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domingo, 18 de octubre de 2020

Crea tu propia red social (segunda parte)

En el anterior comentario señalamos algunas posibilidades que reúne Discord para ser empleada como una red de trabajo académico. En esta oportunidad ampliamos este análisis y dejamos al final el enlace de descarga de la segunda edición de un libro digital sobre el empleo de esta red. .

Discord es una red creada para los jugadores en línea, sin embargo puede ser adaptada por completo al trabajo docente. Se pueden crear diferentes espacios de interacción sincrónico y asincrónico, compartir pantallas, conversar y todo en un ambiente sencillo de organizar y fácil de manejar. Es ideal para aquellos profesores que emplean Moodle, Classroom u otras plataformas similares, debido a que no necesitan de tantas opciones o simplemente apuestan por la sencillez en su manejo. De igual manera es útil para los que en esta época de pandemia apostaron a desarrollar todas sus clases o la mayoría de ellas empleando WhatsApp y alguna sala de video conferencia.

Potencialidades didácticas de Discord.

La primera de ellas es que a todas las aulas (servidores) se accede desde una sola pantalla, no importa la cantidad de aulas que emplee, todas se encuentran en el mismo espacio. De igual modo matricular a los estudiantes, eliminar, crear espacios de conversación, se crea en la misma pantalla, sin necesidad de configuraciones engorrosas.

Una segunda característica es que los estudiantes al ingresar a Discord, crean su primer servidor, es decir su propia aula digital, por lo que se familiarizan con el empleo de la plataforma. Para aquellos profesores que suelen indicar trabajos individuales para que sean desarrollados por los estudiantes a lo largo del curso, esta puede resultar una forma de seguir el avance de estos trabajos. En la misma pantalla puede agregar todas las aulas de sus estudiantes y las revisa con rapidez.

La tercera potencialidad didáctica es que los canales de texto, además de escribir permiten la inserción de todo tipo de archivo y enlace Web, incluso una captura de pantalla. Los canales de texto cumplen diferentes funciones didácticas, que van desde la de sistema, hasta la integradora, que pueden ser consultadas en el libro que añadimos al final del trabajo.

La siguiente potencialidad se relaciona con los canales de voz, que son accesibles hasta 99 estudiantes a la misma vez. Estos canales se vinculan con los de texto, de modo que se puede conversar y escribir a la misma vez, añadir imágenes así como cualquier otro tipo de documento.

Otra de las potencialidades es la del canal audiovisual, que aunque está restringido a 30 personas, no deja de ser útil. Todos a la vez pueden compartir su pantalla, la cámara Web y hablar en simultáneo. La plataforma está diseñada para cuando un participante no tenga activo su video durante un tiempo determinado este se pone en pausa, reduciendo el consumo de datos. Es una opción ideal para los estudiantes que disponen de recursos limitados para la conexión.

En el libro se sugieren diez utilidades didácticas sobre el empleo de Discord. Este se puede descargar desde el siguiente enlace 

 

  

domingo, 20 de septiembre de 2020

Crea tu propia red social (primera parte)

Con la pandemia y el confinamiento de millones de estudiantes, los profesores tuvimos que reinventarnos. Los que usábamos alguna plataforma como Moodle, nos fue más fácil trasladar los contenidos presenciales a la organización a distancia. En estos meses vimos crecer las aulas en Classroom, los videos en Youtube y en especial las salas de videoconferencia en diferentes plataformas. El punto de encuentro central es WhatsApp, en esta red se comenta de todo a toda hora y todos los días.

Hemos dispersado la interacción con los estudiantes, trabajamos en varias redes, nos ajustamos a ellas según las fuimos probando, muchas veces los horarios no son tomados en cuenta y un estudiante nos llama a cualquier hora o repite la misma pregunta que antes respondimos en el chat de WhatsApp.

Este tiempo y a partir de las recomendaciones que publicamos cada día, fui descubriendo varios sitios donde desarrollar conferencias gratis, salas de audio, editores en línea para todo tipo de documentos, entre otras opciones en las 175 recomendaciones hasta el día de hoy.

