contenidos e involucrándonos en el aprendizaje entre todos. Una de las peculiaridades de los actuales Mooc es desplazar la responsabilidad del aprendizaje a los estudiantes, bajo el concepto de su autonomía, la búsqueda de nueva información y sus formas de compartir. Concuerdo plenamente con estos criterios, pero no con el hecho de pasar toda la responsabilidad al supuesto aprendizaje producido con las interacciones en la red. 

La tarea de los profesores, tutores o como se le desee llamar es la de organizar el aprendizaje, determinar los objetivos, seleccionar los contenidos, métodos y medios, así como las formas de auto evaluación y evaluación del curso. Indudablemente el participante del curso, debe ampliar la información, comentar lo aprendido, plantear sus dudas, opinar y todo esto enriquece su aprendizaje. 

Suponer que para favorecer el aprendizaje del estudiante basta con colocar videos donde los profesores explican los contenidos, documentos de muchas páginas, presentaciones de clases presenciales, entre otros medios, es un engaño total. Crear foros para que los matriculados escriban de todo, es generar dispersión de la información e insatisfacción en el aprendizaje. La práctica cotidiana demuestra que cuando la cantidad de comentarios en los foros o en el muro de Facebook es extensa, apenas se leen los primeros. 

En nuestro Mooc observamos desde las primeras unidades, que las guías de estudio no se leían en su totalidad. Esto se detectó por las preguntas que se escribían tanto en el muro del grupo como los comentarios en Google Drive. Muchas de las respuestas correspondían a contenidos descritos en las guías. Esto derivó en el reconocimiento de lo que se le llamó el mal hábito de la lectura incompleta  Por supuesto que estas guías están muy lejos de ser lo necesario, falta investigación sobre su diseño y se requiere incorporar otros recursos. 

Otro elemento a considerar fue la tendencia en la disminución al acceso a los documentos en la medida que avanzaba el curso. Casi se puede afirmar que la disminución es directamente proporcional al tiempo: a más tiempo del curso, menos participación. La gráfica muestra la cantidad de clics que se hicieron en todos los documentos del curso. 


El mayor acceso se produjo el 6 de mayo, día en que se publicó la primera guía. Los picos corresponden a las fechas en que se publicaron las restantes guías. Es fácil comprobar que al finalizar el curso, cuando se contaba con la totalidad de los 41 documentos empleados, la cifra total de clics apenas superó los 150, contrario a los más de 1200 del día de inicio.
 
No consideramos correcto pasar toda la responsabilidad a los participantes, los profesores del curso, debimos insistir más en las actividades de las que fuimos responsables, debimos estimular más la participación y resolver con mayor celeridad las dudas y problemas. 

Funciones de la evaluación. 

La evaluación debe estar dirigida  a favorecer el cambio en el estudiante, su transformación y su crecimiento personal. Rita Marina Alvarez cita varias funciones de esta categoría pedagógica. Entre ellas selecciono las de acreditación, de desarrollo del estudiante y del profesor, diagnóstico, investigativa y de comprobación. 

Estas funciones se tomaron en cuenta para nuestro Mooc. El curso otorgó un certificado de aprobación por parte de nuestra Universidad, con una acreditación de 90 horas. La comprobación de los resultados se logró a partir de responder las tres tareas evaluativas que se realizaron en el curso. También se realizó una encuesta inicial a modo de diagnóstico, que fue de utilidad para tomar decisiones en el desarrollo del curso. 

Por último el curso fue además un experimento con los estudiantes a punto de graduarse de nuestra Carrera. Como explicamos en varias ocasiones, ellos se enfrentaron a una tarea totalmente diferente y que formó parte de su trabajo final de grado, por lo que además de ser profesores del curso, fueron también estudiantes en su desarrollo. De este modo la función investigativa tuvo un alto reconocimiento en nuestro curso y se vio plasmado en los trabajos finales de estos estudiantes. 

Los instrumentos de evaluación.