Algunas de estas contienen enlaces a sitios que no tienen un enfoque didáctico, pero que se le puede encontrar una forma de organización que permita su empleo en la actividad de aprendizaje.

Uno de estos sitios es Discord, creado principalmente para jugadores en línea, reuniendo en la actualidad a cientos de millones de usuarios registrados en sus servidores. Sin embargo su estructura es ideal para el trabajo del profesor con sus estudiantes.

Posibilidades didácticas de Discord para crear tu propia red de aprendizaje.  

Discord permite crear uno o varios “servidores” donde se alojan canales de chat y canales de audio con video. Un detalle, para mí el más significativo es que todo se visualiza en una sola página o en una ventana del navegador. Por ejemplo un profesor con cuatro asignaturas, debería disponer de cuatro aulas diferentes en Moodle, una por cada materia. Cada una de ellas se abre en una nueva pestaña, mientras que en Discord puede crear tantas aulas (servidores según la nomenclatura de la Red) y todas se ven en la misma pantalla.

La imagen muestra la captura de pantalla de mi cuenta en Discord donde empleo cuatro servidores (aula virtuales), una de ellas con la abreviatura Td, es utilizada con estudiantes del último semestre de la licenciatura en educación, en una asignatura denominada Trabajo dirigido. En ella están creados varios canales, entre estos el denominado #problema-objetivo. Este canal de texto es exclusivo para discutir dicho tema, básico en el desarrollo de todo su trabajo final de grado. El ejemplo ilustra otra de las posibilidades didácticas, al crear canales de discusión por temas específicos.

Otra oportunidad didáctica es la de generar canales de audio con la participación de 99 invitados, por lo que a la par que se escribe en el canal de texto se conversa con los estudiantes, haciendo más útil la charla. Con un bot (robot) se pueden grabar todas las conversaciones por separado o en una sola pista. Es una opción útil para aquellos que necesiten realizar un examen oral y dejar como evidencia las respuestas individuales.

Con el canal de audio, se puede crear una videoconferencia y a la vez todos pueden compartir no solo su video cámara, sino su pantalla, siendo esta otra de sus posibilidades para la enseñanza.

Como es de esperar en cualquier red social, se pueden compartir enlaces, insertar videos, documentos de Google Drive, imágenes entre otros recursos, tanto arrastrando desde la computadora o pegando el enlace.

En el siguiente comentario explicaremos otros detalles de la plataforma, así como compartiremos un libro creado por el Observatorio de Tecnología e Innovación educativa de nuestra Universidad.

Por ahora les comparto el enlace de nuestra red, para que los interesados puedan acceder a otros trabajos. Para acceder debe crear su cuenta en esta plataforma, proceso sencillo y rápido. 

miércoles, 26 de octubre de 2016

Emplear Moodle no garantiza la calidad de un curso a distancia 2/2

En la anterior entrada comenté sobre la necesidad de preparar a los profesores que trabajan en ambientes digitales a distancia. La preparación debe iniciarse por el diseño instruccional de su asignatura, comprender que no es la plataforma la clave del éxito, menos del aprendizaje, sino la organización de todas las actividades.

Esta organización, se inicia en el diagnóstico del estudiante. En aquellos casos donde los estudiantes, no importa su nivel educacional, tienen poca o ninguna experiencia en este tipo de ambiente y/o en los procesos a distancia se requiere de ayudas extras, de tiempos más extensos o de cursos previos. Con los profesores de nuestra Universidad planteamos varias estrategias, una de ellas consiste en la creación de exámenes en línea con carácter diagnóstico y que pueden resolver tantas veces deseen.

Además de estas sugerencias planteamos un grupo de indicadores que permiten al profesor evaluar su aula digital, entre ellos los más importantes son:

1-   Organizar todos los recursos, actividades y bloques en función del estudiante y no del profesor.
2-   Facilitar el desarrollo integral del estudiante. No se trata solamente del contenido, se debe velar por lo estético del aula, sus combinaciones de colores, la formación de valores como la responsabilidad, la puntualidad en la entrega de trabajos, entre otros.
3-   Permitir con facilidad el acceso del estudiante a todos recursos disponibles.
4-   El estudiante debe sentirse “cómodo” dentro de la plataforma y en el aula digital. Significa un acceso sencillo, el empleo de temas visuales que acopañen la lectura, colores claros y con contrates aceptables, tamaño de la letra adecuado, entre otros elementos.
5-   Presencia de suficientes ayudas informativas, insistiendo en lo gráfico para ahorrar tiempo en la lectura. Sugerimos la creación de mapas conceptuales en los que se indiquen las unidades de la asignatura.
6-   Posibilidad de colocar su fotografía y una breve descripción de sus intereses y gustos.
7-   Diversas formas de comunicación en la plataforma. Evitar ruidos en la comunicación al crear canales paralelos. En el caso de emplear WhatsApp debe exigirse que solo sea para comunicaciones puntuales.
8-   Existencia de recursos que permitan construir su conocimiento con la ayuda de los demás estudiantes. La presencia de foros y el trabajo en grupo son dos pilares importantes.
9-   Descargar archivos de cualquier tipo de formato y subir aquellos en formatos establecidos. No abusar de la cantidad de archivos a descargar ni tampoco convertir el aula en un almacén digital.
10- Control por parte del profesor de los accesos de los estudiantes a todos los recursos de contenido e interacción desarrollados,
11- Emplear diferentes recursos para la evaluación al estudiante.
12- Sección o espacio de novedades y de consultas al profesor.
13- Organizar el trabajo en el aula a partir de condicionales.

Los condicionales en la organización del aula digital.

El último punto de los indicadores anteriores viene a constituirse en una de las bases de la organización del aula digital. Se trata de incorporar restricciones de acceso o condicionales a las diferentes tareas que se ejecutan en dicha aula. Por ejemplo antes de responder una tarea evaluativa, el estudiante debe iniciar la lectura de los contenidos teóricos y participar en un foro exponiendo su criterio y complementando el de otros de sus compañeros. Una vez que realiza esas tareas, se habilita la evaluación de dicho tema.
  
El esquema ilustra el recorrido del estudiante antes de alcanzar la tarea evaluativa
Los condicionales contribuyen a la mejora en la organización del estudiante, reduce el tiempo en la plataforma y crea un clima que favorece la motivación y el interés. El establecimiento de los condicionales permite el desarrollo de las competencias de los estudiantes, mejorando su autonomía y la seguridad en todo el recorrido por las diversas actividades que va a encontrar en el aula digital.

Un ejemplo de restricciones. En este caso es necesario ver previamente un video
para avanzar a esta actividad.

Es de esperar que lo anterior contribuye a disminuir la cantidad de deserciones que se experimentan en los cursos a distancia.

Moodle es la plataforma, pero no es la garantía del éxito en el curso. El aula digital es construida por el profesor, su calidad no depende del empleo de Moodle, sino de la organización didáctica del aula, que se inicia en su diseño instruccional. 

jueves, 20 de octubre de 2016

Emplear Moodle no garantiza la calidad de un curso a distancia.

Moodle es la plataforma open source más empleada, sus casi 95 millones de usuarios, matriculados en 11 millones de cursos distribuidos en 232 naciones, es un aval impresionante, para una plataforma que sigue viva y competitiva. 

Su versatilidad es tan amplia que se emplea tanto para cursos con alta regulación, que en aquellos bajo la concepción de un Mooc. Esto es posible por la variedad de recursos y actividades disponibles, complementado con el acceso a varios bloques. La instalación estándar, presenta 14 diferentes tipos de actividades, 7 recursos y más de 20 bloques, esto sin agregar los complementos elaborados por terceros.