En el diseño del Mooc, se seleccionaron tres unidades a evaluar, tomando en cuenta los objetivos, el nivel de complejidad y la novedad del tema. Las evaluaciones consistieron en crear un documento en Google Drive explicando la utilidad del recurso en su actividad profesional y compartirlo con otras personas. La segunda evaluación fue crear una libreta compartida en Evernote y la tercera la creación de una cuenta en Slideshare, colocar en ella una presentación y compartir el enlace de la misma. Las guías contenían preguntas de autoevaluación, con el objetivo de fomentar su discusión en Google Drive. 

La gráfica muestra las respuestas a la pregunta sí logró alcanzar los objetivos propuestos en el curso.

Como se puede apreciar la casi totalidad de los que respondieron la encuesta final expresó su satisfacción por el cumplimiento de los objetivos del curso.

 Para la recolección de las evaluaciones se empleó Evernote, agenda digital a la que me he referido en varios trabajos en el blog. Los participantes enviaban su evaluación a una dirección de correo que proporciona Evernote y que después del período válido para el envío se podía modificar. Los profesores asignados a cada tema eran los encargados de recibir las evaluaciones, revisarlas y establecer su total cumplimiento. 

El índice de aprobación del curso fue bajando en la medida que pasó el tiempo, la primera evaluación fue respondida por el 13% de los inscritos al iniciar el curso, mientras que la última alcanzó el 9%. La gráfica muestra los resultados de una de las preguntas de la encuesta final, donde se aprecia que la mayoría de los que concluyeron el curso, realizaron sus evaluaciones. 


Este resultado es consistente con lo que señalamos al inicio de una relación directa entre el tiempo de duración y la participación. Algunos estudios como el realizado por Sanchez Acosta  donde analiza los resultados de varios Mooc demuestran el alto índice de deserción y el poco aprovechamiento del curso. 

Aun con esos datos no estamos satisfechos con nuestros resultados, esperábamos un por ciento mayor de participación, lo que nos obliga a seguir perfeccionando en todos los componentes del Mooc. Debemos fomentar el diálogo, la discusión de temas relacionados con el curso, la seguridad en el participante y en especial mejorar el aprendizaje, meta final del Mooc. 

Álvarez de Zayas, Rita Marina: "Hacia un currículo integral y contextualizado. Editorial Academia. La Habana. 1997

miércoles, 13 de junio de 2012

El video y la presencialidad on-line

Los dos conceptos del título pueden parecer contradictorios, qué relación tienen el video, la presencialidad, en este caso del profesor y el trabajo en línea (on-line) de este último.

El video desde el punto de vista técnico aparece desde la primera vez que Nipkow con su cámara mecánica logró captar la luz y reconvertirla en imágenes en su televisor también mecánico. En 1956 AMPEX creó la primera grabadora de video en cintas, las que con el desarrollo de la tecnología fueron reduciendo su tamaño a la par que ganaban en efectividad.
Imagen de 123RF

Pero el video, no es solo técnica. Su “surgimiento” como medio de difusión lo ubica en la década del 70 del pasado siglo y en especial con la época de las dictaduras militares que asolaban América Latina. En aquel tiempo los restantes medios estaban censurados, la prensa escrita, la radio, la televisión y el cine pasaban por férreos departamentos de censores, que decidían qué mostrar o no. Hoy sin presencia de dictaduras militares surgen atisbos de nuevas censuras.

El video y aclaro como medio de difusión surgió y creció en América Latina, la cinta recogió los hechos más importantes de la época de la lucha contra las dictaduras y los casetes pasaban de un sitio a otro sin pedir permisos ni registrarse en ninguna parte. En nuestro Continente se realizaron las primeras reuniones de videastas, todos unidos por un mismo interés, convertir al video en un medio independiente de las grandes empresas.

El video es un medio, diferente a la televisión y al cine, tiene su lenguaje propio y está dirigido en particular a un público más preciso, con intereses particulares. Hoy con la proliferación de cámaras en casi todos los dispositivos digitales, el video es el gran rey de la comunicación.

Nos convertimos en “artistas y realizadores” de video y desafiamos los movimientos de cámara, los planos y la edición para lograr un producto de utilidad personal y lo más importante empleado con nuestros estudiantes.

Pero con el desarrollo cada vez creciente de las comunicaciones, el video empezó a rondar por la Red, como antes lo hicieron y lo siguen haciendo los documentos en formato doc, PPT y los aterradores PDF.

Los expertos en redes coinciden que en los próximos tres a cinco años, la mayor parte de la información que circule por la Red será audiovisual. Es muy probable que a diario veamos un video en la Red, que dediquemos tiempo a revisar lo que una persona comenta, o descubrir en el llamado video tutorial cómo se hace algo que no podemos hacer solos.

El video está en todas partes, favorece la síntesis de información, la objetivación de conceptos abstractos, muestra lugares distantes o peligrosos, objetos chicos o grandes e integra a numerosos medios. Lo mismo apreciamos en la pantalla de la computadora, un fragmento de una película, la imagen de un científico o el resultado de sus experimentos.

La presencialidad es el otro componente de mi comentario y con las redes, el concepto “presencial” traspasó la concepción que teníamos de dicho acto. Hoy la distancia y el tiempo dejaron de ser elementos claves en el acceso a la información pasaron a otra forma de ser comprendidos. El profesor está “presente” siempre en los medios que confecciona, pero lo podemos “leer” y “ver” en cualquier momento, lugar y tiempo.

La relación entre los elementos del título tiene que ver con lo que llamamos video conferencia, término que se refiere a una persona que desde otro lugar emplea una cámara de video y un micrófono para explicarnos un tema determinado. Por lo general la asociamos a una forma de organización como es la conferencia, pero también puede ser un taller, un seminario e incluso una sesión grupal o individual con carácter evaluativo. Sin embargo creo es más oportuno considerarla como un método.

En este sentido la video conferencia, dada sus enormes posibilidades se transforma en un método que tiene como soporte a varios medios. No debemos confundir el medio con el método.

Aplicaciones para desarrollar este tipo de tarea abundan y es de esperar que aumenten próximamente en especial con el incremento en la velocidad de trasmisión de datos y la expansión de la educación abierta y la no formal.

Entre las aplicaciones gratuitas para las video conferencias se destaca Skype con sus características de permitir varias personas conectadas con video a la misma vez. También, aunque menos conocida es el Google hangouts que aunque con limitaciones actuales de seguro será muy preferida en los próximos meses.

Pero la más completa de estas aplicaciones gratuitas es sin duda alguna Wiziq. En ella se puede trabajar tanto una presentación en Power Point, mostrar un video, enlazar otras direcciones Web, compartir una completa pizarra entre otras muchas posibilidades.

La relación entre el video y la presencialidad online, es favorecida por la video conferencia. Indudablemente a través de ella se incrementan las posibilidades de interacción con los estudiantes, más allá del contacto solo con los contenidos de estudio.

Con ella se mantiene viva la inmediatez de la información, la discusión de los contenidos y la espontaneidad en las relaciones entre los participantes. Por último cito a Marcelo Dorfsman que en su ponencia en el reciente "II Congreso virtual sobre educación y tics", hizo referencia a la gratificación y  a la sensación de satisfacción y vivencia demostrado en este tipo de método.

Es muy probable que la video conferencia y su permanente desarrollo vengan a trasmitir esa sensación de proximidad que en los cursos presenciales es su parte más importante, pero que en los cursos a distancia aun falta. 

La discusión de la ponencia del Dr Marcelo Dorfsman titulada: “Enseñanza y TIC en el Nivel Superior: La enseñanza aumentada y el "docente global" puede ser consultada desde este enlace.

La ponencia en formato de video se puede consultar desde este enlace.

lunes, 21 de mayo de 2012

Lunes y mis lecturas de la semana

Wordle: lecturasComo es lunes comparto las lecturas de la semana.