La combinación de recursos, actividades y bloques puede transformar el aula digital en un ambiente agradable para el aprendizaje del estudiante y en un laboratorio de investigación para el profesor. Las estadísticas que se obtienen de la mayoría de las actividades en la plataforma, son útiles para el análisis de las rutas seguidas por los estudiantes.

El sitio de nuestra Universidad, (Autónoma Gabriel René Moreno) acoge a casi 11 mil estudiantes, que representan alrededor del 12% de todos los matriculados. Las actividades más utilizadas en las aulas digitales son por este orden: archivos, cuestionarios, foros, lección, tarea y libro. Algunos como los paquetes SCORM, las bases de datos, las etiquetas, las encuestas, los glosarios y las consultas son pobremente empleados.

Moodle que por su versión 3.1, mantiene su sistema de acreditación internacional (MCCC), ofrece una variedad de formas de ayuda en línea y con su renovación permanente, es casi imposible resistirse a desarrollar un curso. En especial si este se centra más en los contenidos y menos en la relación entre sus actores. Pero no es la plataforma, como tampoco la tecnología, la responsable de la calidad del curso.

Entonces de qué depende.

Empecemos por lo más evidente, la preparación de los profesores. Esta se inicia no en el conocimiento de la plataforma, sino en el diseño instruccional de su asignatura tomando en cuenta que toda o una parte de la instrucción se desarrollará en ambientes digitales.  En el caso de nuestra Universidad, desarrollamos un modelo de diseño instruccional adaptado tanto a las características de los docentes y estudiantes como a la organización de la enseñanza donde las aulas digitales también se emplean en cursos presenciales. Este modelo cubre tres etapas, diagnóstica, metodológica y aplicativa, que dan como resultado final la creación del aula digital y su permanente perfeccionamiento. 

El diagnóstico de las necesidades de los estudiantes es el punto de partida para la organización de los ambientes virtuales. A veces se considera que enseñar al estudiante cómo trabajar en la plataforma es suficiente para que se inicie en este tipo de ambientes. En ese caso es una equivocación, es más importante que el estudiante comprenda su rol, que admita sus responsabilidades y se organice para trabajar a distancia antes que entender el significado de los iconos y cómo se emplea este u otro recurso.

Recientemente en un curso que desarrollé en esta plataforma, los organizadores insistieron más en el empleo de la plataforma y no en el desarrollo de las  habilidades de los participantes para trabajar a distancia. En el grupo de matriculados, solo 3 de cada 10 hizo un curso a distancia. En la primera semana de clases los reclamos estuvieron dirigidos a problemas técnicos, organizativos, de tiempo disponible y en especial los relacionados con la comprensión lectora. Por lo general se "ve" la pantalla y el texto pero no se leen todas las instrucciones.

En dicha primera semana comprobé que la primera actividad, un libro con pocas páginas y poco texto, uno de los matriculados lo revisó 177 veces y en promedio todos lo hicieron más de 20 veces. En el siguiente libro, la cifra disminuyó, el que más lo leyó lo hizo 45 veces y un promedio general para todo el grupo de 10 veces. El tercer y final libro fue leído 26 veces por una persona, con un promedio general de 5 veces. La disminución es consecuencia directa de la experiencia que fueron acumulando en los primeros días y que no dependía por completo del manejo de la plataforma, sino de las habilidades que debían desarrollar previamente. Para ese curso confeccioné un listado de consejos para los estudiantes a distancia. 
  

La organización del trabajo en el aula digital.

El aprendizaje en ambientes digitales requiere de una organización particular, que se inicia como expresamos anteriormente en el diseño instruccional. No son los recursos de la plataforma el punto de partida, es lo que se aspira a lograr. Moodle es una plataforma vertical en la relación profesor estudiante, por ello nuestra meta en la Universidad es trabajar con los profesores en transformar las actuales aulas digitales de carácter tradicional en aula digitales extendidas, donde prime el trabajo grupal y el empleo de las redes sociales.

Para alcanzar ese último nivel se requiere un cambio en la forma en que percibimos el aprendizaje del estudiante, en la manera en que empleamos los recursos de la Web, la plataforma y en especial el compromiso del estudiante por su aprendizaje y su desarrollo integral.

La organización del aula digital también pasa por la distribución de los recursos, actividades y bloques que incorpora la plataforma. Como leemos de izquierda a derecha es preferible que los bloques aparezcan al lado izquierdo, dejando el espacio restante para los recursos y actividades. Moodle permite modificar la configuración de la página central del curso a través del formato de curso. En nuestro caso estamos empleando el formato “temas en pestañas” que tiene un diseño que permite la visibilidad de modo horizontal de todos los temas o unidades. Así se reduce el empleo del mouse para hacer scroll adaptándose con facilidad al trabajo con celulares.
Tema en pestañas, que evita el manejo vertical de la información.

Otro elemento que insistimos es la presencia de suficientes ayudas gráficas, comenzando por mapas conceptuales o mentales, que ayuden al estudiante a “ver” rápidamente la organización de los contenidos.

El mapa tiene el objetivo de orientar rápidamente a los estudiantes de los temas a tratar durante el semestre

Por último en el trabajo con Moodle, propusimos a los profesores crear condiciones o restricciones de acceso en la mayoría de las tareas. Es decir que el estudiante para seguir a otra tarea debe cumplir un grupo de requisitos previos, lo que obliga a seguir un orden lógico. Sobre este tema comentaré en el siguiente comentario. 

miércoles, 23 de julio de 2014

La preparación de los profesores para la creación de sus aulas digitales.



La Universidad Autónoma Gabriel René Moreno ubicada en Santa Cruz, departamento más extenso de Bolivia y motor impulsor de su economía, tiene entre sus tareas inmediatas la creación de carreras totalmente a distancia, que beneficien a la población que vive lejos de la Ciudad de Santa Cruz de la Sierra.

La Universidad con una matrícula superior a los 80 mil estudiantes es la única de todas las universidades estatales de Bolivia, que dispone de varias filiales en el Departamento. Mantener esas filiales, lo que implica edificios, personal administrativo y docente ocasiona un alto costo y es un impedimento para permitir que todos los interesados puedan acceder a los cursos que promueve la Universidad.

Uno de los tres grupos de profesores que participan
en la capacitación
Esta es una de las razones por las que las actuales autoridades han puesto su empeño en desarrollar la educación a distancia con el empleo de variados recursos tecnológicos, a partir de aulas digitales soportadas en la plataforma Moodle. 

Los estudiantes podrán matricular tanto asignaturas a distancia como presenciales, lo que implica un gran reto para la organización de las carreras en general y de profesores y estudiantes en particular. La fecha para lanzar las carreras a distancia se fijó para el primer semestre del próximo año 2015. 

Uno de los pasos más importantes en todo el proceso es la capacitación a los profesores de la Universidad en especial a los que trabajan en los dos primeros semestres de las carreras comprometidas con la educación a distancia. 

Esta preparación se está realizando tomando en cuenta dos momentos importantes; la reestructuración de su asignatura a partir del Diseño instruccional y la organización de esta tomando en cuenta las características de Moodle. El programa de capacitación que conjuga lo presencial con el trabajo individual contiene los siguientes temas:

El diseño instruccional en la creación de los cursos desarrollados en el aula digital. La Web 2.0 en las aulas digitales. La estructura del aula digital. El ahorro de tiempo al estudiante. El texto digital, su estructura. El futuro de nuestras aulas: del aula extendida al aula invertida. Los recursos y las actividades en Moodle. El empleo de recursos multimedia en el aula digital.

Los profesores y administrativos participantes de esta primera capacitación dedicaron durante la segunda semana de trabajo más de diez horas a trabajar en su aula digital, sin contar las nueve que emplean en el trabajo presencial durante las sesiones de capacitación. 

En el primer encuentro presencial los participantes respondieron una encuesta de indagación de la que se analizan varios datos en la siguiente infografía.


Es importante destacar que la experiencia promedio como profesor universitario de este primer grupo es de 13 años y medio y existe casi una paridad entre mujeres y hombres.