Últimamente estoy realizando esta entrada al blog cada quince días. Revisando la cantidad de lecturas compartidas alcanzo en este momento la cifra de 111, desde que comencé esta sección en el blog.

La primera anotación en la libreta de EverNote que comparto data de finales de marzo, lo que significa que en menos de 80 días, he leído y compartido 111 lecturas.

En esta ocasión quiero destacar una valiosa anotación en el blog del Dr. Lorenzo García Aretio, donde publica todos sus trabajos para que puedan ser descargados directamente.

Se trata de una valiosa variedad de trabajos sobre la educación a distancia que son consulta obligada en cualquier trabajo científico del área.

 En esta semana estuve leyendo algunos capítulos del libro "Todo va a cambiar" de Enrique Dans, en especial dos de estos capítulos a los que puedes acceder desde los enlaces que comparto.

De este autor leí un trabajo llamado "No sin mi EverNote" que ratifica la importancia y utilidad de este programa.

También destaco dos artículos, el primero llamado "Existen muchas redes sociales. ¿En cuáles debo estar? muy a tono con la variedad de redes que cada día crecen más.

El otro artículo que destaco tiene que ver con la importancia del video en las llamadas "clases sincrónicas", que aunque no estoy de acuerdo con el concepto manejado, si con el contenido. Como siempre el enlace a las lecturas es este. 











lunes, 30 de enero de 2012

Educación a distancia o sin distancia.


La educación a distancia, también denominada en otros momentos, como educación abierta, por correspondencia, no presencial o estudios dirigidos, tiene entre todas estas  denominaciones un elemento común: la distancia.

La separación física entre profesores y estudiantes es el rango distintivo de esta forma de organizar el proceso de aprendizaje. No pocos expertos han coincidido que a mayor distancia, el estudiante tiene mayor autonomía e independencia.

Otro de elemento clave en esta forma de organización es la presencia de medios, que en su calidad de componente del proceso pedagógico, actúan entre el contenido y el estudiante. Desde las famosas cartas que Maimónides enviaba a sus discípulos, pasando por el periódico, la radio, los materiales impresos y llegando a las aulas digitales actuales, estamos en presencia de un grupo variado de medios, que facilitan el acceso a la información y su transformación en conocimiento.

En la actualidad gran parte de los cursos que se agrupan dentro de la educación a distancia emplean medios digitales, con lo que se rompen dos barreras importantes: el tiempo y la distancia.Por esta razón me inclino a pensar que dicha educación perdió hace tiempo el concepto mismo de la distancia. La separación al profesor, es cosa del pasado y en cierta medida se puede afirmar que nunca existió tal separación. 

Lo anterior se demuestra al comprender que el profesor o tutor siempre estuvo presente de un modo u otro en los medios empleados por el estudiante y en las indicaciones necesarias para su trabajo. No es una presencia física, pero sí influye en la organización del aprendizaje de dicho estudiante.

Hoy podemos concebir la educación sin distancia como un sistema de formas de organización, que tiene como meta la formación integral del estudiante. No se puede pensar solo en desarrollar las competencias u objetivos del curso, se debe ir más allá en la formación de ese individuo en las relaciones con los demás, en el incremento de su responsabilidad y en especial en el respeto por su propio aprendizaje.

Considero que el sistema de la educación a distancia o sin ella, tiene tres grandes componentes: autonomía, medios y comunicación bidireccional.

La autonomía, valorada en numerosos estudios de Moore, Holmberg y otros, es un  rasgo que deben poseer los estudiantes de este sistema y aun en aquellos que no lo tienen logrado en sus inicios como estudiantes, lo deberán alcanzar en su desarrollo.

Los medios  actúan en su condición de componentes del sistema al propiciar el contacto del estudiante con las fuentes de información y de ese modo disminuir su dispersión. Sin ellos la educación sin distancia no habría existido y su perfeccionamiento actual obedece en gran medida al tránsito de los medios analógicos a los digitales. Ellos sustituyen solamente a determinados canales respecto a cómo se comunica la información de manera presencial. Pero este tránsito es causa directa de la mala costumbre de convertir las aulas digitales en almacenes de información, muchas veces innecesaria. 