En los próximos comentarios ampliaremos sobre los contenidos tratados en los temas de la capacitación, enfatizando en la estructura del aula digital, que es uno de los elementos más complejos e importantes de todo el proceso.

domingo, 9 de febrero de 2014

El diseño instruccional de los cursos a distancia que se desarrollan en aulas digitales.



Desde finales del pasado año, con un equipo de profesores estamos revitalizando las aulas digitales de nuestra Universidad, que por espacio de varios años estuvieron estancadas. Las razones de este “stand bye” fueron más políticas que financieras y aún perduran al no considerarse la educación como un sector estratégico.

Lo importante en este momento es que la Universidad Autónoma Gabriel René Moreno, la mayor de las universidades bolivianas, tiene la intención de desarrollar varias carreras totalmente a distancia, con el empleo de una plataforma de formación, como es el caso de Moodle.

La Universidad tiene una limitada experiencia en carreras a distancia, que trabajan con encuentros mensuales y emplean principalmente, materiales impresos. Los profesores de estas carreras a distancia utilizan poco los medios digitales, en especial por el limitado acceso y poco esfuerzo de los estudiantes matriculados en estas carreras. 

Seis años atrás cuando se inició la experiencia de las aulas digitales, se consideraron a estas como parte de la actividad presencial y nunca como centro de la educación a distancia. Sin embargo en esta nueva etapa el objetivo es otro y por ende se requiere un análisis de estas aulas desde la óptica de la distancia. 

La primera tarea fue crear un modelo del Diseño instruccional que tome en cuenta el tránsito de los cursos presenciales a distancia. El Modelo, como la gran mayoría de estos considera que el centro del aprendizaje es el estudiante y requiere para su implementación la superación de los profesores.

El Modelo se divide en tres momentos o etapas: diagnóstica, metodológica y operativa, como indica la imagen. 



En la primera etapa se requiere detectar las posibilidades de los estudiantes, para el trabajo en un curso a distancia. Es muy probable que la casi totalidad de los recién matriculados no tengan una mínima experiencia en la superación a distancia y mucho menos en el trabajo en un aula digital. Este es uno de los mayores retos que tiene el actual proyecto. No tenemos datos exactos sobre estos alumnos, pero la experiencia de trabajar con estudiantes presenciales demuestra la existencia de limitantes en el trabajo con medios digitales. 

Por tal razón requerimos indagar lo antes posible sobre un conjunto de habilidades necesarias para trabajar en el aula digital. Es el caso de entender cómo emplean el navegador Web y qué programas básicos de ofimática pueden emplear. Además se necesita determinar qué dispositivos utilizan para conectarse a Internet, cada qué tiempo, en qué horario y desde dónde acceden y si tienen acceso a una computadora personal. 

Muchos de los estudiantes que se matricularán a distancia son los que viven en provincias alejadas de la Ciudad, donde la conexión a Internet es deficiente y a gran costo.

Para obtener esos datos creamos una encuesta para todos los cursos, donde tras el análisis podemos mejorar o crear otros tutoriales para los estudiantes que se inician. También en la plataforma dispondremos de un curso inicial para todos los estudiantes, donde se explicará el funcionamiento de las aulas digitales. 

Otra medida que aplicaremos es sugerir a los estudiantes que no tienen conexión permanente a Internet que al acceder a los café Internet, empleen una memoria flash como su computadora personal. En ella pueden colocar su navegador Web actualizado para ingresar al aula digital.  

Aunque no está incorporado al Modelo, en esta etapa se inició el trabajo de capacitación con los profesores designados por sus carreras. Esta superación la dividimos en dos partes, la primera de ella destinada al diseño instruccional de su asignatura y la segunda al empleo de Moodle. En la etapa inicial se valoró la importancia de diseñar su asignatura presencial para el trabajo a distancia, considerando además la estructura del aula y la concepción del texto digital. 