El tercer componente es la comunicación bidireccional, es decir aquella mantenida entre el estudiante y el profesor, así como entre todos los estudiantes. Esta es una de las grandes conquistas del sistema de educación sin distancia en especial con el empleo de los medios digitales. Internet abrió una puerta muy importante para esta comunicación, la que se mejora cada día con el empleo de otros medios.

En definitiva la educación a distancia o sin distancia es un sistema de formas de organización donde prevalece la autonomía del estudiante, mediante una variedad de medios, para disminuir la dispersión de la información.

jueves, 1 de diciembre de 2011

Las aulas digitales en tiempos de Moodle



En anterior comentario me referí a la organización de las aulas digitales, donde debe primar el criterio pedagógico, por encima del almacenamiento de información y de la elevada carga de archivos, que al final terminan desanimando a los estudiantes.

Lo anterior puede ser una de las razones que provocan la deserción en los cursos a distancia. Muchos de estos solo se crean con un interés económico, es más importante lo que se recaude que lo que se aprende. 

A esto se une que en no pocas ocasiones los encargados de llevar adelante estos cursos, no tienen la suficiente experiencia en el campo pedagógico, como para estructurar adecuadamente las acciones de profesores y estudiantes.

Moodle es una de las plataformas educacionales más extendida en la actualidad.  En su sitio se puede leer que es un “Sistema de Gestión de Cursos de Código Abierto (Open Source Course Management System, CMS), conocido también como Sistema de Gestión del Aprendizaje (Learning Management System, LMS) o como Entorno de Aprendizaje Virtual (Virtual Learning Environment, VLE)”. Es gratuita y sus creadores han insistido que a pesar de su éxito no van a cambiar este concepto. 

Moodle es empleado en más de 70 mil sitios en 222 países. Existen cerca de seis millones de cursos a los que acceden unos 56 millones y medio de personas. Las cifras demuestran tanto su amplitud geográfica, como la cantidad de usuarios. Esta plataforma por sí sola no es capaz de gestionar los cursos, se requiere de una organización pedagógica. 

Esta organización se inicia en la determinación con claridad de los objetivos que se persiguen alcanzar durante todo el curso. De este modo iniciamos el camino para la selección adecuada de contenidos, métodos, medios y formas de evaluación. 

En el aula digital el estudiante se enfrenta a situaciones que le son desconocidas, poco empleadas o incluso utilizadas en momentos muy diferentes a los de dicha aula. En dependencia del tipo de estudiante, así será la organización del aula. 

Aquellos con mejores habilidades en el manejo de las Tics, tienen una concepción del empleo de la computadora dividida entre las tareas escolares y las de recreación. Sus formas de comunicación mediante redes, suelen estar más vinculadas a las acciones sociales alejadas del recinto escolar, aun cuando se relacione con sus propios compañeros de estudio.

Por otro lado los que tienen menos experiencias en el manejo de las Tics, se sentirán inseguros en el aula digital, llegando a perder la confianza en su aprendizaje cuando se topen con los primeros desafíos tecnológicos. 

En el aula digital se producen procesos tanto de aprendizaje como de interacción social, que están íntimamente relacionados. Esto, nuevamente justifica la organización pedagógica, punto de partida para seleccionar los recursos tecnológicos necesarios para el aprendizaje. 

El aula digital se expresa a través del texto digital, que viene a ser “la voz” del profesor en la actividad presencial. En esta aula, al igual que en los procesos presenciales se ponen de relieve un sistema de principios de base pedagógica, pero que en la condiciones del aula digital, adquieren una connotación especial.

Unido a dichos principios, la interacción profesor estudiante favorece el desarrollo de un grupo de funciones que explicaremos en próximo comentario. 

En resumen las aulas digitales, se deben concebir con tanto o más rigor pedagógico que el empleado en el diseño de un curso presencial. Olvidar este requisito es condenar a los estudiantes a un seguro fracaso y con ello incrementar la deserción en ambientes a distancia.

lunes, 28 de noviembre de 2011

Aulas digitales no almacenes digitales.


El desarrollo de Internet, la creación de numerosas aplicaciones para la Web 2.0, entre otros elementos, favorecieron el auge de diversas plataformas educacionales. Estas vienen a ayudarnos a resolver uno de los grandes problemas educacionales de la actualidad: la indetenible necesidad de actualización permanente.

Una de las mayores contradicciones que se presentan en el campo de la educación superior es la existente entre el volumen de información cada vez mayor y el tiempo para procesar y transformar en conocimiento una parte de esta. Mientras la información crece exponencialmente, el tiempo no lo puede hacer. Las carreras universitarias, aun cuando reduzcan en tiempo, lo que están haciendo es traspasar a otros la responsabilidad de formar a los estudiantes. 

En los últimos años se viene produciendo un crecimiento de los llamados cursos en línea o virtuales, como consecuencia directa de la necesidad de superación permanente. Por supuesto que estos cursos, desde una visión didáctica, se deben considerar dentro de lo que llamamos educación a distancia. La distancia es el elemento definitorio, dirigida a la separación física entre profesor y estudiante.

En la actualidad ese concepto de distancia cambió y en vez de estar conformado por la relación profesor alumno, interviene un nuevo elemento que es la dispersión de información. Esta última viene a constituirse en uno de los ejes principales de la educación a distancia.

En esta dirección es a la que deben dirigirse los cursos en línea o virtuales. Ellos organizados tanto en modalidades formal o no, deben contribuir a la preparación permanente de las personas.

Dichos cursos se ven favorecidos por una parte por el desarrollo de Internet y sus variadas aplicaciones y por otra el crecimiento de plataformas que permiten su desarrollo.  No me detendré en mencionar algunas de estas plataformas y sus ventajas, lo que dejo para futuro comentario.

Mi enfoque en este caso tiene que ver con la interpretación de lo que es un curso en línea, virtual o como le llamo aula digital. Partimos de una organización pedagógica de todos los componentes de dicho curso, tanto desde el currículo hasta la preparación de profesores y estudiantes.

En mi opinión el aula digital que es el soporte del curso, es un sistema de métodos y medios donde se produce la interacción entre profesores y estudiantes. Es decir, el aula digital se debe concebir como el principal punto de encuentro entre los componentes personales.

En ella se desarrolla, en parte el proceso de aprendizaje a un alto nivel. Los estudiantes se ponen en contacto con las informaciones necesarias, previamente seleccionadas a partir de los objetivos o competencias a desarrollar.

Los estudiantes, componente más importante del proceso pedagógico, deben estar en condiciones de procesar esa información para transformarla en conocimientos. Por ello la organización del aula es un elemento clave en todo este complejo proceso.

Muchos de los cursos que apreciamos carecen de una organización pedagógica, prima el criterio de colocar archivos en formato PDF, para su descarga y lectura posterior. Se enlazan presentaciones en Power Point diseñadas para ambientes presenciales y videos que poco contribuyen al aprendizaje. Estos últimos a veces se demoran en cargar en las pantallas de los estudiantes. Se traspasan los gastos de impresión de la universidad o colegio al estudiante.

Estamos ante la presencia de numerosas aulas digitales o virtuales que son almacenes de información, donde su selección es muy pobre, agobian al estudiante y por consiguiente el abandono de dichos cursos.

En las aulas virtuales no se puede proceder de la misma manera que en los ambientes presenciales. Los procesos de acceso a la información son diferentes, lo que determina cambios en nuestra organización. Los medios que empleamos en la actividad presencial deben ser rediseñados para los ambientes a distancia. Usar en estos cursos presentaciones en Power Point diseñadas inicialmente para acompañar la explicación del profesor es confundir al estudiante a distancia y limitarlo en su aprendizaje.

Sobre este tema hay muchos otros elementos para comentar próximamente, pero retomo la idea inicial, son aulas no almacenes de documentos digitales.