En una de las sesiones de capacitación
Como Moodle es una plataforma vertical en la relación profesor estudiante estamos trabajando con los profesores en transformar nuestras aulas digitales de carácter tradicional en aula digitales extendidas, donde prime el trabajo grupal y el empleo de las redes sociales. 

Pero el objetivo final es llegar al aula digital invertida.

Para alcanzar ese último estadío se requiere un cambio en la forma en que percibimos el aprendizaje del estudiante, en la manera en que empleamos los recursos de la Web, la plataforma y en especial el compromiso del estudiante por su aprendizaje y su desarrollo integral. Nos queda un largo  camino por recorrer, pero de seguro alcanzaremos nuestro objetivo.

jueves, 1 de diciembre de 2011

Las aulas digitales en tiempos de Moodle



En anterior comentario me referí a la organización de las aulas digitales, donde debe primar el criterio pedagógico, por encima del almacenamiento de información y de la elevada carga de archivos, que al final terminan desanimando a los estudiantes.

Lo anterior puede ser una de las razones que provocan la deserción en los cursos a distancia. Muchos de estos solo se crean con un interés económico, es más importante lo que se recaude que lo que se aprende. 

A esto se une que en no pocas ocasiones los encargados de llevar adelante estos cursos, no tienen la suficiente experiencia en el campo pedagógico, como para estructurar adecuadamente las acciones de profesores y estudiantes.

Moodle es una de las plataformas educacionales más extendida en la actualidad.  En su sitio se puede leer que es un “Sistema de Gestión de Cursos de Código Abierto (Open Source Course Management System, CMS), conocido también como Sistema de Gestión del Aprendizaje (Learning Management System, LMS) o como Entorno de Aprendizaje Virtual (Virtual Learning Environment, VLE)”. Es gratuita y sus creadores han insistido que a pesar de su éxito no van a cambiar este concepto. 

Moodle es empleado en más de 70 mil sitios en 222 países. Existen cerca de seis millones de cursos a los que acceden unos 56 millones y medio de personas. Las cifras demuestran tanto su amplitud geográfica, como la cantidad de usuarios. Esta plataforma por sí sola no es capaz de gestionar los cursos, se requiere de una organización pedagógica. 

Esta organización se inicia en la determinación con claridad de los objetivos que se persiguen alcanzar durante todo el curso. De este modo iniciamos el camino para la selección adecuada de contenidos, métodos, medios y formas de evaluación. 

En el aula digital el estudiante se enfrenta a situaciones que le son desconocidas, poco empleadas o incluso utilizadas en momentos muy diferentes a los de dicha aula. En dependencia del tipo de estudiante, así será la organización del aula. 

Aquellos con mejores habilidades en el manejo de las Tics, tienen una concepción del empleo de la computadora dividida entre las tareas escolares y las de recreación. Sus formas de comunicación mediante redes, suelen estar más vinculadas a las acciones sociales alejadas del recinto escolar, aun cuando se relacione con sus propios compañeros de estudio.

Por otro lado los que tienen menos experiencias en el manejo de las Tics, se sentirán inseguros en el aula digital, llegando a perder la confianza en su aprendizaje cuando se topen con los primeros desafíos tecnológicos. 

En el aula digital se producen procesos tanto de aprendizaje como de interacción social, que están íntimamente relacionados. Esto, nuevamente justifica la organización pedagógica, punto de partida para seleccionar los recursos tecnológicos necesarios para el aprendizaje. 

El aula digital se expresa a través del texto digital, que viene a ser “la voz” del profesor en la actividad presencial. En esta aula, al igual que en los procesos presenciales se ponen de relieve un sistema de principios de base pedagógica, pero que en la condiciones del aula digital, adquieren una connotación especial.

Unido a dichos principios, la interacción profesor estudiante favorece el desarrollo de un grupo de funciones que explicaremos en próximo comentario. 

En resumen las aulas digitales, se deben concebir con tanto o más rigor pedagógico que el empleado en el diseño de un curso presencial. Olvidar este requisito es condenar a los estudiantes a un seguro fracaso y con ello incrementar la deserción en ambientes a distancia.

lunes, 28 de noviembre de 2011

Aulas digitales no almacenes digitales.


El desarrollo de Internet, la creación de numerosas aplicaciones para la Web 2.0, entre otros elementos, favorecieron el auge de diversas plataformas educacionales. Estas vienen a ayudarnos a resolver uno de los grandes problemas educacionales de la actualidad: la indetenible necesidad de actualización permanente.

Una de las mayores contradicciones que se presentan en el campo de la educación superior es la existente entre el volumen de información cada vez mayor y el tiempo para procesar y transformar en conocimiento una parte de esta. Mientras la información crece exponencialmente, el tiempo no lo puede hacer. Las carreras universitarias, aun cuando reduzcan en tiempo, lo que están haciendo es traspasar a otros la responsabilidad de formar a los estudiantes. 

En los últimos años se viene produciendo un crecimiento de los llamados cursos en línea o virtuales, como consecuencia directa de la necesidad de superación permanente. Por supuesto que estos cursos, desde una visión didáctica, se deben considerar dentro de lo que llamamos educación a distancia. La distancia es el elemento definitorio, dirigida a la separación física entre profesor y estudiante.

En la actualidad ese concepto de distancia cambió y en vez de estar conformado por la relación profesor alumno, interviene un nuevo elemento que es la dispersión de información. Esta última viene a constituirse en uno de los ejes principales de la educación a distancia.

En esta dirección es a la que deben dirigirse los cursos en línea o virtuales. Ellos organizados tanto en modalidades formal o no, deben contribuir a la preparación permanente de las personas.

Dichos cursos se ven favorecidos por una parte por el desarrollo de Internet y sus variadas aplicaciones y por otra el crecimiento de plataformas que permiten su desarrollo.  No me detendré en mencionar algunas de estas plataformas y sus ventajas, lo que dejo para futuro comentario.

Mi enfoque en este caso tiene que ver con la interpretación de lo que es un curso en línea, virtual o como le llamo aula digital. Partimos de una organización pedagógica de todos los componentes de dicho curso, tanto desde el currículo hasta la preparación de profesores y estudiantes.

En mi opinión el aula digital que es el soporte del curso, es un sistema de métodos y medios donde se produce la interacción entre profesores y estudiantes. Es decir, el aula digital se debe concebir como el principal punto de encuentro entre los componentes personales.

En ella se desarrolla, en parte el proceso de aprendizaje a un alto nivel. Los estudiantes se ponen en contacto con las informaciones necesarias, previamente seleccionadas a partir de los objetivos o competencias a desarrollar.

Los estudiantes, componente más importante del proceso pedagógico, deben estar en condiciones de procesar esa información para transformarla en conocimientos. Por ello la organización del aula es un elemento clave en todo este complejo proceso.

Muchos de los cursos que apreciamos carecen de una organización pedagógica, prima el criterio de colocar archivos en formato PDF, para su descarga y lectura posterior. Se enlazan presentaciones en Power Point diseñadas para ambientes presenciales y videos que poco contribuyen al aprendizaje. Estos últimos a veces se demoran en cargar en las pantallas de los estudiantes. Se traspasan los gastos de impresión de la universidad o colegio al estudiante.

Estamos ante la presencia de numerosas aulas digitales o virtuales que son almacenes de información, donde su selección es muy pobre, agobian al estudiante y por consiguiente el abandono de dichos cursos.

En las aulas virtuales no se puede proceder de la misma manera que en los ambientes presenciales. Los procesos de acceso a la información son diferentes, lo que determina cambios en nuestra organización. Los medios que empleamos en la actividad presencial deben ser rediseñados para los ambientes a distancia. Usar en estos cursos presentaciones en Power Point diseñadas inicialmente para acompañar la explicación del profesor es confundir al estudiante a distancia y limitarlo en su aprendizaje.

Sobre este tema hay muchos otros elementos para comentar próximamente, pero retomo la idea inicial, son aulas no almacenes de documentos digitales.